«Pusieron a las Cuencas en el mapa»

«Pusieron a las Cuencas en el mapa»
Juan Herrera y Javier Rodríguez, ayer, en la plaza del Ayuntamiento de Laviana. / FOTOS DAMIAN ARIENZA

Los vecinos muestran su orgullo por «los chavales que trabajan a diario en la mina» y destacan su valor

SANDRA S. FERRERÍAOVIEDO.

«Ni antes éramos terroristas ni ahora héroes». En las cuencas mineras de Asturias, tanto en la del Caudal como en la del Nalón, lo común es que todos los vecinos, de alguna manera, estén relacionados con la mina, y con el trabajo que la Brigada de Salvamento Minero realizó en el rescate del pequeño Julen. Sus paisanos, claro está, no les quitan mérito, pero lamentan que haya tenido que ocurrir esto «para que se reconozca el valor de los que trabajaron y trabajan en las minas».

Juan Herrera y Javier Rodríguez fueron picadores. Herrera en María Luisa y Rodríguez en Candín. Ayer se reunían para comer con otros compañeros en Laviana y, como no podía ser de otra manera, el tema salió a relucir. «El trabajo que hicieron es el que se hace todos los días, con distintas condiciones, claro, pero aquí lo crucial fue que fueron a buscar a un neñu. Un caso muy mediático», aseguró Herrera. Rodríguez, que ahora vive en Valencia, compartió opinión. «En realidad, todos son héroes, todos los que participaron en el rescate, desde los mineros hasta los que abrieron las puertas de su casa para que el dispositivo pudiera realizarse», aseguró el expicador de Candín. Las comarcas se volcaron estos días con los miembros de la Brigada. «No nos podíamos separar de la televisión», comentó Mayte Alonso, también de Laviana. Su amiga Rosa Martínez conoce muy bien lo que es convivir con el miedo a la mina. Su marido, ya prejubilado, trabajó muchos años en el pozo Maria Luisa. «Es un trabajo muy duro, ellos están hartos de estar en las minas, pero ahora parece que se les reconoce el valor que hace falta para entrar ahí abajo. Yo fui incapaz de visitar la mina», reconoció Rosa. «Yo tuve muchos amigos que trabajaron en la brigada», recordó con nostalgia el exminero Álvaro Coto. «Ese trabajo es muy difícil» añadió su amigo Emilio Suárez. A su juicio, «no sabemos lo que tenemos, no se les da valor hasta que ocurre una desgracia como esta», añadió.

«Los mineros eran diablos y ahora son supermanes», afirmó Ricardo Suárez, propietario de una sidrería en el centro de Laviana. Gracias a la Brigada de Salvamento y al trabajo realizado por los mineros, cree que «las Cuencas están en el mapa». Él conoce a uno de los miembros de la brigada «desde que éramos guajes». En su sidrería, durante días, no se habló de otra cosa. El reconocimiento y orgullo se traslada también al Caudal. Allí, lajoven Sheila Rubio, dijo mostrarse «muy impactada» por todo. Su padre nació en Málaga y vivir en Pola de Lena «hace que estés muy familiarizada con la mina. Mis tíos y mis abuelos trabajaron en la mina, y el marido de mi prima murió trabajando en la brigada». Además, Rubio conoce a dos de los ocho mineros que se trasladaron a Málaga. Con uno se sacó el carnet de conducir y con el otro se crió en una barriada de Pola. «No tenemos mucho contacto, pero solo de pensar lo que tuvieron que pasar...»

«Nosotros somos gallegos pero estamos muy orgullosos de estos mineros», aseguraron los pulpeiros Meli Rial y Gonzalo Garrido. Ellos llevan siete años en Pola de Lena y tratan con muchos mineros y exmineros. «Por lo que nos cuentan sabemos que es un trabajo muy complicado. Fue una noticia única, ojalá no se repita más», indicaron.

«Se lo merecen todo, fueron maravillosos». Así de convencida se mostró quien fuera farmacéutica de Lena, Isabel Álvarez, de 97 años. Acompañada de Concepción Pérez, paseaba por Pola comentando la llegada de la brigada. Concepción sabe bien cómo es el trabajo en la mina y los peligros que conlleva. «Al final no se pone en valor lo que tenemos hasta que no lo necesitamos», lamenta esta vecina de Lena.

La admiración desde Asturias se extiende a todo el dispositivo desplegado para el rescate del pequeño Julen, desde bomberos, Guardia Civil, hasta cualquiera que arrimara el hombro.