«Gonzalo Revuelta fue como un padre»

A. MENÉNDEZ GIJÓN.

Hace algo más de un año, Álex Pérez se llevó «el mayor susto de mi vida». El 4 de marzo, en un partido ante el Sevilla Atlético, recibió un brutal cabezazo, que le provocó un traumatismo craneoencefálico, con una doble fisura. Desacelera el tono para enfatizar la ayuda en la sombra del doctor Gonzalo Revuelta, uno de los profesionales más valorados en Mareo.

-Recuerda el golpe de cabeza que recibió en Sevilla.

-Uff. Mire. Se lo digo en serio, ese fue el peor día de mi vida. Perdí el conocimiento quince segundos. Me desperté con los gritos de Canella y Mariño. Nunca voy a olvidar el camino que crucé a la salida de los vestuarios. Ya no tenía nada que vomitar. La semana posterior la pasé en la cama con unos dolores de cabeza terribles. El doctor Revuelta no se separó de mí ni un minuto. Esa semana me hacía la compra, la llevaba a casa y hacía la comida. Fue como un padre.

-No tardó mucho en volver a competir.

-Cuando pude andar, le pedí al doctor permiso para jugar. Me aconsejaron no hacerlo. Si me llevaba un golpe fuerte, pese al casco, podía tener consecuencias graves. Pero nos jugábamos la vida. Cuando terminó el encuentro ante el Rayo, si dura veinte minutos más, termino desmayado. Estaba muy mareado.