elona

Sporting | El intocable de José Alberto

Geraldes corre a por un balón durante un ataque en el entrenamiento de ayer en el campo número 2 de Mareo./ARNALDO GARCÍA
Geraldes corre a por un balón durante un ataque en el entrenamiento de ayer en el campo número 2 de Mareo. / ARNALDO GARCÍA

Geraldes ha disputado todos los minutos en la Liga desde la promoción del técnico | El lateral portugués, al límite de la suspensión, cumplirá este viernes la veintena de partidos consecutivos

JAVIER BARRIOGIJÓN.

De tapado en julio, tras Molinero y su compatriota André Sousa, llegó André Geraldes (Maia, Oporto, 1991) a Gijón. Nueve meses después, este ágil lateral derecho, mediapunta de niño en el Oporto, se ha metido en el bolsillo a todo el mundo con rendimiento puro. «Está cada vez mejor. Sabíamos que era un buen futbolista», ponderaban hace semanas desde el club. Su asalto al once se produjo casi de forma circunstancial, con el ciclo de tarjetas que cumplió Molinero ante el Granada en la primera vuelta -ahora el luso tiene cuatro-, aunque ya entonces había discrepancias internas sobre el papel residual que tenía con Baraja. José Alberto le dio cuartelillo desde el inicio.

«Es raro que lo veas equivocarse en algo. Es muy listo e interpreta muy bien los partidos», subrayan desde Mareo. «No me sorprende su rendimiento. Ya era un buen jugador en Portugal y desde el verano me pareció una gran incorporación para el equipo», bendice el exrojiblanco Gregory Arnolin, quien no le quita ojo a su Sporting desde Lisboa. Tan estable ha sido el rendimiento de Geraldes que mañana, precisamente ante el Granada, cumplirá la veintena de partidos consecutivos en la Liga, disputando todos los minutos de ese tramo. Del once, solo Mariño ha soportado esa carga competitiva desde noviembre. El resto, por sanciones o lesiones, ha tenido que parar en algún momento. No es una cuestión menor para un futbolista que hasta el desplazamiento de Los Cármenes, en el estreno de José Alberto, apenas había disputado cuatro partidos de Liga como titular. Desde entonces, 1.710 minutos sin tregua.

Más Sporting

«Me está gustando mucho. Está haciendo una buena temporada, aunque al principio no participaba demasiado, pero siempre que jugó me pareció que tenía condiciones para ser titular», concede desde Chipre Alberto Lora, inquilino del lateral derecho rojiblanco en la última década. Una voz más que autorizada. «La continuidad que tiene con José Alberto le ha dado confianza y se ha visto reforzado. Está en un buen momento de forma y está ayudando al equipo. Ofensivamente aporta mucho porque tiene llegada y es rápido. Espero que mantenga ese nivel en lo que queda y que ayude al equipo a alcanzar el 'play off'», remata el mostoleño.

Miguel Torrecilla manejaba informes de Geraldes desde que este hizo las maletas y se mudó a Turquía, en 2012, jugando una temporada y media para el Istanbul BB. Luego ya hizo crecer su nombre en Os Belenenses, contratado a renglón seguido por el Sporting de Lisboa, firmado por cinco temporadas -entre medias ampliaría dos años más- y con una cláusula entonces de 45 millones de euros. «Es un jugador que me gusta mucho. Me sorprendió en Portugal, cuando jugaba en Os Belenenses. Es un futbolista muy dinámico y equilibrado, muy bueno con el balón y rápido. Cuando tiene que defender, defiende. Cuando le toca atacar, lo mismo. Incluso le vi alguna vez jugar como lateral zurdo en Portugal y lo hacía bien. Es un buen futbolista», le valora Gregory.

«No me lo pensaba con él»

En el club están más que satisfechos con el portugués, anticipando ya posibles escenarios para una futura negociación con el Sporting de Lisboa que todavía no ha comenzado. Torrecilla logró incluir una opción de compra por él, en Primera y Segunda, en el acuerdo para su préstamo. Asumible, pero alta en la División de Plata. A favor del club gijonés juega el deseo expresado en público por Geraldes. «Quiero jugar en Primera con el Sporting, sería lo ideal, pero en Segunda, también», señaló el luso en una entrevista con EL COMERCIO, reconociéndose dispuesto a hacer un «esfuerzo». «Si fuera el Sporting, y no me quiero meter, no me lo pensaba. Creo que es un jugador de presente y futuro», remata Gregory.