Rescate de Julen: traen una nueva herramienta de Guadalajara para la perforadora, que alcanza los 40 metros

Máquina encargada de abrir el túnel vertical.

Anoche hubo que anclar una roca que casi se cae sobre los operarios durante las excavaciones

ALVARO FRÍAS , JUAN CANO y FERNANDO TORRESMálaga

Los trabajos para rescatar al pequeño Julen avanzan a un ritmo más lento del esperado. La perforadora, que desde ayer a las 13.45 horas trata de horadar la tierra para crear el pozo desde es el que se pretende evacuar al niño, acaba de alcanzar la cota de -40 metros. Los técnicos están a la espera de recibir una nueva herramienta de corte (corona) procedente de Guadalajara, y que estaría a punto de llegar (salió de esta provincia a las 23.00 horas de ayer), que podría mejorar el rendimiento de la perforadora frente a la dureza del terreno.

La excavación comenzó a buen ritmo, a unos tres metros por hora, al encontrar una primera capa de tierra más blanda que despertó cierto optimismo entre los integrantes del operativo de rescate. Sin embargo, al llegar a los -20 metros de profundidad, poco después de las 21 horas de ayer, la perforadora se topó con una veta de roca muy dura que ralentizó considerablemente el ritmo de trabajo. En las 17 horas siguientes se ha avanzado otros 20 metros, esto es, un ritmo ligeramente por encima del metro por hora, lo que da una idea de las dificultades que se están encontrando los técnicos.

A todo ello hay que unir los problemas propios de una obra en la que se han movido ya más de 35.000 metros cúbicos de tierra sin un estudio geológico ni un proyecto adecuado, un trabajo previo de meses que se ha hecho en cuestión de días. Anoche mismo, mientras la perforadora horadaba la tierra en busca de un lugar desde el que rescatar a Julen, los operarios tuvieron que dedicarse a anclar una roca que, literalmente, se les venía encima por la propia excavación que se está realizando.

La séptima noche de rescate de Julen ha estado marcada por dos elementos. El primero, la lluvia, que aunque ha dificultado ligeramente los trabajos en la zona de búsqueda, no ha supuesto un gran problema para el operativo. El segundo, la perforación del túnel vertical paralelo al pozo en el que se encuentra el menor desde hace una semana. Cada metro de terreno ganado es un paso más para llegar hasta el tapón en el que se cree que se puede encontrar el niño.

Al amanecer de este domingo, la perforadora se ha vuelto a topar con roca dura. A las 7 de la mañana ya estaba trabajando a 33 metros de profundidad, cuando la previsión, si todo hubiera ido bien, es que ya hubiese acabado de hacer el túnel vertical. Cuando se llegue a sesenta metros, entrará el equipo de salvamento minero desplazado a Totalán desde Asturias. Los expertos descenderán en una cápsula metálica fabricada en Málaga y accederán al punto exacto cavando a mano, pico, pala y puntal.

En la zona acordonada, a varios cientos de metros de donde se desarrollan las labores de perforación, la noche ha transcurrido sin incidentes, con la tensa tranquilidad que caracteriza el puesto de control de la Guardia Civil. Varios efectivos, en este caso de la sección de Tráfico de Vélez Málaga, controlan el acceso.

Dos chicas de Protección Civil Moclinejo sirven café a los agentes y ofrecen también a los periodistas que informan desde la zona. La lluvia es intermitente, por eso van a subir de nuevo los termos para que los cien trabajadores del operativo estén atendidos. «Llevo aquí desde las diez de la mañana y me voy mañana (hoy) a esa hora; no iba a ser así, pero las circunstancias lo requieren», explica una voluntaria envuelta en una bufanda antes de subirse al todoterreno en dirección al carril. Un compañero acude al puesto de control con una caja llena de bocadillos, fruta, zumo y dulces, a petición de un mando, para los guardias pero también para los redactores y cámaras de televisión que se preparan para pasar la noche en sus vehículos.

A eso de las dos de la mañana, un 'dumper' (vehículo de transporte de gran tamaño, también conocido como lagarto), baja desde la explanada hasta el cruce para cargar los tubos de acero que se encargan de asegurar la perforación. También llegan varias jaulas en las que los operarios descienden por el túnel para ir adecuando las paredes con mortero. En el cruce descansa, testigo del ir y venir de vehículos, uno de los grandes cabezales de la perforadora que llegó en la madrugada del viernes al sábado transportada con urgencia desde Madrid. «Esa no la van a necesitar y la han dejado ahí, ya se la llevarán».

Los contratiempos

Se ha demostrado que hablar de plazos en el rescate del pequeño Julen, atrapado desde el pasado domingo en un pozo en la Sierra de Totalán, es arriesgado. La orografía y la piedra dura que hay en el terreno han supuesto varios reveses para el dispositivo, que siempre se ha recuperado y ha seguido avanzando. Los efectivos se enfrentaban en la madrugada del sábado a este domingo a otro contratiempo. La aparición de una veta de cuarzo, un material muy extraño de hallar en esta zona de la provincia, supone un nuevo retraso en los trabajos.

En esta ocasión afecta a la perforación del túnel vertical con el que se pretende llegar hasta la zona en la que se considera que está el menor. Desde que comenzó, la excavación iba a buen ritmo –tres metros por hora–, cumpliendo la previsión de los especialistas. Pero al empezar la noche, a la vez que comenzaba a llover sobre la Sierra de Totalán, los operativos se encontraron con este material duro cuando ya habían alcanzado los 20 metros de profundidad.

Pese a ello, las fuentes consultadas por este periódico, aseguraron que, aunque ralentizarán los trabajos de excavación, ni mucho menos las paralizará. Al respecto, manifestaron que se procedió a cambiar la corona (cabeza) de la perforadora por una más dura para poder enfrentarse a esta veta de cuarzo, que podría tener unos cinco metros de espesor.

