Ni el plátano engorda ni existen los superalimentos: guía de los bulos en alimentación

Ni el plátano engorda ni existen los superalimentos: guía de los bulos en alimentación

Una publicación desmonta los mitos y falsas creencias más populares que pueden resultar dañinos para la salud

Alicia G. Ovies
ALICIA G. OVIES

La alimentación acapara más de la mitad de los bulos detectados por los médicos. Con el fin de poner fin a estas falsas creencias, el instituto #Saludsinbulos ha elaborado la 'Guía de los bulos en alimentación'. Se trata de un manual gratuito que recoge los mitos más difundidos sobre nutrición argumentados con evidencias científicas y que ha sido redactado por Gemma del Caño, farmacéutica; Pablo Ojeda, dietista; y Beatriz Robles, nutricionista y tecnóloga de alimentos. «La proliferación de estos bulos tiene consecuencias para la salud. Mucha de la información falsa que se difunde carece de evidencia y base científica», indica Carlos Mateos, coordinador de la entidad y director de la agencia de comunicación COM Salud.

¿Es recomendable comer plátano durante una dieta? ¿Se debe dar fruta a un niño por la tarde? ¿Son reales los denominados 'superalimentos?. Ahí van algunos de los mitos más populares sobre alimentación y que son totalmente falsos.

1. El plátano engorda. «El plátano contiene mucha fibra, ésta es importante para mantener los hábitos intestinales regulares, desempeña un papel vital en la salud digestiva y aporta saciedad lo cual es muy importante en esa bajada de peso», explica Pablo Ojeda. Mientras que la fruta se puede consumir a cualquier hora del día. «Ni el melón, ni la sandía son indigestos por la noche y tampoco la fruta fermenta después de las comidas», destaca este experto.

2.¿Leche entera, sin lactosa o semidesnatada?. Según se explica en la guía, en el caso de estar siguiendo una dieta lo recomentable, al contrario de lo que se cree habitualmente, pasaría por sustituir los la´teos bajos en grasa por los enteros. Las European Guidelines for Obesity Management in Adults consideran esta medida una estrategia para manejar la obesidad.

3.Los niños no pueden comer fruta por la noche. La supuesta relación de la ingesta de azúcar con la hiperactividad infantil es un mito que se remonta a los años 70, según explica Beatriz Robles, quien asegura que su consumo no influye en su comportamiento.

4.Vivan los superalimentos. Para estos especialistas ningún alimento es imprescindible por más milenarios que sean o de países con nombres inhóspitos vengan. «Mejor comamos comida normal, no es necesario gastar más por algo que no será más efectivo que cualquier otra comida saludable», indica Del Caño.

5.Los pollos están hormonados. Europa prohibió el uso de los anabolizantes tradicionales, los productos hormonales y los beta-agonistas como promotores del crecimiento en todas las especies productivas.