Lucía Galán: «Ya no es tan raro que niños de 14 años consuman alcohol, fumen, o tengan prácticas de riesgo sexual»

La pediatra ovetense Lucía Galán, 'Lucía, mi pediatra', durante una de sus visitas a Asturias.
La pediatra Lucía Galán, durante una de sus visitas a Asturias. / Álex Piña

«Verdad, evidencia científica y sentido común» sostienen las publicaciones de la médica y bloguera ovetense, cuyos consejos y recomendaciones sobre el cuidado y la crianza llegan a miles de padres y madres a través de las redes sociales

Isabel Gómez
ISABEL GÓMEZOVIEDO

La voz de Lucía Galán Bertrand (Oviedo, 1978) se ha convertido en una referencia en miles de hogares españoles. Sus cuentas de Facebook, Twitter e Instagram suman más de 362.000 seguidores y su blog registra unas 600.000 visitas al mes. «Intento no perder la espontaneidad, porque creo que es uno de los secretos del éxito, pero soy plenamente consciente de la responsabilidad que lleva intentar ser siempre fiel a la verdad, a la evidencia científica y al sentido común», dice ante la contundencia de las cifras esta madre, pediatra, bloguera, conferenciante y escritora afincada en Alicante que defiende una maternidad «maravillosamente imperfecta» y rechaza las «excusas» para no compartir el desayuno en familia. Con tres libros publicados sobre la crianza y el cuidado de los niños,'Lucía, mi pediatra', Mejor Divulgadora de España según la Organización Médica Colegial, es uno de los nombres más reconocidos del país en el frente contra los antivacunas, un movimiento aún «testimonial», pero ante el que «no podemos relajarnos».

- ¿Los padres están suficientemente preparados o hay que hacer mayor divulgación sobre la crianza y el cuidado?

- Están sobradamente preparados, pero en los últimos años ha habido tal avalancha de información en la red que ha causado desinformación. A los pacientes se les ha llenado de miedos, de bulos, de leyendas urbanas y eso ha hecho mucho daño. Hoy llegan al pediatra habiendo leído muchas cosas y está claro que no podemos decir a los pacientes que no consulten en internet, pero hay que empezar a educarles en qué fuentes son fiables y cuáles no y abogar siempre por la consulta profesional y personalizada como último eslabón de la cadena.

- ¿Influyen también los discursos sobre la paternidad y maternidad perfectas?

Sí. Cuando empezaron las redes sociales encontrábamos gente que parecía tener varias vidas o que hacían magia, pero en los últimos años somos muchos los que hemos puesto los pies en el suelo y hemos visibilizado esa maternidad y esa paternidad imperfecta, 'maravillosamente imperfecta', como la llamo en mis libros. Yo no quiero, y me niego, a educar a mis hijos en una maternidad perfecta porque es irreal. No quiero que cuando sean adultos y tengan su primera decepción y su primer fracaso se vengan abajo pensando que su madre nunca hubiese tropezado con esa piedra. Yo trato de educar a mis hijos en la realidad de que a mamá a veces las cosas le salen bien y a veces le salen mal, que a veces se equivoca, que tiene que pedir perdón, rectificar, improvisar... Las dificultades y la adversidad forman parte de la vida y forman parte del aprendizaje.

- Hace unos días, la Asociación Asturiana de Diabéticos hizo público que el Principado está a la cabeza de España en tasas de obesidad infantil y que cada vez se detectan más casos de diabetes tipo 2 en menores. ¿Cómo hemos llegado a esto?

