El gran dilema del Sporting

Neftali y Bertín, ayer en la sesión matinal de Mareo. /  ARNALDO GARCÍA
Neftali y Bertín, ayer en la sesión matinal de Mareo. / ARNALDO GARCÍA

A falta de una semana para el arranque liguero, el técnico añora un futbolista específico para el costado izquierdo donde ha utilizado a Neftali y Bertín

ANDRÉS MAESEGIJÓN.

El nuevo proyecto del Sporting cojea. Lo hace, al igual que las pasadas temporadas, por la banda izquierda donde desde la marcha de Jony no se ha encontrado a un futbolista que sea capaz de marcar las diferencias en el perfil zurdo.

La ausencia de hombres con verticalidad y velocidad en el cuadro rojiblanco no es nuevo. Miguel Torrecilla confeccionó hace un año un equipo al que le faltaba profundidad por los costados. Intentó reaccionar en el mercado invernal con la incorporación de Aitor García, pero al rojiblanco le tocó jugar a banda cambiada.

Pese a que tanto el jugador como el director deportivo aseguraron que en la banda izquierda podía rendir al máximo nivel, esta pretemporada quedó demostrado que Aitor genera más peligro en el ala derecha, con centros al corazón del área. De la otra manera generaba un embudo en el último tercio de campo al buscar huecos por dentro para armar el disparo con su pierna buena.

El ejemplo de que Aitor mejora por la derecha se vio en los minutos que disputó en los últimos amistosos. Un hecho que también detectó José Alberto. Durante el entrenamiento que dirigió ayer en el campo número dos de Mareo, el preparador formó un dibujo táctico con cuatro defensas, tres centrocampistas y tres hombres de ataque. Su ya clásico 4-3-3 con el que lleva ensayando en las semanas de preparación para el próximo curso.

Babin y Borja López compartieron posición como centrales izquierdos, Santana hizo lo propio con Javi Fuego y José Gragera, mientras que Álvaro Vázquez se situó como delantero centro junto a Uros Djurdjevic. Pero lo más llamativo sobre el terreno de juego fue la diferencia existente entre el número de jugadores con los que cuenta José Alberto para la banda derecha y los hombres que considera adecuados para participar en el costado zurdo, en el que faltan futbolistas específicos.

Si en la derecha se situaron Carlos Carmona, Álvaro Traver, Isma Cerro y Aitor García, en la izquierda tan solo se posicionaron Bertín y Neftali: Un futbolista con ficha del filial y otro cuyo rendimiento está más que en el aire después de haber salido cedido, sin fortuna, la pasada campaña al Córdoba.

Un año más, al Sporting le falta un futbolista desequilibrante específico para la banda izquierda. El problema es de raíz. Al menos desde que Jony puso rumbo a Málaga para dejar huérfana una banda que desde entonces no ha encontrado un dueño fijo.

El parche de Aitor del pasado curso no fue suficiente para una demarcación en la que llegó a jugar Carlos Carmona a pierna cambiada y también Robin Lod. Un jugador cuyas características no eran las adecuadas para participar tan volcado a la línea de cal.

A falta de una semana para que el Sporting se estrene en la nueva temporada, la balanza rojiblanca se desequilibra hacia la derecha. Con la línea defensiva cerrada y el centro del campo pendiente de que se selle alguna salida, la banda izquierda necesita un refuerzo.

En principio, el plan establecido para Bertín es que regrese al filial para que sume el mayor número de minutos posibles. Al igual que el resto de sus compañeros del segundo equipo que completaron la pretemporada con José Alberto, una vez que comience la Liga se pondrán bajo las órdenes de Samuel Baños.

Por su parte, el rendimiento de Neftali es toda una incógnita. El rojiblanco abandonó el pasado enero el Sporting, pero antes de hacerlo firmó un contrato de dos años con el primer equipo. Durante la pretemporada se ha mantenido en un segundo plano. En los primeros amistosos salió al campo para suplir a Uros Djrudjevic en el ataque hasta que José Alberto le dio la alternativa en la banda izquierda.

Su estreno fue en Salamanca ante el Getafe. Se dejó notar con un par de acciones individuales. Dos diagonales hacia la frontal del área que culminó con dos disparos. El primero se fue desviado y el segundo lo estrelló en el larguero. Mostró potencia y decisión en sus actuaciones, pero no parece que vaya a ser suficiente para adueñarse de una banda que continúa sin propietario.