Identificar el tumor primario mejora el tratamiento del cáncer de origen desconocido

Reproducción por ordenador de una célula cancerígena. /
Reproducción por ordenador de una célula cancerígena.

Las pruebas epigenéticas resultan fundamentales para identificar tanto el origen oculto del cáncer como el tratamiento más adecuado para cada paciente

REDACCIÓNmadrid

En los casos de cáncer de origen desconocido, descubrir cuál es el tumor que lo ha originado facilita el diseño de un tratamiento adaptado a las particularidades de cada paciente. Esta ha sido una de las principales ideas desarrolladas durante el noveno Simposio de Bases Biológicas del Cáncer y Terapias Personalizadas, organizado por la Asociación para el Desarrollo de Oncología Médica y el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca en colaboración con la farmacéutica Ferrer.

Debido al desconocimiento del tumor primario, los pacientes con cáncer de origen desconocido reciben un tratamiento de forma empírica. Esto provoca que tanto sus posibilidades de supervivencia como su calidad de vida se vean reducidas significativamente.

El doctor Federico Longo, oncólogo médico del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y coordinador del grupo de trabajo dedicado a los tumores de origen desconocido del Grupo Español de Tumores Huérfanos e Infrecuentes (GETHI), considera que «no existen terapias aplicables a los pacientes con tumores de origen desconocido, se trata de una patología huérfana. Este tipo de tumores siempre tiene un origen oculto y es mejor encontrarlo».

De acuerdo con Longo, las herramientas que analizan sus bases biológicas «ayudan a identificarlo y a buscar el mejor tratamiento para tratarlo de manera dirigida».

En este sentido, las pruebas epigenéticas resultan fundamentales a la hora de establecer cómo proceder en cada caso de cáncer de origen desconocido. «Este tipo de test orienta hacia cuál es el tumor de origen, para así elegir mejor el tratamiento. Si es de pulmón, se trata de una manera; si es de colon, de otra. Además de mostrar el origen, permite decidir si algún tratamiento puede ser más efectivo que otros, según el patrón de las alteraciones epigenéticas que se identifiquen con el test», concluye el experto.