Borja Jiménez, sobre la lucha por el ascenso del Sporting: «Hay que llegar a los diez últimos partidos con vida»
El entrenador avanza que mañana decidirá si Otero entra en la lista y se impone ganar para acabar con la «Juandependencia»
«Nuestro primer objetivo son los cincuenta puntos, todo lo que sea mirar hacia arriba ahora implicará acelerar las pulsaciones y equivocarnos», subrayó este mediodía Borja Jiménez, entrenador del Sporting de Gijón, instando a todo el mundo a tener paciencia cuando todavía quedan seis largos meses de competición y fijando una segunda meta clara, en un velado guiño a la pelea por el ascenso. «Hay que llegar a los diez últimos partidos con vida», deslizó.
El técnico abulense se explayó para aclarar los objetivos del equipo, haciendo un contexto de lo que va de temporada, relativizando la clasificación en noviembre. «Creo que lo irreal fueron las tres primeras victorias, sobre todo por quiénes eran los rivales y porque ganar tres veces de forma consecutiva es casi utópico», razonó sobre el momento actual y a las puertas del viaje a Huesca. «No se nos tiene que olvidar que cuando llegamos aquí estábamos con números de descenso, hemos conseguido estabilizarlo», añadió.
Después de un pequeño bache, con tres jornadas sin ganar, Jiménez, que quiere regresar al camino de la victoria en El Alcoraz, reiteró que «marcarse objetivos en enero y en febrero en esta categoría es un error». «Mi experiencia es que, siendo humildes, muy consecuentes con el objetivo por cómo viene el club tras un año complejo, iremos hacia esa estabilidad. Si conseguimos los cincuenta puntos en abril, mejor que en mayo. Si los conseguimos a finales de marzo, mejor todavía», repitió, machacón.
El objetivo detrás de esa hora de ruta, desveló, es poder tener esa «tranquilidad en los últimos meses» Y si la tenemos, prosiguió, «eso significa que hemos hecho las cosas bien y podremos aspirar a algo más, ese es mi mensaje». Para el sportinguismo y para el vestuario, al que ha trasladado esa visión desde el «primer» día. Sin perder la ambición, por supuesto.
«Tenemos que intentar ganar todos los días, pero no nos puede frustrar perder o empatar», avisó. En todo caso, abundó sobre su mentalidad, «yo quiero ganar a todo: a las cartas, al pádel, monto en bici y quiero ganar al de al lado, quiero batir mi récord cada día corriendo por San Lorenzo, pero porque soy así». No obstante, invocó calma. «Cuando queden diez jornadas, quedarán treinta puntos en juego. Si por el camino hemos hecho las cosas medianamente bien, con que hagamos, aunque suena fácil, seis victorias, nos sirve para optar a casi todo», sentenció.
En una frase más reconocible sobre el objetivo del ascenso, expresada ya en su presentación, buscó un umbral más largo: «Habrá un momento en estos dos años en que estemos en disposición de hacerlo. Si lo queremos conseguir en noviembre, nos estamos equivocando».
Más allá del objetivo, la rueda de prensa de Borja Jiménez pivotó sobre varios nombres de futbolistas, especialmente el de Juan Otero, sobre el que mantuvo un halo de incertidumbre relativo a su entrada en la convocatoria mañana. «Ha entrenado con normalidad durante la semana, pero queda el entreno de este sábado. Decidiremos entonces, junto a él y los médicos, pero está cerca de volver. Si no es mañana, a ver la semana que viene», observó.
La ausencia del colombiano ha coincidido, estadísticamente, con épocas de secano para el Real Sporting de Gijón, sin victorias en los diez últimos partidos en los que no ha estado. «Tiene que ser un reto para nosotros; es más, tenemos que ganar sin Juan. Sería muy positivo para todo el mundo y, a la semana siguiente, a Juan le tocaría esperar y se daría cuenta de que no es tan imprescindible», replicó con una sonrisa. «¿Que es uno de nuestros mejores futbolistas y de los más determinantes en Segunda? Cien por cien», abundó. «No lo veo como algo negativo. Ahora vamos a ganar y se acabó la 'Juandependencia'», sentenció.
