La monja más cañera saca los cuernos

Sor Esperanza Romero, haciendo el gesto rockero en el vídeo de agradecimiento al Raposu. /  E. C.
Sor Esperanza Romero, haciendo el gesto rockero en el vídeo de agradecimiento al Raposu. / E. C.

La responsable de la Cocina Económica de Oviedo da las gracias en vídeo por la donación de 1.200 kilos de comida y le llueven las críticas Sor Esperanza Romero agradece la ayuda del festival Raposu con el gesto rockero

AZAHARA VILLACORTA OVIEDO.

Sor Esperanza Romero es más de Raphael y de su 'Digan lo que digan' que de Black Sabbath, porque la responsable de la Cocina Económica de Oviedo desde hace siete años, Hija de la Caridad y zamorana de Sanabria, pero «muy a gusto en Asturias», encendió ayer las redes sociales sin inmutarse con un vídeo en el que aparecía haciendo el gesto rockero por excelencia: la 'mano cornuta', el símbolo que fue popularizado por el 'páter' del hard rock Ronnie James Dio en los ochenta cuando, según confesión propia, el cantante lo tomó prestado de su abuela, de origen italiano, que creía en su poder para alejar el mal de ojo.

Rodeada de cartones de leche, cajas de galletas y paquetes de lentejas, la religiosa agradecía en la grabación el esfuerzo solidario del festival Raposu Rock, que el pasado día 3 celebró su cuarta edición en la discoteca Sir Lauren's de Oviedo, donde reunió a cuatro bandas de lo más cañeras, una estatal y tres más de este lado del Pajares: Fe de Ratas, No Konforme, Gajes de Oficio y NueveConDiez.

Pero eso era solo «la parte festiva» de la cita, porque la organización del Raposu se había propuesto superar los 700 kilos de alimentos recogidos en la edición 2017 con destino a la Cocina Económica y lo consiguieron con creces, rebasando la tonelada y sumando nada menos que 1.200 kilos.

Así que ayer Sor Esperanza no dudó en enfundarse la camiseta del festival y colocarse delante de la cámara para agradecérselo en apenas unas frases: «Quiero daros las gracias porque sois muy solidarios y os preocupáis de los que tienen menos. Entonces, como todos somos hermanos porque tenemos un padre que es padre de todos y quiere que compartamos lo que tenemos, yo admiro vuestra solidaridad, vuestra lucha por ayudar a los que tienen menos, vuestra generosidad y vuestro amor a la música a vuestro estilo».

Un vídeo que los organizadores del Raposu Rock colgaron en sus redes y que desató una oleada de críticas hacia la monja por parte de algunos medios vinculados a la derecha ultramontana, que acusaron a la religiosa nacida en el pequeño pueblo de Sagallos en 1943 de pertenecer a la «rama podemita del Vaticano», de apoyar a un «festival de rock comunista» y hasta de hacer un gesto que -dijeron- «representa la figura de Satán».

Unas acusaciones que la Hija de la Caridad se tomó con la preocupación que merecían: entre bastantes risas. «Para mí, el gesto no tiene ninguna importancia ni significa nada, aunque respeto a los que lo hacen con un significado. No entiendo mucho de música, pero conozco a gente muy maja a la que le gusta el rock y, además, nos ayuda. Bendito sea Dios».

Y, si de rock no entiende, en política no se mete: «Me parece muy bien que cada uno tenga las ideas que quiera siempre que el objetivo sea hacer el bien a los demás, que es lo que debería ser la política, porque hay mucha necesidad. Así que me da igual que ahora digan que si soy de Satán o si soy de Podemos. ¿Qué le vamos a hacer? Que digan lo que quieran. La verdad es que soy más de 'hacemos lo que podemos'».

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