Sporting

Blackman, al margen del grupo

Blackman y Peybernes, en el entrenamiento de ayer./ARNALDO GARCÍA
Blackman y Peybernes, en el entrenamiento de ayer. / ARNALDO GARCÍA

Después de completar varios días de trabajo junto a sus compañeros, el atacante se ha quedado en la enfermería recibiendo un tratamiento específico

Andrés Maese
ANDRÉS MAESEGijón

La sesión sobre el campo número cinco de Mareo comenzó a las once de la mañana. Canella, Alegría y Molinero fueron los primeros en pisar el terreno de juego. Poco a poco se incorporó el resto del grupo al que ya estaba esperando José Alberto.

El técnico dirigió la penúltima sesión de la semana a puerta cerrada en Mareo. Mañana abrirá las puertas para que los aficionados puedan animar al equipo en el último ensayo antes de recibir al Oviedo el domigo (20:45 horas) en El Molinón.

La gran ausencia del viernes ha sido Nick Blackman. El británico no bajó al campo de entrenamiento, por lo que parece improbable que esté disponible de cara al derbi asturiano. Después de completar varios días de trabajo junto a sus compañeros, el atacante se ha quedado en la enfermería recibiendo un tratamiento específico.