Anquela: «Al Oviedo no lo puedo olvidar, pero nunca voy a ser antisportinguista»

Anquela, en un momento de la sesión. / DXT CAMPEÓN
Anquela, en un momento de la sesión. / DXT CAMPEÓN

Agradecido por su etapa en el Tartiere, el técnico del Dépor llega a Gijón obligado a cambiar el rumbo ante «un equipo hecho para acabar arriba»

IVÁN ÁLVAREZOVIEDO.

Con amenaza de tormenta tras encadenar tres derrotas, el Deportivo iniciará el duelo ante el Sporting que clausura la quinta jornada liguera en Segunda inmerso en la zona de descenso. Un duro inicio para la travesía de Juan Antonio Anquela como capitán de la nave coruñesa, con la obligación de achicar agua y enderezar en El Molinón un rumbo torcido tras la victoria que inauguró su estancia en el banquillo local del Riazor.

El triunfo, caprichos del calendario, lo consiguió a costa del Real Oviedo, el equipo que dejó en el entrenador andaluz una profunda huella por su estancia en el Carlos Tartiere. «Son muchos los equipos en los que he estado, pero ninguno como el Oviedo. Ha sido lo más grande que he hecho en mi carrera», afirmó el pasado mes tras ese encuentro. Ante la rivalidad en los dos grandes clubes asturianos, el veterano técnico jienense, con una dilatada trayectoria en los banquillos, aguardaba la cuestión sobre el simbolismo que envuelve al choque de mañana en El Molinón por su reciente etapa como entrenador azul. «Sabía que me ibáis a hacer esa pregunta y no sé ni cómo contestarla», afirmó sonriente.

Tras una pausa reflexiva, recogió el guante. «Con sinceridad, lo único que me interesa es el Deportivo», indicó antes de recordar el vínculo que mantiene con el conjunto carbayón. «Al Oviedo no lo puedo olvidar jamás. Ni lo voy a olvidar porque de bien nacido es ser agradecido», proclamó el técnico deportivista, que dejó claro que la rivalidad existente entre los dos grandes del fútbol asturiano no empaña su perspectiva del club gijonés.

«Al Sporting siempre lo he respetado. No he sido antisportinguista nunca ni lo voy a ser», aseguró antes de indicar que su sentimiento de pertenencia al Oviedo durante su etapa en la capital del Principado no se vio reñido con el respeto a los rojiblancos, para descartar un plus extra de motivación carbayona para derrotar a los gijoneses en la cita de mañana. «Ahora mismo soy entrenador del Dépor y está en un momento complicado. Lo que hagamos tiene que ser por nosotros», expuso aludiendo al contexto de necesidad que acompañará a su equipo a orillas del Piles.

«Nuestras heridas son grandes y en lo único en lo que tenemos que pensar es en curarlas», apostilló. Para lograrlo ese propósito, el golpe de timón que inicie la escalada clasificatoria de los coruñeses, necesita lograr la primera victoria de su trayectoria en El Molinón, un estadio en el que presenta un balance de dos derrotas y dos empates, el último de ellos de dulce recuerdo con un gol de Toché en el tramo final icónico para el oviedismo. En su única confrontación con José Alberto López cedió por la mínima (1-0) el pasado 24 de marzo, cuando dijo adiós a su condición de invicto en un derbi asturiano.

Más Sporting

Con las bajas una semana más de Michele Somma y Borja Valle, Anquela confesó que Longo y Nolaskoain están «muy cerca» de reaparecer, aunque es complicado que lo hagan en Gijón. Para su quinta visita al feudo sportinguista, el jienense recupera a Gaku Shibasaki, que según deslizó el andaluz recuperará su sitio en el equipo tras su convocatoria con la Selección Japonesa.

A pesar de los resultados, Anquela cree que su equipo «ha ido en una línea ascendente en todas las facetas del juego» desde la segunda parte del duelo en Vallecas y fue contundente sobre la capacidad de su equipo para revertir la situación. «Que vamos a salir adelante lo tengo más que claro», aseguró el jienense, que espera encontrarse mañana a un duro rival. «El Sporting ha hecho un buen equipo, está jugando relativamente bien al fútbol y es un equipo complicado», expresó el andaluz, que considera que los rojiblancos confeccionaron una plantilla para «acabar arriba».