En libertad la turista española detenida en Kenia por llevar una pulsera de marfil

En libertad la turista española detenida en Kenia por llevar una pulsera de marfil

La mujer pagó la multa impuesta por un juez del país en el que está prohibida la venta y tráfico de este material

EUROPA PRESS

La ciudadana española detenida por portar una pulsera de marfil en Kenia, donde está prohibida la venta y tráfico de este material, ha quedado este lunes en libertad tras pagar la multa impuesta por un juez de ese país, han informado fuentes diplomáticas.

Las gestiones emprendidas por el cónsul español han sido determinantes para conseguir una pronta sentencia judicial, que ha condenado a la mujer a pagar una multa pero que, tras hacer frente al pago, ha quedado en libertad y ha podido salir del país tal y como tenía previsto para continuar las vacaciones con su familia.

María Pich-Aguilera, de 50 años, fue detenida el domingo en el aeropuerto internacional Jomo Kenyatta de Nairobi cuando se disponía a volar a la capital económica de Tanzania, Dar es Salaam, junto a sus familiares. El motivo, una pulsera de 25 gramos hecha con marfil, y que ella alegó que era un regalo que le habían hecho hace décadas.

Se trata de la segunda detención de un ciudadano extranjero por el mismo motivo, después del arresto hace una semana de una mujer francesa que poseía un brazalete de marfil y que quedó también en libertad tras pagar una multa de casi 9.000 euros, cantidad similar a la que ha debido asumir Pich-Aguilera.

Estos sucesos han llevado al Ministerio español de Asuntos Exteriores a actualizar sus recomendaciones de viaje sobre Kenia recordando que recientemente en este país se ha detenido a viajeros que «portaban objetos o joyas de marfil, de carácter personal, y no vinculados al comercio ilegal» y que se han visto obligados a pagar «elevadas multas».

Precisamente Pich-Aguilera alegó que su pulsera era un regalo de hace años y que no lo había adquirido en este viaje a Kenia. Este país, firmante del Convenio sobre el Comercio Internacional de especies en peligro de la flora y fauna salvaje (CITES), castiga con penas de prisión y multas de como mínimo 9.000 euros la compra y el tráfico de bienes prohibidos.