Canella: «¿Que si quiero seguir en el Sporting? Bueno, ya lo veremos»

El rojiblanco Canella trata de cerrar el paso al visitante Tejara. / DAMIÁN ARIENZA
El rojiblanco Canella trata de cerrar el paso al visitante Tejara. / DAMIÁN ARIENZA

El central Peybernes reconoce tras la derrota que «tuvo un error», asume su culpa y se disculpa ante la aficición rojiblanca

A. MAESE DIJÓN.

Roberto Canella quizás disputar ayer su penúltimo partido con la camiseta del Sporting. El lateral, cuyo compromiso con la entidad rojiblanca concluye el próximo 30 de junio, explicó que «la decisión de seguir es cosa mía y del club». Una conversación pendiente entre las dos partes con un futbolista que no parece tener claro seguir en Gijón.

«¿Que si quiero seguir en el Sporting? Bueno, ya veremos lo que pasa», aseguró el lateral izquierdo, que salió al campo en el lugar del lesionado Geraldes. No está siendo una temporada fácil ni para el vestuario ni para él. Desde que Molinero ocupara la banda izquierda se vio relegado al banquillo y perdió el protagonismo en el once. Ayer volvió a jugar lo que parece que será uno de sus últimos encuentros con la camiseta del Sporting tras doce años.

Del encuentro poco dijo. Asumió que el Albacete estuvo mejor porque «se están jugando el ascenso y nosotros desgraciadamente no». A diferencia de Nacho Méndez, el lavianés no tuvo demasiadas quejas sobre el árbitro. «Me dicen que el penalti a Peybernes es falta, pero creo que sacó demasiadas tarjetas amarillas», afirmó.

«Nos faltó al respeto»

No fue la misma lectura de Nacho Méndez. El centrocampista no se mordió la lengua. «Todos podemos fallar o acertar, pero la actitud que tuvo no fue la adecuada, no es para estar en un campo de fútbol. Tuvo una falta de respeto hacia nosotros constante y nos trataba con superioridad», afirmó en los pasillos de El Molinón.

El luanquín fue el futbolista que más se quejó durante el partido. En la primera parte, una vez que el Sporting se quedó con diez jugadores, se llevó las manos a la cabeza en más de una ocasión. «Es que la expulsión nos trastocó los planes. En igualdad de condiciones estuvimos muy ordenado, a pesar de haber cambiado el sistema», explicó.

En cuanto a la afición, Méndez agradeció el trato recibido porque «nos han respetado a pesar de haber fracasado en la temporada». También dijo entender «que la afición esté enfadada con nosotros».

Tanto Canella como Nacho Méndez fueron dos de los cinco futbolistas que ayer dieron la cara tras la derrota. El primero en salir del vestuario fue Carmona. Al igual que Canella, el mallorquín perdió protagonismo en el campo en el tramo final del curso. Ayer, sustituyó a Robin Lod y tras el choque aseguró que el objetivo del equipo es el de «acabar la temporada de la mejor manera posible porque somos profesionales».

Uno de los jugadores más esperados fue Pedro Díaz. Debutó en El Molinón y además lo hizo como titular en un centro del campo inédito en Segunda División. Contento por haber disfrutado de la categoría de plata, pero desilusionado con la derrota, el centrocampista aseguró que «me voy con un sabor agridulce, pero estoy feliz porque un debut en casa nunca se olvida».

Pedro destacó su buen estado físico para explicar que «me encontré muy cómodo sobre el terreno de juego». Pese a que admitió que «en el tramo final de la temporada los esfuerzos comienzan a pasar facturas», lo cierto es que las ganas pudieron a los dolores que sufrió en las piernas.

Como suele ser habitual, la camiseta se la quedó para el recuerdo. En realidad se la dio a su abuela, que estuvo en la grada. «Es para ella», apuntó el rojiblanco. Su abuela no fue la única de su familia que estuvo en el estadio. «Vinieron todos, no sé ni cuantos son», concluyó entre risas.

A última hora de la noche, el central rojiblanco Peybernes colgó un mensaje en su perfil de 'Twitter'. El francés reconoció la imprudencia cometida en el penalti: «A veces el fútbol puede ser una gran decepción. Fue un error, por lo cual asumo mi culpa».