- Me gustaría saber por qué Asturias, qué estamos haciendo mal los asturianos respecto a nuestros vecinos gallegos o cántabros o leoneses, pero desconozco ese dato. Como país, España tiene una de las tasas de obesidad y sobrepeso infantil más altas de Europa y se debe a varios factores. Los niños son más sedentarios que nosotros cuando éramos críos; este estilo de vida acelerado que llevamos los padres hace que no pasemos tanto tiempo en la cocina como nuestras madres o abuelas y eso se nota en el tipo de alimentación de nuestros hijos; y, por otro lado, tenemos un exceso de publicidad engañosa de productos que se venden como saludables y especialmente diseñados para la infancia y de saludables tienen muy poco. Los padres nos hemos ido relajando un poco con el tema de la alimentación y ahora estamos pagando las consecuencias.

- ¿Cree que la tendencia se puede revertir?

- En los últimos años la tasa de obesidad y sobrepeso infantil ha disminuido. Hace unos pocos años estábamos en un 44,5% de los niños españoles de 10 y 11 años con sobrepeso y obesidad y el último informe habla de un 41%. Yo tengo esperanza. Nos hemos relajado, sí, pero somos muchos padres y madres cada vez más concienciados con el tema de los azúcares, la dieta mediterránea, el consumo de frutas, verduras y legumbres y con leer las etiquetas, que no todo lo que nos venden como saludable lo es.

- ¿Qué tipo de vida adulta pueden llevar los niños que tienen obesidad y diabetes?

La obesidad y el sobrepeso infantil repercute en su salud a corto, medio y largo plazo. ¿Se puede revertir? Si lo coges a tiempo, sí, pero cuando un niño debuta con una diabetes sus reservas insulínicas ya son muy bajas y no hay marcha atrás. Además, la obesidad y el sobrepeso aumentan los riesgos de hipertensión, de enfermedades cardiovasculares y de enfermedades mentales como depresión y ansiedad, problemas de autoestima, sufren más bullying... Es un conjunto de patologías y trastornos que, sin ninguna duda, traerán consecuencias cuando estos chavales tengan veinte o treinta años. Por eso, no solo hay que luchar contra estos índices para no tener niños con obesidad o diabéticos, sino que hay que tener en cuenta que detrás está la salud mental de los niños y que la salud mental del adulto en buena parte se forja en la infancia. Es un tema lo suficientemente importante para que todos demos un paso al frente y rememos en una única dirección.

- Nos han dicho muchas veces que el desayuno es la comida más importante del día ¿Cómo es el desayuno ideal para los niños?

- Nos lo han repetido hasta la saciedad, pero no es así. Todas las comidas son importantes, no hay una más importante. Lo importante es el cómputo global de todo lo que come el niño a lo largo del día. Hay niños que a primera hora no son capaces de meter en el cuerpo más que un vaso de leche y los padres se frustran y están años intentando cambiar esa rutina, pero no deben agobiarse. El desayuno comprende el desayuno y el almuerzo, que casi todos llevan ahora al colegio. Si al desayuno toma un vaso de leche, que es la fuente de proteínas, al almuerzo le ponemos hidratos de carbono (un pequeño bocata, si es de pan integral mejor que de pan blanco) y fruta. Ahí tenemos un desayuno perfecto. Si tenemos niños como los míos, que hay que frenarlos, el desayuno en mi casa consta de tazón de leche, tostadas de pan integral con aceite y sal y un plato de fruta de temporada cortada. A partir de ahí podemos improvisar lo que queramos. En definitiva: da igual lo que coma en cada una de las comidas siempre que el cómputo general de lo que come el niño sea equilibrado y se ajuste al plato de Harvard.

- ¿En eso no influye esa vida acelerada a la que hacía referencia?

- Lo he escuchado muchas veces, pero suena un poco a excusa. Yo soy madre desde hace casi doce años, llevo un ritmo desenfrenado y tardo más en prepararme el café. Meter el pan en la tostadora, las tazas de leche en el microondas y mientras tanto cortar la fruta son solo siete minutos. Ahora, sentarse a desayunar, sí requiere tiempo. ¿Merece la pena levantarte un poco antes y regalar esos quince minutos de desayuno tranquilo a nuestros hijos? A mí sí. Me merece la pena que cuando mis hijos sean mayores recuerden que todas las mañanas del año nos sentamos los cuatro a la mesa y hablamos, nos reímos y planeamos el día.

