La auxiliar contagiada por ébola, tratada con el suero experimental Zmapp

Una pareja pasea ante un cartel sobre la emergencia del ébola./
Una pareja pasea ante un cartel sobre la emergencia del ébola.

El último parte médico de Teresa Rodríguez señala que se encuentra "estable dentro de la gravedad"

AGENCIAS MADRID

Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada con el virus del ébola, finalmente va a ser tratada con el fármaco experimental ZMAPP, que ya ha llegado a España, según han informado fuentes gubernamentales. Hasta ahora, la paciente estaba siendo tratada con un antiviral y con el suero extraído del plasma de la hermana Paciencia, que superó el virus el pasado mes de agosto y cuya sangre cuenta con anticuerpos del ébola. Según el último parte facilitado a última hora de la tarde por el Hospital Carlos III, Teresa Romero se encuentra "estable dentro de la gravedad".

El Zmapp es un cóctel de anticuerpos que ha sido probado con éxito en monos y, de forma experimental, en algunas personas. La producción a gran escala de este medicamento resulta muy lenta, y España había agotado las dosis de las que disponía y estaba a la espera de las que ahora han llegado para suministrarlo a la enfermera infectada por el virus del ébola .

El suero ZMAPP fue administrado al primer misionero repatriado a España, el padre Miguel Pajares, que finalmente falleció. El segundo repatriado, el doctor Manuel García Viejo, no pudo recibirlo ya que no estaba disponible.

La falta de una vacuna de eficacia probada para combatir al virus del ébola ha obligado a la comunidad científica internacional a luchar contra la infección con los únicos medios a su alcance: los tratamientos con sueros y antivirales.

más noticias

El agravamiento del estado de la sanitaria, de 44 años, se conoció ayer tras la llegada al hospital de José Ramón Romero, que transmitió a la prensa malas sensaciones, que posteriormente fueron confirmadas por responsables del hospital.

Segunda desinfección de la casa de Teresa

La Comunidad de Madrid completará hoy la acción de desinfección en el piso de la auxiliar de enfermería contagiada de ébola, cuya puerta está tapiada con pladur, así como de algunas zonas exteriores y accesos del edificio, según han indicado fuentes municipales. Estos trabajos completarán las actuaciones de desinfección ya realizadas en los últimos días en este domicilio y en zonas comunes del edificio como la escalera y el ascensor del portal.

Los servicios de desinfección retirarán el tabique de pladur para limpiar de nuevo el piso de la enferma, al haber pasado 48 horas desde los primeros trabajos, y lo colocarán de nuevo tras esta actuación.

Por su parte, la limpieza en las zonas exteriores del edificio, según destacan fuentes del Ayuntamiento de Alcorcón, podría retrasarse por la lluvia que cae esta mañana en la ciudad.

Si ayer su hermano, José Ramón Romero, transmitió a la prensa este empeoramiento, hoy ha lamentado que el consejero de Sanidad madrileño, Javier Rodríguez, quiera "escurrir el bulto" y ha puesto en duda que su hermana no informase a sus médicos de que podía tener riesgo de haber contraído el virus.

En declaraciones a Antena 3, Romero ha afirmado no tener información detallada del estado de salud de su hermana. Además, se ha mostrado convencido de que en los días previos a ser ingresada Teresa tenía sospechas de que podía padecer la enfermedad, y por eso duda de que no informase a sus médicos: "Me cuesta mucho creerlo".

Así, cree que cuando el consejero madrileño acusa a su hermana de haber ocultado información y apunta a que pudo cometer un fallo, el responsable recurre "a lo fácil, a escurrir el bulto". A su modo de ver, está claro que ella "ha podido tener algún fallo", pero ha recordado que en todo el proceso ha participado más gente, empezando por los que decidieron repatriar a los misioneros que se infectaron en África. Romero no cuestiona esa decisión, pero subraya que quienes la tomaron "sabían que se exponían a que esto pudiera pasar".

El hermano de la auxiliar, quien también entrado en directo a Telecinco, ha explicado que ha estado en contacto con el marido de su hermana, Javier Lillo, pero que ya no puede ponerse en contacto con él porque tiene el teléfono apagado. En cuanto a la situación de su hermana, admite que el sábado su hermana le advirtió que no acudiera a verla porque no se encontraba bien. "Me dio a entender que estaba mala y podía tener lo que tenía", ha afirmado.

Romero, quien no ha querido dar ningún dato sobre su profesión, ha confirmado que ha sido despedido después de que se conociera su relación familiar con el primer contacto de ébola fuera de Africa. "He sido despedido en el momento de haber pasado esto", ha aclarado.

Los ingresados

Además de Teresa Romero, otras trece personas permanecen ingresadas en el centro hospitalario en el que el único caso confirmado de contagio por ébola sigue siendo el de la auxiliar. Existe otro caso en investigación, una enfermera pendiente de la segunda prueba PCR sobre contagio del virus cuando se cumplan las 72 horas del primer test, en el que ha dado negativo y que está asintomática.

La pasada noche se produjo el ingreso de siete personas y el alta de otra permaneciendo en la planta de vigilancia activa de contactos de alto riesgo tres personas: el marido de la enfermera, el médico que la atendió en el Hospital de Alcorcón y la doctora que la asistió en el centro de salud. Todos ellos asintomáticos.

En la mañana de ayer ingresaron otros dos médicos, un facultativo de Alcorcón (asintomático) y uno del SUMMA (asintomático), a los que hay que sumar los siete ingresos de la noche (5 mujeres y 2 hombres). Se trata de dos enfermeras, una médico, un enfermero supervisor, un celador y dos peluqueras, todos ellos asintomáticos.

El alta corresponde a un enfermero del equipo cuya segunda prueba PCR resultó negativa.

Fuentes hospitalarias han confirmado que se ha habilitado la cuarta planta del Carlos III para facilitar el descanso de todo el personal médico que atiende a Romero y al resto de personas ingresadas, mientras que las quinta y la sexta están reservadas a la atención de los casos sospechosos.