125 'peinetas' al radar y 19.000 euros de multa

El motorista tenía la costumbre de hacer burla con un gesto de la mano a las cámaras que controlan la velocidad en carretera. /
El motorista tenía la costumbre de hacer burla con un gesto de la mano a las cámaras que controlan la velocidad en carretera.

Un motorista francés cometió un centenar de infracciones con la matrícula tapada y haciendo burla a la cámara. Ahora lo han pillado

INÉS GALLASTEGUI

Un motorista francés no identificado ha sido sancionado con 19.220 euros de multa y un año de suspensión del carné de conducir tras ser fotografiado en nada menos que 120 ocasiones haciendo la 'peineta' a los radares automáticos de tráfico en el departamento de Tarn-et-Garonne, en el suroeste del país, cerca de Toulouse. Sin embargo, el juzgado de Montauban no ha tenido en cuenta su despectivo gesto, sino más bien sus reiteradas infracciones de las normas de circulación, 78 de ellas por exceso de velocidad –entre 20 y 50 kilómetros por hora más de los permitidos– y 42 por pisar la línea continua en los seis primeros meses de 2018.

La identidad del conductor –que pilotaba dos motos distintas– había permanecido en secreto durante meses porque, cuando circulaba ante la cámara automática, ocultaba la matrícula del vehículo. La Gendarmería lo apodó en su página de Facebook «el motorista aficionado a los radares» y, tras analizar las decenas de fotografías del esquivo infractor, logró identificarle varios meses después. Y, aunque trató de defenderse asegurando que había prestado sus vehículos a otras personas, la Policía logró identificarle gracias a la ropa que vestía. Además, el sistema de geolocalización de su móvil confirmó que se encontraba frente al dispositivo justo en el momento que marcaban las fotografías. El infractor escapó por poco de una posible acusación por desacato a la autoridad gracias a que una jurisprudencia reciente establece que hacer el grosero gesto a una cámara, aunque su destinatario final sea un funcionario, no es lo mismo que dirigírsela a un agente del orden público en persona. El tribunal tampoco le halló culpable de falsificar la matrícula, solo de hacerla ilegible.