Lo que no se contó de Lorena Bobbitt, la mujer que castró a su marido

Lorena Bobbit, la mujer que le cortó el pene a su marido. /EP
Lorena Bobbit, la mujer que le cortó el pene a su marido. / EP

Amazon estrena un documental un cuarto de siglo después de aquel revuelo mediático

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EL COMERCIOGijón

Fue objeto de todo tipo de críticas y burlas a pesar de la situación que estaba atravesanto. Lorena Gallo, castró a su marido el 23 de junio del año 1993 tras años de continuos maltratos y violaciones.

Como era de esperar, este hecho no pasó en abosluto desapercibido por aquel entonces. Todo lo contrario, lo que Lorena le había hecho con un cuchillo de cocina a su marido fue un auténtico fenómeno mediático en Estados Unidos.

El tratamiento informativo que tuvo el caso y la postura que adoptó la sociedad se pone ahora en solfa con esta serie documental. En pleno movimiento #MeToo en el que estamos asistiendo a un cada vez mayor empoderamiento de la mujer, la perspectiva con la que se abordó el relato es muy cuestionable.

Los dos capítulos resultan esenciales para conocer la historia con más detenimiento. En ellos se puede ver la forma en la que se produjo el juicio en el que John, el marido de Lorena, es declarado inocente por agresión sexual en el matrimonio. En dicho juicio, John reconoció haber empujado a su mujer para que ella no lo golpeara, a pesar de la diferente fuerza física de la que partían ambos.

En el segundo juicio es Lorena la que se coloca en el lugar de los acusados. Después de que numerosos testigos reforzasen la versión de malos tratos recibidos por la ecuatoriana, el jurado la declaró inocente alegando que la mujer se encontraba en estado de «perturbación mental».

No faltó quien utilizase el caso para hacer todo tipo de bromas y burlas. Conocidos programas de televisión agudizaron su ingenio con chistes de este tipo: «El menú de hoy está patrocinado por Lorena Bobbitt: salchichas a la parrilla». Y mientras el resto reía, Lorena no entendía por qué se frivolizaba con su dolor. «Fui objeto de tantas bromas en los años noventa y para mí fue simplemente cruel (...) ¿Por qué se reían de mi sufrimiento?», reconocía la propia mujer en una entrevista publicada por The New York Times.

Lejos de que su vida quedase destruída, John Bobbit aprovechó la cobertura mediática para ser actor porno tras someterse a una cirugía. Eso sí, sin demasiado éxito. Hicieron más ruido sus continuos ingresos en prisión por agredir a mujeres.

Por el contrario, Lorena optó por otro tipo de vida. Fundó una asociación para ofrecer ayuda a mujer maltratadas y rehizo su vida con otro hombre con el que tuvo un hijo.