Los peligros de la manicura permanente

Los peligros de la manicura permanente

Los dermatólogos coinciden en que esta técnica para lucir unas manos o pies perfectos durante más tiempo puede dañar la lámina ungueal y hacer que las uñas se hagan más finas, pierdan brillo y se rompan con más facilidad

RAQUEL MERINO

Lucir unas uñas perfectas se han convertido en un básico más de la moda. Pero la falta de tiempo y el deseo de mantener durante más tiempo las manos y pies en perfecto estado han llevado a popularizar la manicura permanente.

Pero, como ocurre con casi todo, el abuso nunca es bueno y los dermatólogos advierten de que un uso continuado de este tipo de productos ocasionan daños en las uñas e, incluso, pueden enmascarar enfermedades o signos de patologías que se manifiestan a través de ellas como problemas renales, hepáticos, endocrinos y cutáneos,.. todo ello dependiendo de la calidad de los productos utilizados.

Hace años, la Academía Estadounidense de Dermatología ya señalaba que la manicura permanente se podía asociar con una pérdida de brillo y con una mayor facilidad de fractura de la uña. ¿El motivo? Hay que pulir la lámina ungueal de la uña para dejarla porosa y facilitar la adhesión de las capas de gel que se aplican posteriormente para dar forma y endurecer la uña. Además, pasadas unas semanas hay que retirar el gel y el esmalte usado por lo que hay que volver a limar y usar una acetona bastante concentrada.

El resultado: las uñas se debilitan, pierden grosor, son más propensas a la ruptura y pueden aumentar la aparición de manchas amarillas y granulomas de queratina (manchas blancas). Por ello, se recomienda usar las llamadas uñas de gel de manera ocasional, y no cada dos o tres semanas, así como dejar que las naturales vuelvan a crecer y se reparen. La OCU recomienda a los consumidores asesorarse sobre los productos y métodos que utiliza cada centro ya que puede afectar al resultado o no tener ningún efecto negativo según el establecimiento.

Pero además de debilitarlas, un abuso de la manicura permanente también pueden provocar infecciones por hongos o bacterias en las uñas e, incluso, reacciones alérgicas a los químicos que componen los geles y esmaltes. En este sentido, los dermatólogos aconsejan no eliminar totalmente la cutícula para evitar infecciones o inflamaciones de la piel ya que éstas sirven de barrera protectora.

Esmaltes semipermanentes

En los últimos tiempos, se ha puesto de moda un tipo de esmalte de gel semipermanente más duradero que el tradicional, pero menos agresivo que las uñas de gel.

Es fácil de poner y de retirar ya que no hay que limar la lámina ungueal de la uña, aunque sí hay que utilizar una lámpara UV o LED para el secado. El color y el brillo duran bastante, unas dos semanas.

Marcas tan conocidas en el mundo de la cosmética como O.P.I, Deborah, Pronails, Loreal, Essence o Essie han sacado al mercado sus propios esmaltes de gel semipermante e incluso algunas venden el kit completo con la lámpara UV o LED incluida.

No obstante, y si optas por realizar la manicura en casa con este tipo de esmalte, la OCU advierte de que se compren siempre productos de calidad y se tenga cuidado con los que se venden por Internet. De hecho, la Organización de Consumidores y Usuarios ha analizado 16 esmaltes de gel semipermanentes, de color o transparentes, los llamados 'topcoat' que se usan para dar la capa de brillo final.

El resultado: todas las muestras contenían hidroquinona metiléter, aunque en diferentes concentraciones; siete superaban los límites permitidos por el reglamento: 200 ppm o miligramos de esta sustancias por kilo de producto, y encontraron también deficiencias en el etiquetado. Pero la conclusión más drástica a la que ha llegado la OCU en este estudio es que cuatro de estos productos tendrían que estar retirados del mercado.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos