El kilo dejará de pesar un kilo desde hoy

El kilo dejará de pesar un kilo desde hoy

Coincidiendo con el Día Mundial de la Metrología entran en vigor las nuevas definiciones del kilogramo, el amperio, el mol y el kelvin

EL COMERCIOGijón

Este 20 de mayo entra en vigor la nueva definición del kilogramo, el kelvin (temperatura), el amperio (intensidad de la corriente eléctrica) y el mol (la sustancia), tal como se acordó en noviembre del año pasado durante la Conferencia General de Pesos y Medidas que tuvo lugar en Francia.

De esta forma, el kilo ya no será calculado como se había hecho durante más de 130 años, con una pesa creada en el siglo XIX, sino que será medido de manera cuántica, que brindará una mejor precisión a la investigación científica.

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Los expertos aseguran que el cambio en el kilogramo es bueno para la tecnología, el comercio minorista y la salud.

El kilogramo ha sido definido desde 1889 por una brillante pieza de platino-iridio guardada en París. Todas las medidas modernas de masa pueden retrotraerse hasta allí: desde los microgramos de los medicamentos a los kilos de manzanas y peras, pasando por las toneladas de acero o cemento.

El problema es que el «prototipo internacional» del kilogramo no pesa siempre lo mismo. Incluso a pesar de estar resguardado dentro de las tres campanas de cristal, se llena de polvo y se ensucia, y es afectado por atmósfera también.

Hasta ahora, el modelo de referencia era una pesa física. Conocido como «Grand K» o IPK por sus siglas en inglés, el artefacto creado a partir de una aleación de platino e iridio en 1889 se va a convertir en una reliquia, la última referencia palpable que ha tenido el SI como modelo.

A pesar de que fue creado como el «kilo perfecto», los científicos habían notado que su masa fluctuaba 50 microgramos, lo que pesa un copo de nieve, en un siglo. Puede parecer una nimiedad, pero en los tiempos del GPS, la nanomedicina o la astrofísica, esa pequeña diferencia puede ser abismal.

En lugar del «Grand K», la humanidad (su práctica totalidad, ya que todos los países de la Tierra, con excepción de tres, han adoptado el SI) medirá el kilogramo por la constante de Planck, que lo volverá cuántico. Por su parte, el amperio se medirá en base a la carga del electrón; el kelvin tomando la constante de Boltzmann; y el mol según la constante de Avogadro. También ha sido revisada la forma en la que están escritas las definiciones del segundo, el metro y la candela -que ya atendían a constantes fundamentales-, para que sean «coherentes con las nuevas definiciones».

¿Seguirá siendo un kilo de naranjas lo mismo?

¿Si pedimos un kilo de naranjas en la frutería, nos darán lo mismo a partir de hoy? La respuesta es que sí. «Un kilo de manzanas seguirá siendo el mismo kilo de manzanas de ayer. Estos cambios no tendrán ninguna incidencia en la vida diaria de la gente», explica José Manuel Bernabé, director del CEM.

«Nos servirá para obtener medidas más precisas en el laboratorio, lo que es muy importante para el avance de la ciencia. Por ejemplo, un nanosegundo no parece mucho, pero para el GPS puede suponer un error de 30 centímetros. Solo hay que imaginar qué consecuencias tendría este fallo para el coche autónomo», afirma Bernabé.