Pero no todo fueron inconvenientes. Un estudio geológico de última hora permitió a los especialistas contar con datos que les hicieron, poco tiempo antes de comenzar con estos trabajos, cambiar el sitio de la misma. Fue todo un acierto, ya que encontraron bajo la cabeza de la perforadora una tierra 200 veces más blanda que donde estaba previsto acometer el túnel en un primer momento.

El delegado en Málaga del Colegio de Ingenieros de Caminos, Ángel García Vidal, que forma parte del comité técnico que asesora a los coordinadores del dispositivo de rescate, informó este sábado de que, de forma inminente, se iba a comenzar con la perforación del túnel vertical con el que se pretende llegar hasta el menor. Tras alcanzarse la cota en la que se ha establecido la plataforma para instalar la perforadora, ésta comenzó con la excavación sobre las 13.45 horas del mediodía.

Boceto del rescate.
Boceto del rescate.

Se está llevando a cabo una perforación de unos 60 metros de profundidad en paralelo al pozo en el que se encuentra Julen. Con la excavación se pretende superar el tapón de tierra que hay a 71 metros de profundidad en la galería en la que está el menor, bajo la cual se considera que se encuentra Julen.

Sin embargo, García Vidal explicó que se desconoce el tamaño de ese tapón o si, en lugar de ser una simple obstrucción, la tierra llega hasta el fondo del pozo, que tenía unos 110 metros de profundidad según dijo la persona que lo hizo. Los especialistas trabajan con la esperanza de que solo sea un tapón y que el pequeño se encuentre debajo en una cavidad con aire y agua.

Un estudio geológico de última hora permitió cambiar el sitio de la perforación hacia otro con una tierra más blanda

Desde el inicio de la perforación tendrán que pasar alrededor de unas 15 horas para que estos trabajos finalicen. Este plazo se cumplirá si no se produce ningún contratiempo, como la aparición de otro macizo rocoso.

Tras ello, serán los especialistas de la Brigada de Salvamento Minero, llegados desde Asturias, los que entrarán en juego para acometer una galería horizontal que conecte el túnel con el pozo, separados por una distancia de cuatro metros. Armados con martillos neumáticos o piquetas, entre otras herramientas, empezarán un trabajo manual, que –como afirma el ingeniero de caminos– son de mucha complejidad y tienen un rendimiento menor. Así, se estima que esas tareas puedan durar alrededor de unas 20 horas más.

Los mineros trabajarán desde una cesta fabricada especialmente para este rescate y que ya se encuentra en la zona de actuación. A través de este artilugio trabajarán en la construcción de esa pequeña galería horizontal, que los mineros tendrán que ir afianzando con madera para evitar derrumbes.

Si el pequeño no se encuentra en el punto que creen, desde el túnel se podría excavar una galería inferior

En la jaula irán dos efectivos de la brigada, aunque García Vidal aseveró que una tercera persona podría trabajar por encima de ellos. Fuera de la galería todo el dispositivo se encuentra a su disposición, trabajando para ellos, como dos especialistas en microvoladuras que la Guardia Civil ha puesto a disposición de los mineros por si se encuentran con excesivas dificultades al cavar la galería.

Si el pequeño no se encuentra en el punto en el que se considera, el ingeniero de caminos señaló que se podría, desde ese mismo túnel, excavar una galería inferior. Para ello habría que valorar antes el riesgo de desprendimiento. Por otro lado, los equipos trabajan también en buscar alguna solución a la perforación horizontal y, según el propio García Vidal, también se preveía que se retomaría la succión del material que compone el tapón desde la boca del pozo en el que está Julen, algo que finalmente no ocurrirá por el momento.

Y es que la hoja de ruta del rescate de Julen ha ido cambiando en varias ocasiones desde que se puso en marcha el dispositivo. La inestabilidad del terreno y su dureza han provocado que los efectivos de rescate hayan tenido que buscar alternativas a los problemas que se les presentaban. Unos trabajos como los que se están acometiendo en la sierra de Totalán, en una situación normal, tardarían en llevarse a cabo varios meses. Primero se haría un proyecto, con catas para conocer el terreno, algo que en el caso de Julen no se ha podido hacer por la necesidad de actuar cuanto antes para rescatarle.

De esta forma, los especialistas han ido improvisando alternativas conforme se presentaban los problemas y han ido apostando por la que avanzase más. En un primer momento se comenzó con la succión del material del tapón, pero esta medida no ha aportado buenos resultados, ya que su avance es muy lento y apenas se consiguió profundizar unos 30 centímetros pese a emplear esta técnica durante numerosas horas.

La excavación de un túnel horizontal también fue una de estas opciones. Pero su ejecución está ofreciendo numerosos problemas por la inestabilidad del terreno, que ha provocado derrumbes y corrimientos de tierra; y esa alternativa quedó aparcada. De esta forma, los especialistas apostaron por el túnel vertical para llegar hasta Julen. De hecho, llegó a sopesarse la posibilidad de hacer dos galerías paralelas al pozo del menor para rescatarle, pero ahora los coordinadores del dispositivo hacen hincapié en una única galería vertical cuya perforación discurre a buen ritmo y que permitiría, si todo va bien y el niño está en el punto que se considera, conseguir localizarle sobre la una de la madrugada de mañana lunes.

Mientras tanto, el portavoz del equipo de rescate asegura que en la Sierra de Totalán los ánimos no han decaído: «El no dormir, el cansancio acumulado de estos días, no pesan. Tenemos la esperanza de llegar cuanto antes hasta Julen y llevárselo a sus padres».

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