Cinco postres, bajos en calorías, que triunfan en cualquier dieta

Muchos no conciben la comida sin el postre. /E.C.
Muchos no conciben la comida sin el postre. / E.C.

A veces parece misión imposible darse un capricho dulce sin cometer un exceso

Carla Coalla
CARLA COALLA

¿A quién no le suena esa frase de «yo es que si no como postre parece que no he comido»? No son pocos los que necesitan ese pellizco dulce después del plato de rigor, pero a la hora de afrontar una dieta baja en calorías, muchas veces resulta misión imposible. Hoy recogemos cinco opciones que son una buena alternativa para calmar ese gusanito manteniendo la ingesta de 'alimentos no permitidos' a raya.

1. Chocolate 70%. O del 75, 80, 90... Cualquier tipo de chocolate que tenga más cantidad de cacao que de azúcar. Normalmente se recomienda que el porcentaje de cacao sea superior al 70% y en la actualidad el mercado ofrece muchas opciones: Chocolate en tableta o soluble, que en los días fríos apetece mucho más.

Cacao.
Cacao. / E.C.

2. Sorbete. De frambuesa, de limón, de mandarina, incluso de frutos rojos. El sorbete se ha convertido en la alternativa baja en calorías al helado tradicional, sobre todo en los últimos tiempos, en los que se ha logrado una cremosidad, si no igual, sí muy parecida. Además, los sabores son tan diversos que hay muchas opciones por las que decantarse. Una buena noticia también para intolerantes a la lactosa, ya que en su composición no lleva leche.

Sorbete.
Sorbete. / E.C.

3. Compota de manzana (o de fruta en general). Manzanas y agua, exclusivamente. Esa es la receta de una compota sin azúcar que, con un chorrito de limón o un poco de canela puede hacer las delicias de los más golosos. Eso sí, dado que la fruta no suele hacer buena mezcla con la mayoría de los alimentos (pues provoca digestiones difíciles), lo ideal es optar por la compota como aperitivo entre horas.

Compota.
Compota. / E.C.

4. Queso fresco. El queso es uno de los postres estrella de muchas regiones, en concreto de la nuestra, Asturias. El queso fresco, más si es bajo en calorías, contiene menos grasa que un queso de otro tipo, por lo que puede ser una buena opción como postre cuando tratamos de mantener el peso a raya. Además, el queso de cabra es aún más digestivo, por lo que el queso fresco de cabra parece la elección ideal. Eso sí, ¡olvídate del dulce de membrillo!

Queso fresco de cabra.
Queso fresco de cabra. / E.C.

5. El yogurt. Es el postre por excelencia en cualquier dieta que se precie, siempre, por supuesto, bajo en calorías. Una de las mejores opciones, al igual que ocurre con el queso, es el yogurt de leche de cabra, pues es más fácil de digerir (sobre todo para aquellos que tengan alguna dificultad a la hora de procesar la leche de vaca o de oveja). Aunque la mejor medida que podemos tomar es comprar una yogurtera y hacerlo en casa.

Yogurt.
Yogurt. / E.C.