Una década después, 4 goles en 45 minutos

Hernán Santana, que volvía a jugar un partido, intenta el disparo ante dos rivales. / ARNALDO GARCÍA
Hernán Santana, que volvía a jugar un partido, intenta el disparo ante dos rivales. / ARNALDO GARCÍA

Hoy se cumplen justo diez años de la última vez que el Sporting anotó en un periodo cuatro goles

A. MENÉNDEZGIJÓN.

Llegaba el Sporting a la novena semana de competición escuálido, bajo mínimos. Sin sumar de tres desde la tercera semana de Liga, inmerso en tierra de nadie en la clasificación e impreciso, sin gol, en área enemiga. Cuarenta y cinco minutos, menos, fueron suficientes para detener la crisis y alimentar el optimismo. Antes del partido en El Molinón, el Sporting había marcado seis goles en ocho partidos. En una parte, al segundo clasificado de Liga, le endosó un 'póker'.

La última ocasión que el Sporting marcó cuatro goles en una parte fue el cuatro de octubre de 2009 cuando el equipo dirigido por Manolo Preciado dio la vuelta al gol inicial de Pep Martí en un segundo tiempo fulgurante con tantos de Luis Morán, De las Cuevas (2) y Bilic. Coincidiendo con el décimo aniversario de aquella noche, el Sporting quiso emular la hazaña con cuarenta y cinco minutos de vértigo.

El equipo rojiblanco llegó al encuentro en pleno oasis goleador. Sin referentes en ataque. José Alberto decidió introducir cuatro modificaciones respecto a La Rosaleda. Unai Medina regresó tras una semana al margen por lesión y reemplazó a Molinero en el lateral diestro, Cristian Salvador dio descanso al maltrecho tobillo de Javi Fuego, Carmona, renacido, regresó al 'once' por Traver y Álvaro Vázquez, dinámico e inteligente acudiendo a los espacios, dejó en el banquillo a Djurdjevic, seco en sus ocho titulariades con un sol tanto. No marcó el catalán, aunque sí ayudó al equipo con sus continuos movimientos de ruptura. Los cambios dieron sentido al estilo anunciado por José Alberto y el Sporting se envalentonó en un inicio fulgurante con dos goles en catorce minutos. Valiente se estrenó como goleador y sigue empeñado en demostrar que es un fichaje acertado. Babin se sumó y marcó el segundo. Con el de Borja López ante el Deportivo, ya suman tres goles los zagueros. Los mismos que Aitor García, que exhibió los argumentos que llevaron a Torrecilla a apostar por su contratación en enero.

Antes del partido, Aitor, en 18 partidos como rojiblanco, había anotado dos goles con el Sporting. En seis minutos, entre el 39 y el 45, sumó dos más y se situó como el principal referente goleador del equipo con tres tantos. El equipo demostró sus virtudes. Tuvo más balón que el Almería y disparó en 17 ocasiones. Volvió a brillar Manu García como '10', derminante y brillante. E, incluso, José Alberto sumó a Hernán Santana en las rotaciones después de ocho semanas sin aparecer por las convocatorias. Todo salió perfecto.