«Todos los niños que ahora tienen cinco años serán miopes», alertan los expertos sobre el uso abusivo de dispositivos digitales

Los asturianos pasan nueve horas diarias mirando un dispositivo electrónico | Un estudio alerta de que esta costumbre provocará un aumento de los casos de miopía y vista cansada

J. L. G. / A. T.

Los asturianos pasan 137 días al año mirando una pantalla, una cifra que, en el conjunto de España se eleva hasta los 167, casi la mitad del año. Son nueve horas diarias, once en el cómputo estatal, en las que el ciudadano medio apenas da descanso a sus ojos y en las que el 81% alterna el paso del teléfono inteligente al ordenador, con el uso de la tablet, la televisión, los relojes conectados o el e-book.

El uso abusivo de los dispositivos tecnológicos con pantallas y durante periodos de tiempo excesivamente prolongados es lo que realizan los asturianos durante 3.285 horas al año, según un estudio realizado por Multiópticas, que confirma, según los expertos, que este hábito se ha convertido en un problema de salud.

La dependencia de las pantallas es total. Mirar el teléfono es lo último que hacen siete de cada diez encuestados antes de apagar la luz para dormir y lo primero que hacen nada más levantarse. El 46% asegura que no lo deja de mirar mientras come o cena con los amigos, el 12% consulta pantallas mientras conduce –pese a ser una infracción grave– y dos de cada tres encuestados confiesan que se lo llevan incluso al baño. Las autonomías con más adictos son Madrid y Andalucía y las de uso más bajo, Asturias (nueve horas) y Cantabria (ocho y media). Aún así, se calcula que cada uno de nosotros pasará más de 408.000 horas ante una pantalla.

En la edad infantil y juvenil el problema no mejora. El estudio indica que los menores de 18 años pasan ante las pantallas una media de tres horas diarias. La cifra llega a cuatro horas en uno de cada tres menores y se eleva progresivamente con la edad, hasta llegar a las cinco horas diarias de los que están entre 15 y 17 años. No obstante, si se tiene en cuenta que uno de cada tres niños empieza a utilizar dispositivos tecnológicos antes de los tres años y que la mitad hace un uso pleno a los cinco, no es de extrañar que los menores de cinco años pasen hasta una hora y media diaria pegados a pantallas, tiempo muy superior al aconsejado por la OMS.

Mal uso

El informe de Multiópticas no solo dibuja un manejo abusivo de pantallas sino también un mal uso generalizado. El 70% de los encuestados no hace descansos mientras utiliza los dispositivos, el 60% no fuerza el parpadeo, el 32% no comprueba si trabaja con la luz apropiada y el 41% no mantiene ni la postura ni la distancia adecuada con el dispositivo.

El resultado de la suma de abuso y mala utilización es, según Manuel Díaz, catedrático de Oftalmología de la Universidad de Valencia, un abanico de serios problemas de salud tanto en niños como en adultos. En los más pequeños, el experto vaticinó «una epidemia de miopía» porque el uso excesivo de pantallas digitales reduce drásticamente las horas diarias de exposición a luz natural del menor, lo que provoca «una progresión de la miopía, especialmente en los menores de 10 años». Indicó que, en una década, entre el 80% y el 90% de los niños desarrollará esta anomalía visual, cuando en la actualidad las deficiencias de visión alcanzaban al 50% de los españoles. «Los actuales niños de 5 o 6 años, todos van a ser miopes», resumió.

En el caso de los adultos, detalló Manuel Díaz, la principal patología, cada vez más extendida, es la astenopia acomodativa o fatiga visual, cuyos síntomas –escozor y enrojecimiento de ojos y dolores de cabeza– reconocen haber sufrido el 76% de los encuestados. El experto comentó que también vienen asociados a este abuso de las pantallas la sequedad ocular, la falta de concentración, el insomnio y las cefaleas permanentes.