Los guajes del Sporting despiden una amarga Liga

Los guajes del Sporting despiden una amarga Liga
Damián Arienza

Los futbolistas del filial dieron la cara en la victoria ante el Cádiz

Andrés Maese
ANDRÉS MAESEGijón

El partido ante el Cádiz fue un encuentro de contrastes. Por un lado, varios jugadores del Sporting se despedían de El Molinón y por otro, los guajes presentaban su candidatura a formar parte del próximo proyecto rojiblanco. Todo ello ante un rival que necesitaba ganar y esperar un tropiezo del Dépor, pero que apenas inquietó la portería del debutante Christian Joel salvo por las internadas de Jairo, que fue el mejor de los suyos.

El meta cubano fue la gran novedad de la alineación. Su debut llegó tras la lesión de Mariño y la convocatoria con la sub 21 de Dani Martín. Dos hecho que le llevaron a cumplir su sueño de jugar en el mundo profesional con la camiseta rojiblanca.

La apuesta de José Alberto fue la de dar continuidad al trivote formado por Salvador, Nacho Méndez y Pedro Díaz en el centro del campo. Fue de lo mejor que se vio en una tarde triste en El Molinón. También se dejó notar Morilla en la izquierda, que regresó con el primer equipo.El primer acto fue un intercambio de intenciones. Tanto el Sporting como el Cádiz se alternaron la posesión del balón. Con el esférico en lo pies estuvieron mejor los hombres de José Alberto, que se adelantaron en el marcador gracias a un tanto de Nacho Méndez.

1 Sporting

Christian Joel, Molinero, Babin, Juan, Canella (Pablo Pérez, m. 52); Cristian Salvador, Nacho Méndez, Pedro Díaz (Gragera, m. 61), Carmona, Morilla (Cordero, m. 67) y Djurdjevic.

0 Cádiz

Cifuentes, Correa, José Mari, Jovanovic (Álex, m. 45), Jairo, Mauro, Espino, Querol, Kecojevic (Lekic, m. 60), Aketxe (Salvi, m. 52) y Fali.

goles
1-0: m. 12, Nacho Méndez.
árbitro
Ocón Arráiz. Amonestó Djurdjevic, Pablo Pérez en el Sporting.
incidencias
partido disputado en El Molinón ante 8.600 espectadores.

Si los canteranos recibieron una fría bienvenida, la supuesta despedida de Canella fue similar. Pablo Pérez salió del autocar con su camiseta puesta, al igual que hizo Griezmann con Godín cuando el central jugó su último partido en el Wanda Metropolitano. Un homenaje particular que dio paso a los que parecieron los últimos minutos de Canella con el Sporting.

De fútbol poco se puede hablar porque en la primer parte las imprecisiones vencieron al buen hacer de los 22 protagonistas. Pese a que Pedro Díaz intentó unir la defensa con el ataque, la falta de continuidad en el juego imposibilitó su labor.

El descanso llegó al mismo tiempo que se anunció el gol del Deportivo en Riazor ante el Córdoba. Quedó todo sentenciado para la sexta plaza, que finalmente se llevaron los gallegos.

Más Sporting

Lo más destacado de la segunda parte fue la ovación que se llevó Canella en el cambio. Fue sustituido y despedido por todos los jugadores en el centro del campo. La afición se puso en pie para despedir a un hombre con más de diez temporadas en el primer equipo, que vivió dos ascensos con la camiseta rojiblancas.

Su adiós dio paso a José Gragera y Carlos Cordero. El primero de ellos debutó en la medular junto a Cristian Salvador, dejó detalles de calidad y propuso criterio a la hora de jugar el balón Los cambios obligaron a realizar una variación en el sistema que llevó a Pablo Pérez a acompañar a Djurdjevic en el ataque con Nacho Méndez en la izquierda y Carmona en la derecha.

Con más de media hora por delante, tan solo faltaba esperar a que se terminara la temporada. Lo hizo con el estadio medio vacío, con 8.602 fieles rojiblancos que acudieron a su última cita del curso con el equipo. Son las consecuencias de una pésima campaña. De un nuevo fracaso que ha llevado al Sporting a quedar en tierra de nadie sin opciones, ni siquiera de terminar entre los seis primeros.

La cara en el último choque la dieron los veteranos, pero también los guajes. Aquellos a los que siempre se recurre cuando las cosas no salen como se esperan. José Alberto tomó nota desde el banquillo. En su mano está que en su proyecto con el primer equipo Mareo ponga la primera piedra.