El fútbol por los extremos

Sánchez, capitán del Sporting, con Falín, del Oviedo, en el partido que los gijoneses ganaron por 5-1 el 27 de enero de 1957./
Sánchez, capitán del Sporting, con Falín, del Oviedo, en el partido que los gijoneses ganaron por 5-1 el 27 de enero de 1957.

En un puesto básico para el espectáculo, Ferrero, Churruca, Sánchez y Cholo Dindurra son los más legendarios de la historia del Sporting

MANUEL ROSETY

El juego por los extremos es una de las máximas que tiene el fútbol de ataque para desequilibrar al equipo contrario. En otros tiempos era poco menos que obligado jugar con dos exteriores que aportaran rapidez, regate y capacidad para desbordar. Mediada la década de los años 70, empezó a inventarse el denominado falso extremo hasta llegar a una época en la que encontrar un extremo que desborde resulta complicado.

A lo largo de la historia, el Sporting tuvo buenos jugadores de banda, que se distinguían por su rapidez, regate, cambio de ritmo y verticalidad, además de un buen nivel de efectividad. Los que más tiempo estuvieron en las plantillas rojiblancas y mayor número de partidos oficiales disputaron fueron Ferrero, Churruca, Sánchez y Cholo Dindurra.

Enzo Ferrero es el extremo que más partidos disputó con la camiseta del Sporting, aunque en encuentros de Liga fue superado por Sánchez y Churruca. El exterior argentino llegó a Gijón en el mes de agosto de 1975. Pasieguito y Casas se enamoraron de su juego en la gira que hizo el Boca Juniors por España el mes del fichaje. En el conjunto gijonés, Ferrero fue un jugador espectacular, capaz de levantar al público de sus asientos con un estilo de fútbol vistoso, que combinaba rapidez y regate. De todos los extremos que tuvo el Sporting, Ferrero fue el más goleador, con 91 tantos anotados en 341 partidos.

Con el argentino llegó a jugar una temporada Churruca, otro futbolista espléndido, quien exhibía un cambio de ritmo letal, un regate seco y una verticalidad desequilibrante en sus ataques. En sus nueve temporadas marcó una época, con una compenetración extraordinaria con Quini, compañero en el Sporting y en la Selección. Churruca disputó 302 partidos, de los que 274 fueron de Liga, con un total de 62 goles, tantos como Sánchez, quien jugó 298 partidos, 286 de Liga.

Iñaki Churruca fue fichado en el verano de 1967, con 18 años, aunque inicialmente tuvo una etapa para foguearse en el desaparecido Ensidesa. Lo reclamó Galarraga cuando se traspasó a Amengual, con quien llegaría a jugar en su presentación el partido de despedida del mallorquín. Su salida del Sporting fue nueve años más tarde, con un traspaso al Athletic, que sirvió para comprar los terrenos de Mareo con algo menos de la mitad del importe.

Francisco Sánchez empezó en el Sporting un año después del primer ascenso, en 1945, y estuvo catorce temporadas, hasta que las fuerzas empezaron a menguar, sobre todo su extraordinaria rapidez. El gijonés dio el salto desde el Hispania, cuando los entrenadores no tenían recelo de dar la oportunidad a un chaval de 19 años y mantenerlo, pese a las exigencias que siempre hubo para jugar en el conjunto rojiblanco.

El caso de Cholo Dindurra fue atípico, con tres etapas en el Sporting. En la primera, con 20 años, disputó el campeonato regional, antes de ir a Madrid por motivos de estudios. Fichó por el Real Madrid, equipo en el que jugó poco por un problema de salud. Luego volvió una temporada al club gijonés, para a continuación ir al Oviedo. Un año después regresó a Gijón para estar diez años y marcar una época.

José Manuel Sánchez Dindurra era un futbolista elegante y espectacular, aunque tenía días destacados al lado de otros en los que no le salían las cosas, sin que le gustara dejarse notar en las zonas de sol. Es el cuarto extremo en número de partidos, con 262, en los que anotó 69 goles. Es uno de los futbolistas legendarios de la historia del Sporting.

Hubo otros extremos que dejaron un buen sabor de boca. La rapidez de Amengual, Herrero II, Zurdi o Cherishev era espectacular, así como la de Joaquín Villa, apodado 'la bala de La Camocha', y la de Manjarín. Otro estilo más técnico, pero también espléndido, fue el de Megido o Diego Castro. La relación de los que jugaron más del centenar de partidos con el Sporting la completa Nani, uno de los fijos en los años 30.

El último extremo que salió de Mareo fue Jony, un valor por quien apostó con firmeza Abelardo Fernández. En la actualidad, extremos con las características de antes no existen. Con cierta rapidez está Traver, quien carece de desborde, y Aitor García, pero su condición de diestro le dificulta los movimientos en la zona izquierda, en la que ya jugaba en el Rayo Majadahonda. Otros jugadores fichados como extremos en la plantilla actual no reúnen las cualidades específicas para la demarcación, como Carmona o Lod, o no dieron la talla, como Ivi o Álvaro, con la incógnita de Isma Cerro, tras una lesión de larga duración.

Para los que les gusta el fútbol vistoso y de ataque siempre les quedarán los recuerdos de Ferrero, Churruca, Sánchez o 'Cholo' Dindurra, que fueron los que se lo ganaron con más partidos disputados y espectáculo ofrecido.