El fútbol serbio del Sporting

El fútbol serbio del Sporting

Savic, con un rendimiento vulgar, fue el primero de los nueve fichajes rojiblancos de jugadores de esa nacionalidad, y Tasevski, el más regular

MANUEL ROSETY

Alo largo de la historia, el mercado de la antigua Yugoslavia ha sido uno de los destinos de atención del Sporting para reforzarse desde que se abrieron las fronteras a los jugadores extranjeros. Djurdjevic ha sido el ultimo en llegar y Savic fue el primero de un total de nueve serbios.

El delantero centro Uros Djurdjevic, el fichaje más caro de la historia de este Real Club, tiene aspecto de poder convertirse en el mejor de los nueve si mantiene una regularidad, aunque ahora aún está por debajo de las cifras de su compatriota Scepovic en su primera etapa gijonesa. Aunque vivió unos primeros meses en los que acusó la ansiedad y la falta de adaptación, le sucedió otra fase en la que enseñó sus facultades goleadoras, interrumpidas tras el partido de Almendralejo. Su estilo, dudoso al principio, ahora es importante, hasta el punto de echarse de menos su presencia en la alineación, como pasó en Las Palmas.

El primer jugador serbio que vistió de rojiblanco fue Dusan Savic, quien llegó en una larga operación, fichado del Estrella Roja, en una época en la que en la entonces Yugoslavia no se permitía la salida a jugadores menores de 28 años. Fue precisa la intermediación del político gijonés Santiago Carrillo, por su vinculación con el partido comunista del gobierno de Tito, lo que permitió que el ariete llegara al Sporting unos meses antes de cumplir el límite de edad. Su resultado fue mediocre, ya que solo anotó tres goles en la Liga y otros tantos en la Copa, más otro en la efímera Copa de la Liga, en veinte partidos. Tras solo cinco meses de estancia fue traspasado al Lille francés por algo más de lo había costado.

Vladimir Vermezovic aterrizó del Partizan como centrocampista, aunque su puesto más natural era en la banda. Pasó por Gijón sin pena ni gloria y con mala suerte, ya que en la pretemporada, en un partido disputado en La Robla frente al Rosario Central, se fracturó un brazo. Disputó 22 partidos en algo más de un año.

El portero Lekovic se incorporó en el mercado de invierno de 1998, en lote con el brasileño Rodrigao y el montenegrino Popovic, en una operación de la empresa de intermediación Bahía, vinculada entonces el accionariado del Sporting. El trío se fue al acabar una traumática temporada. El guardameta llegaba del Kilmarnoch de Escocia para que Ablanedo II tuviera competencia. La operación fue un tremendo fracaso. Jugó cinco partidos y le marcaron once goles.

El cuarto serbio fue Marko Perovic, procedente del Vitesse de Holanda, en una extraña operación. Se dijo que había sido recomendado por Bert Jacobs. El futbolista se molestó por las cifras que trascendieron sobre su ficha, importe que aseguró que no cobraba. Era una etapa de tensiones internas en un consejo heterogéneo. Disputó 29 partidos en dos campañas.

El lateral Igor Tasevski, cedido por el Villarreal, estuvo un año en Gijón. Cumplió en una campaña irregular en la que el Sporting luchaba por el ascenso, pero, unas jornadas antes del final, el equipo se quedó sin opciones, con una trayectoria similar al curso actual.

Tras regresar a Primera, en el invierno de 2010, el centrocampista Milan 'Lola' Smiljanic fue la alternativa para cubrir la vacante por el traspaso del lenense Míchel al Birmingham City. El serbio, cedido por el Espanyol, solo jugó media docena de partidos, ya que sufrió una hernia inguinal que lo obligó a pasar por el quirófano. No aportó nada destacado.

Más reciente aparece el doble paso de Stefan Scepovic. Vino del Partizan, con opción de compra. Al principio destacó por sus 23 goles ligueros, que permitieron comparaciones con Quini y Solabarrieta. Sin embargo, tras ejecutarse la cláusula de su fichaje en febrero de 2014, dio la sensación de haber bajado los brazos, con una actitud de apariencia pasiva. Volvió cedido por el Getafe en 2017, pero se fue en enero, con unas estadísticas ridículas.

Dejan Lekic, que sigue en el fútbol español, ahora en el Cádiz, vino a Gijón desde el Genclerbirligi turco. Tuvo un paso muy discreto. Antes había estado en Osasuna, donde expuso que no se adaptaba al fútbol pamplonés. Luego regresó al Eibar , con pasos posteriores por el Girona, Mallorca y Reus con las mismas limitaciones que mostró en el Sporting, en el que firmó su mejor registro.

Hubo otros jugadores balcánicos, pero de nacionalidades croata, bosnia y montenegrina. El mejor recuerdo lo dejó Mate Bilic.

Uros Djurdjevic, fichado del Olympiacos griego, fue el fichaje estrella de esta temporada. Con sus antecedentes, en Segunda División debería ser un goleador que marcara las diferencias, pero sufre las consecuencias de estar en un equipo cuyo estilo de fútbol resulta complicado para los delanteros específicos, como es el caso del serbio, quien en muchas fases de los partidos tiene que buscarse la vida para tener algún contacto con el balón.