«Les dije a mis compañeros que no podemos rendirnos nunca»

Diego Mariño saludando ayer con el pulgar hacia arriba antes de entrar en el Hospital de Begoña, donde fue intervenido. / ARNALDO GARCÍA

Diego Mariño lanza un mensaje de ánimo a sus compañeros antes de entrar en el hospital para ser operado de una fractura de clavícula

ANDRÉS MENÉNDEZ DEPORTES.CO@ELCOMERCIO.ESGIJÓN.

«Antes de entrar les dije a mis compañeros que no nos podemos rendir nunca». Eran las 9.30 horas cuando Diego Mariño accedía al Hospital Begoña. Con el brazo en cabestrillo, el portero ingresaba, horas antes de ser operado por el doctor Antonio Maestro, jefe de los servicios médicos del Sporting. Lo hacía junto a su mujer, Iría, encargada de acompañarle hasta la puerta de la clínica. Allí Mariño atendió en exclusiva a EL COMERCIO.

Ya sin la amargura que destilaba su voz a la salida de Son Moix, el meta vigués expresaba su optimismo ante la operación y el futuro inmediato de su equipo. «Vamos a seguir luchando y peleando. Todavía tenemos opciones y no vamos a bajar los brazos hasta el final», advertía el capitán, tras reiterar el mensaje que describe el estado anímico del vestuario, que reafirmaba la conjura desvelada por este periódico, iniciada en las horas posteriores al partido en Mallorca. «Matemáticamente todavía es posible. Todos estamos concienciados de que tenemos que seguir luchando», volvió a insistir el portero, una de las voces más respetadas dentro del club, herido tras la última batalla.

A última hora del martes, la entidad rojiblanca reveló los resultados del escáner al que se había sometido el portero, que confirmaba los peores pronósticos: Mariño tenía una fractura en el tercio medio de la clavícula izquierda. Adiós a la temporada. No había otro camino que el quirófano, una posibilidad que desde el domingo ha estado muy presente en Mareo, aunque se esperaba un resultado más preciso. «Ahora, el objetivo es recuperarme cuanto antes», señalaba el guardameta, que poco a poco ha ido ganando en optimismo: «El primer día lo veía todo negro, pero me voy encontrando mucho mejor. Todo se va aclarando con el paso de las horas». El pensamiento del gallego solo pasa por volver «con más fuerza» para hacerlo «en las mejores condiciones posibles».

Antes de dejar atrás la puerta principal del edifico en el que pocas horas después sería operado «con éxito», Mariño reveló una conversación privada con el que será su sustituto, Dani Martín: «Ya he hablado con él. No tiene que demostrar nada a nadie. Solo seguir haciendo el mismo trabajo que ha estado llevando a cabo en los entrenamientos estos años. Está plenamente capacitado».

La oportunidad le llegará al canterano el sábado, en un momento de máxima exigencia, a falta de solo cuatro partidos (cinco con el 'extra' del Reus). Mariño, otra vez, reiteró su «confianza total» en su compañero.

En la puerta que daba acceso al hospital aguardaba su pareja. El portero se despidió con un mensaje de optimismo y tranquilidad: «Estoy seguro que todo va a salir bien. Muchas gracias a todos por el apoyo». Uno de los mensajes que seguro más feliz le hizo fue el que publicó ayer el Sporting, recogiendo el testimonio de excompañeros y amigos. Un vídeo en el que gente como Jony, Cuéllar o Barba, entre otros, le desearon una pronta recuperación.

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