Otro nombre propio fue el del juvenil Nico Riestra, parado por una rotura de fibras. Jiménez le dio normalidad a su lesión y bromeó con que «ya se lo dije a él, ahora que está en época de estudiar, que vienen los exámenes, que estudie y se recupere a la vez». Más serio se le vio con la pubalgia que arrastra Pablo García. «No hay plazos de recuperación, son las sensaciones que vaya teniendo el jugador. Hay que eliminar el dolor por completo y luego ir viendo», explicó, agradeciendo el esfuerzo del canterano por «ayudar» al grupo hasta que no pudo más.
El relevo en el banquillo del Huesca, por otra parte, con la llegada de 'Bolo', le brindó la oportunidad de hacer una reflexión crítica hacia los clubes sobre la complejidad que tienen los entrenadores para desarrollar un proyecto. «El entrenador es el eslabón más débil y es una manera que tienen los clubes de entender el fútbol, con la que no estoy de acuerdo. Nos hablan de procesos y proyectos, pero en realidad es que ganes o no. Habrá que darle una vuelta porque en Segunda está muy arraigado (las destituciones). En Primera hay menos. No es sencillo saber que nuestro trabajo solo se valora en muchos clubes por ganar o perder», lamentó.
En todo caso, Borja Jiménez transmitió que sus sensaciones en el Real Sporting de Gijón son distintas. «Hemos iniciado muy bien y tengo una sensación distinta de lo que es Gijón y el Sporting», dijo. Más adelante amplió su visión sobre su primer mes y medio como rojiblanco en Asturias: «Se están haciendo las cosas con esa inmediatez de cada domingo por querer ganar, pero construyendo de cara al futuro. Hemos caído bien en el club».
En un punto intermedio de su alocución, el entrenador rojiblanco hizo un análisis del Huesca, destacando que «Bolo conoce la categoría» y tiene claro «cómo conseguir éxitos». «Ya vimos cosas diferentes el día de Zaragoza y seguiremos viendo la tendencia de su equipo. Nos conocemos perfectamente y tiene jugadores que he entrenado, como Sielva, Porti y Dani. Intuimos lo que puede pasar», declaró sobre el guion del choque.
Con la pelota estás más cerca de ganar
Con lo que fue celoso fue con desvelar detalles de su planteamiento. «Sí que lo sé, pero no voy a decirle si habrá cambios o no». Aspiraban a ser el domingo, dijo finalmente, «un Sporting como fuimos el otro día durante 45 minutos contra el Eibar, independientemente de encajar el gol, que seamos proactivos, que estemos en campo contrario». Y restó trascendencia el mal momento del Huesca, que acumula seis jornadas sin ganar: «Las Palmas pasó por ahí hace cuatro semanas y no consiguió ganar y eso que es el equipo más en forma. Cada partido es una película diferente».
De vuelta a los análisis individuales, Jiménez apuntó hacia Manu Rodríguez, que se mantiene desde hace varias semanas en la dinámica del primer equipo. «Es muy dinámico, diferente en características a los de dentro. Puede jugar de '6', de '8', muchas veces lo probamos por fuera, delante, detrás. Mi consideración es que tiene margen de mejora, pero sigue siendo jugador del fútbol del filial», aclaró. En todo caso, sus palabras hacia el pontevedrés fueron muy positivas. «Estamos encantados por cómo entiende el otro fútbol, es un descubrimiento», concedió.
Volviendo sobre sus pasos hacia El Alcoraz, el entrenador del Real Sporting de Gijón también reconoció que el control del balón es importante en sus proyectos. «Con la pelota estás más cerca de ganar que sin ella», sintetizó, llamando su atención, eso sí, sobre «las vigilancias y los balances defensivos».