El Sporting se reconcilia con la afición

El Sporting se reconcilia con la afición

El equipo rojiblanco vuelve a ganar en casa y acumula dos victorias consecutivas

Andrés Maese
ANDRÉS MAESEGijón

Otra vez Álex Alegría. Ese futbolista que parece haber cambiado al Sporting desde que llegó en el pasado mercado de invierno volvió a ser clave para que los rojiblancos sumaran su segunda victoria consecutiva en la Liga.

Mes y medio ha tenido que esperar el sportinguismo para volver a ver ganar a su equipo en El Molinón. Desde el 20 de enero, cuando los rojiblancos doblegaron al Alcorcón, no se veía una victoria local en Gijón. Osasuna, Deportivo y Rayo Majadahonda fueron los últimos visitantes que se llevaron los tres puntos de un estadio que dejó de ser el fortín esperado en Segunda.

1 Sporting

Mariño; Geraldes, Álex Pérez, Peybernes (Cordero, m. 84), Molinero; Carmona, Nacho Méndez (Sousa, m. 90), Cofie, Aitor García (Traver, m. 61); Álex Alegría y Djurdjevic.

0 Almería

René; Romera (Narvaez, m. 66), Saveljich, Juan, Martos (Chema, m. 80); De la Hoz; Eteki (Demirovic, m. 70); Corpas, José Carlos, Rioja y Álvaro Giménez.

Gol:
1-0: m. 64, Alegría.
Árbitro:
Arcediano Monescillo. Amonestó a Cofie, Djurdjevic, Nacho Méndez en el Sporting y a Juan que fue expulsado por doble amonestación en el Almería.

La victoria llegó con un más que aceptable partido de los hombres de José Alberto, que fueron superiores a su rival. El Almería llegó a Gijón con una racha de tres victorias seguidas y casi cuatro meses sin perder a domicilio, pero apenas inquietó la portería de Mariño. Desaprovechó una gran ocasión para adelantarse en el marcador, pero el meta, que erró en un despeje para asistir a Giménez, corrigió su fallo con una buena intervención.

Al margen del infortunio, los gijoneses gozaron de cuatro buenas ocasiones para marcar en la primera parte. Todas ellas las protagonizó un Uros Djurdjevic que estuvo negado de cara a gol. Ninguna de las jugadas concluyeron con un disparo entre los tres palos del serbio para desesperación de El Molinón.

La continuidad de José Alberto a la alineación que venció en Soria salió como se esperaba. El once dio la cara. La baja de Cristian Salvador la suplió Nacho Méndez. El luanquín fue el mejor del equipo junto a Alegría y así se lo reconoció El Molinón cuando fue sustituido. Su juego lo agradeció el equipo. Supo mantener la pelota y darle velocidad cuando el juego así lo pidió. Demostró que no está reñido jugar con un centrocampista defensiva y otro más creativo en el doble pivote.

Sin que se viera un gran espectáculo, el Sporting agradó a su gente. Sobre todo en los instantes finales, en los que el estadio vibró como en los viejos tiempos. La afición y el equipo volvieron a comulgar y los tres puntos se quedaron en cas gracias al tanto de Alegría, que sigue con su racha particular.

Con su tanto ante el Almería, el ariete suma tres jornadas consecutivas marcando. Esta vez lo hizo casi sin querer porque un saque de esquina de Carmona le golpeó en la cadera para anotar el único gol que se vio en la tarde del sábado.

Más Sporting

El Sporting recupera así su esencia. Agresividad, verticalidad y sacrificio volvieron a ser los ingredientes claves en una nueva victoria de los rojiblancos. Ahora toca hacer lo que no se ha hecho en todo el año, lograr tres victorias consecutivas para ver si lo que parece uno utopía comienza a ser un sueño que se puede convertir en realidad.

Queda mucha Liga y los rojiblancos tienen mucho trabajo por delante. Como ya dijo José Alberto, lo importante es pensar jornada a jornada. Esta salió bien. Alegría y Méndez tienen buena culpa de ello.

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