Móvil y nuevas tecnologías: evita estos vicios al volante

Móvil y nuevas tecnologías: evita estos vicios al volante
Los smartphones o los sistemas de ayuda a la conducción de los que disponen los coches mejor equipados pueden llegar a crear ciertos comportamientos erróneos entre los conductores

Los nuevos sistemas de conducción inteligente suponen un gran avance en materia de seguridad, pero, como todo lo que tiene que ver con las nuevas tecnologías, solo si se usan correctamente. De hecho, algunas de estas tecnologías están creando distracciones al volante que hace apenas unos años no existían. Veamos, por ejemplo, el caso de los sistemas de ayuda a la conducción (sistemas ADAS), que fueron creados para incrementar la seguridad activa en los vehículos, pero que están, así mismo, favoreciendo entre los conductores la aparición de nuevas costumbres o vicios que podrían resultar peligrosos en carretera.

Hablamos de sistemas como el frenado autónomo de emergencia con detección de peatones u obstáculos, la alerta ante el cambio involuntario de carril o la alerta de tráfico trasero cruzado.

Pues el hecho de saberse protegido al volante, y de contar con los sistemas ADAS para resolver ciertas problemáticas en carretera, está haciendo que algunas personas descuiden su conducción y realicen a diario algunas maniobras peligrosas. Las más comunes son dar marcha atrás sin realizar las comprobaciones visuales pertinentes, fiándose del sistema de alerta de tráfico cruzado o del avisador de ángulo muerto, o pegarse demasiado al coche que nos precede, sabiendo que nuestro coche activará, si hace falta, el frenado autónomo de emergencia. Aparcar sin mirar al dar marcha atrás, guiándonos solo por el sensor de aparcamiento, o conducir con somnolencia o despiste, sabiendo que el sistema de mantenimiento de carril nos alertará si nos desviamos, son otros de los vicios más comunes.

Y, por otro lado, si ya estamos acostumbrados a dejarnos guiar por estos sistemas, y relajamos nuestro nivel de atención, podríamos aumentar el riesgo al volante al conducir un vehículo diferente del nuestro, que no cuente con estas tecnologías.

Por otro lado, el uso del móvil sigue siendo el principal motivo de distracción, pero ya no solo entre los conductores, sino también entre los peatones en situaciones de tráfico.

Las estadísticas y los distintos estudios sobre el tema concluyen que el uso del teléfono mientras se conduce es cada vez más común, y no se limita solo a llamar sin usar manos libres o a programar el GPS, sino que se refiere también al uso de redes sociales, envío de mensajes a través de apps de mensajería instantánea, leer noticias, seleccionar música o incluso hacer fotografías y grabar vídeos.

Consciente de esta problemática, la DGT continúa desarrollando campañas de sensibilización, pero también de vigilancia, pues la distracción al volante está detrás del 25% de los accidentes producidos en carreteras españolas, y del 35% de los fallecimientos por este tipo de siniestros. Además, se prevé que aumenten las sanciones en los próximos meses, ya que actualmente las multas por usar el móvil al volante son de 200 euros (y la pérdida de tres puntos), una cifra muy baja para quien dispone de un seguro con coberturas que permitan recurrir multas o recuperar puntos.

Aunque nuestra póliza nos puede sacar de situaciones complicadas, no conviene jugarse la vida o poner en peligro las de otros conductores o peatones enviando mensajes o consultando el GPS de nuestro móvil, pues al volante, unos pocos segundos pueden ser fatales.