«Luchábamos contra la lógica para conseguir un milagro»

«Luchábamos contra la lógica para conseguir un milagro»
El asturiano Juan López-Escobar, atendiendo a los medios en Totalán. / E. C.

«Había una presión tremenda para hablar de plazos y racionalmente era algo que no debía hacerse»

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Fue, de alguna manera, el noveno minero asturiano que participó en el rescate de Julen. Juan López-Escobar (Trubia, 1952) es el delegado del Colegio de Ingenieros de Minas del Sur. Licenciado por la Universidad de Oviedo, se fue a trabajar a Andalucía porque su padre, que era militar, estaba destinado en Cádiz. Allí comenzó su carrera en la fábrica de cementos del grupo CMG, para después montar la ingeniería Perseo, en la que sigue, e hizo su vida en Málaga. Su rostro fue uno de los más habituales estos días en el dispositivo, ya que se encargó de ofrecer explicaciones a los medios de comunicación. Una de sus frases fue de las que más se repitieron: «Ningún minero se queda en la mina, y Julen en estos momentos es un minero».

-¿Cómo fue su labor en Totalán?

-Fui en representación del Colegio de Ingenieros de Minas para ofrecerles cualquier tipo de apoyo, y con dos compañeros formamos parte del operativo, dando información a los medios y enviando un mensaje de prudencia y tranquilidad, convencidos de que la brigada iba a hacer su labor con mucha profesionalidad.

-¿Había vivido alguna vez un caso así?

-No. Fue angustioso. Luchábamos contra la lógica para intentar hacer un milagro, pero lo único que nos movía era la esperanza, sabiendo que el desenlace racional era el que fue.

-Comparte origen con la brigada, ¿tuvo una relación especial con sus miembros?

-Desde el primer momento conectamos, por origen y porque amamos la misma profesión.

-Una profesión denostada por muchos y que se reivindica ahora con este caso.

-Es lamentable que la visibilidad de nuestra profesión llegue en un caso como este. Mucha gente no sabía ni que existía la mina ni los ingenieros de minas. Aquí en Málaga el Colegio de Ingenieros de Minas es pequeño, unos 300 miembros, a pesar de que la minería ha resurgido en Sevilla y Huelva. Somos pocos y tenemos que hacer mucho.

-¿Qué fue lo más complicado del rescate para usted?

-Transmitir que las cosas se iban a hacer bien. Había una presión tremenda para hablar de plazos, de tiempos, y racionalmente era algo que no debía hacerse, porque era hablar de plazos y no cumplirlos. En la primera fase, la de obra civil, se habló de plazos que no se cumplieron y se creó mucha frustración. Había que transmitir esa tranquilidad de que las cosas se hacían bien y que no se puede en una obra como esta fijar tiempos. Transmitir eso sin que parezca desconocimiento no es sencillo.

-Al final tampoco se cumplieron las previsiones temporales de la brigada.

-Lo lógico era que todas las dificultades que encontró la obra civil en cuanto a las características del terreno las encontrara también la brigada en esos cuatro metros. Los asturianos sabemos que depende mucho del terreno para que haya un tiempo u otro. Era una obra de meses que había que hacerla en días, pero no se podía hablar de horas. El final hubiera sido el mismo, ahora lo sabemos, pero cualquier desvío en los plazos parecía un error y no era así. La roca de cuarcita complicó mucho la operación.

-La presión temporal, la roca, ¿qué otras dificultades se encontraron?

-La orografía. Aquello no eran los Picos de Europa, pero casi. No se podía subir a la finca nada más que con Land Rover, no había caminos, hubo que crear los accesos. La primera explanada que hubo que hacer había que ir agrandándola para que entraran más máquinas, las máquinas de cadenas había que dejarlas en la carretera porque no podían subir los camiones... La obra era tremendamente difícil.

-¿Cómo fue la relación del equipo y del pueblo?

-La solidaridad ha sido ejemplar y, como asturiano, he tenido el orgullo de que se reconociera esto en todo el mundo. La forma de hacer, la profesionalidad, la prudencia y la modestia que mostró la brigada fue ejemplar. Desde el colegio tenemos la intención de promover también el Premio Princesa de Asturias para ella.