- Entonces, ¿nada de galletas o cereales? ¿Hay que ser tajantes sobre el azúcar?

- Tenemos que ser tajantes en el mensaje que damos a las familias. Los niños no necesitan azúcares añadidos. El único azúcar que necesitan viene ya incorporado de forma natural en alimentos frescos, como la fruta. Que las galletas, los bizcochos, los cereales de caja llevan unas proporciones altas de azúcares es verdad y es un alimento que debemos evitar. No debe estar incluido en la lista de la compra semanal. Ahora bien, que un día van a un cumpleaños y se ponen hasta arriba de chuches o pasan la tarde con la abuela y les saca unas galletas para merendar y no pasa nada. No hay que demonizar. Lo que marca el pronóstico de peso en nuestros niños no es la excepción, es la lista de la compra semanal. En el desayuno semanal no hay lugar para las galletas, porque tenemos alimentos mucho más saludables, como las tostadas de pan, por ejemplo.

«Lo mejor para proteger a tus hijos de la gripe, tengan o no factores de riesgo, es vacunarles»

«La fiebre es un mecanismo de defensa de nuestro organismo, está en el bando de los buenos»

- Hablemos de vacunas. ¿Por qué ha ganado presencia el discurso antivacunas?

- El movimiento antivacunas en España, de momento, es testimonial. Padres que deciden no vacunar a sus hijos de ninguna vacuna hay muy pocos. España es uno de los países con las tasas de vacunación más altas de Europa y esto tenemos que decirlo muy alto y tenemos que sentirnos muy orgullosos todos. Es verdad que en Francia, Italia tienen un problema serio con los movimientos antivacunas y los niños no vacunados, pero no quiero que salten las alarmas y creamos que nuestros hijos están en peligro. Si están correctamente vacunados, lo normal es que vayan a colegios en los que todos los niños estén correctamente vacunados y no van a tener ninguna complicación grave por una enfermedad inmunoprevenible, pero no podemos relajarnos y tenemos que abogar por hacer caso de los profesionales de la salud.

- ¿Hay que vacunar a los niños contra la gripe?

- La vacuna de la gripe en España está indicada para pacientes que tienen factores de riesgo y también a las personas que conviven con ese paciente. Por ejemplo, tenemos un niño que tiene bronquitis de repetición o un niño asmático y se deberían vacunar los papás y los hermanitos para protegerle. La gripe no es una enfermedad banal, causa muchas muertes al año, muchas complicaciones y muchas hospitalizaciones, también en niños. No debemos dejar de salir a la calle ni hacer una vida normal ahora que viene la gripe, pero tampoco desatender las recomendaciones oficiales y todos aquellos que tienen factores de riesgo deben vacunarse.

- ¿Cree que debe incluirse en el calendario de vacunas?

- Estados Unidos la tiene incluida, vacuna a todos los niños de la gripe todos los años por las tasas tan altas que tienen de complicaciones, hospitalizaciones y gasto sanitario. En España, como medida individual, lo mejor para proteger a tus hijos, tengan o no factores de riesgo, es vacunarles. Yo les vacuno todos los años. Es una vacuna segura, no tiene efectos secundarios graves y es la manera más eficaz de prevenir una gripe. Es verdad que no es efectiva al 100%, pero que disminuya un 40, un 50 o un 60% el riesgo de que mis hijos terminen con una gripe a mí me vale. Eso como medida individual, pero a la hora de tomar decisiones colectivas entran en juego otros factores, como los presupuestos, los gobiernos... Todas estas cosas ajenas a nuestra profesión como pediatras. Si tuviésemos todo el dinero del mundo sería la medida más eficaz para controlar la enfermedad y disminuir los costes y el daño que genera cada año en las familias, pero entiendo que en este país habrá otras prioridades.

