El macabro experimento que separó a estos trillizos al nacer

El macabro experimento que separó a estos trillizos al nacer

'Tres idénticos desconocidos' cuenta la historia de Bobby Shafran, Eddy Galland y David Kellman

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EL COMERCIOGijón

'Three Identical Strangers' es un documental basado en la historia real de unos trillizos de Long Island, Nueva York. Esta cinta ha ganado un premio especial del jurado en la última edición del festival de Sundance, y justo ha llegado este viernes a los cines.

A Bobby Shafran, Eddy Galland y David Kellman, los separaron al nacer como parte de un estudio para determinar qué porcentaje de los problemas mentales viene heredado y cuál de la educación.

Cuando Bobby fue por primera vez a la universidad, todo el mundo le llamaba Eddy. No supo por qué le confundían con otro estudiante hasta que el mejor amigo de Eddy, que sabía que este no iba a volver, lo cogió por banda y le interrogó: «¿Qué día es tu cumpleaños? ¿Eres adoptado? Conozco a otra persona idéntica a ti».

Los tres se hicieron inseparables. Además del físico, idéntico, les gustaban las mismas cosas: fumaban Marlboro, se fijaban en chicas mayores y habían practicado lucha libre en el instituto. EE.UU. los convirtió en estrellas.

Desfilaban por la televisión, sus fiestas copaban titulares y hasta Madonna les pidió que salieran en una película, 'Buscando a Susan desesperadamente'. Protagonizaron un circo mediático que entretuvo al país vistiendo igual y respondiendo al unísono. Todo era «sexo, drogas y rock and roll». Hasta que dejó de serlo.

«No sé si esto terminará siendo algo genial o algo terrible», se escucha decir a Eddy en el documental de Tim Wardle. Una frase que, con el tiempo, se convirtió en un tétrico augurio. Porque haber crecido en familias diferentes no fue ningún error, sino un espeluznante estudio del Doctor Neubauer, un refugiado austriaco que huyó del Holocausto.

La agencia de adopción se justificó en que era difícil colocar a tres niños en una misma familia. Pero, en realidad, se trataba de un ambicioso estudio para determinar qué porcentaje de los problemas mentales viene heredado y cuál de la educación. «Parecía cosa de nazis», dijo Bobby al enterarse. Un experimento cuyos resultados nunca se publicaron, y cuyos documentos no fueron revelados hasta que se estrenó el documental en EE.UU.

Los secretos se sucedieron y lo que prometía ser un feliz reencuentro terminó en tragedia. Eddy, que incluso había empujado a sus hermanos a conocer a su madre biológica, entró en una espiral de autodestrucción. No pudo soportar la idea de ser actor en su propia vida, en una ya escrita por unos psicoanalistas freudianos.