- ¿Hay que ir a Urgencias cada vez que el niño tiene fiebre?

- ¡No, claro que no! Hay que leerse los libros de 'Lucía, mi pediatra' (risas). La fiebre es un mecanismo de defensa de nuestro organismo, está en el bando de los buenos. La fiebre sube cuando hay un agente extraño que invade el cuerpo de nuestros hijos y ayuda a estimular las defensas y a frenar en cierta medida la reproducción del virus. Donde tenemos que poner el foco no es en el termómetro, sino en el estado general del niño. Si el niño está contento, juguetón, come y bebe, tranquilos. Se le desabriga, se le da agua y solo si se queja mucho y tiene malestar se le da un antitérmico, pero no es bueno que le bajemos cada dos por tres la fiebre porque frenamos el mecanismo natural del organismo para luchar contra la infección. En el momento que hay afectación del estado general, está muy decaído, no quiere jugar, tiene respiración acelerada, mal color, manchitas en la piel, algo que te haga sospechar, como padre, que el niño no está bien, es el momento de ir al pediatra. La mayor parte de las infecciones en niños pequeños son víricas y al tercer día la fiebre ha desaparecido.

- Hablemos de adolescentes. Asturias tiene un programa pionero de prevención de consumo de alcohol en edad pediátrica que contempla intervenciones con menores de 10 y 13 años. ¿Aboga por extender este modelo?

- Desconozco el programa de Asturias, pero estaría encantada de conocerlo y si funciona, exportarlo, porque las prácticas de riesgo cada vez se adelantan más. Hace un año tuve una paciente que venía a mi consulta desde que era pequeña y vino con 14 años embarazada. Son cosas que no teníamos en la mente, pero tenemos que empezar a tener porque ya no es tan raro que niños de 14 años consuman alcohol, fumen o tengan prácticas de riesgo sexual. Debe empezar a formar parte de nuestro discurso y la revisión de los 12 años que aprovechamos para poner la vacuna del papiloma la veo como una oportunidad para empezar a tratar las enfermedades de transmisión sexual y el uso del preservativo.

¿Sí o no?

Lactancia materna
Sí, sí, sí. Yo di el pecho a mis hijos, un año a cada uno, hasta que se destetaron solitos. La lactancia materna es el mejor alimento que podemos dar a nuestros hijos de forma exclusiva hasta los seis meses y hasta los dos años o más, según la Organización Mundial de la Salud. Eso sí, toda madre y todo padre es libre de decidir el tipo de alimentación que quiere dar a su hijo y nosotros como profesionales estamos para ayudar, asesorar, informar y acompañar, pero nunca para juzgar.
Colecho, método Estivil
A gusto del consumidor. Colecho, si todos duermen bien y no hay problema, hasta que ellos quieran. En el momento en que empiece a haber problemas con uno de los dos papás o con el niño, estoy para ayudarles y asesorarles. ¿Estivil? De entrada creo que hay otras alternativas más suaves para empezar a educar a los niños en las adecuadas rutinas del sueño. No hace falta empezar con el método Estivil con un bebé de seis meses. Los consejos de rutina del sueño se dan desde que son muy pequeñitos y se trata de diseñar un traje a medida en función de las circunstancias de cada familia. Soy más flexible en ese tema.
Andador
No, nunca. No está recomendado por la sociedad Española de Pediatría , está desaconsejado completamente por la Academia Estadounidense de Pediatría y está prohibida su venta y publicidad en muchos países por el riesgo que supone de accidentes. Multiplica por tres la tasa de accidentes infantiles, los traumatismos craneoencefálicos, las fracturas de brazos y piernas... Darle un andador a un niño de doce, 15, 19 meses es como darle un Ferrari a un chaval de once. Tampoco es bueno para el desarrollo de la marcha. Están completamente desaconsejados por los profesionales.

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