«Aquí no vale de nada sacar chavales, sino ganar»

José Alberto, enérgico este viernes, dando instrucciones a sus futbolistas./ARNALDO GARCÍA
José Alberto, enérgico este viernes, dando instrucciones a sus futbolistas. / ARNALDO GARCÍA

José Alberto insta a jugar «catorce ligas de un partido y ver hasta dónde llegamos» | «Nadie me ha regalado nada para estar aquí. Estoy bien, fuerte, y creo en el trabajo que hacemos», asegura ante el duelo con el Numancia

JAVIER BARRIO

Serio, enérgico en muchos momentos de la mañana, con malas pulgas en las correcciones, José Alberto López solo tuvo ayer ojos para el Numancia de López Garai y Cristian Bustos, al que envolvió en un sonoro mensaje. «Tenemos que jugar catorce ligas de un partido, quitando la cita del Reus», anticipó, «e intentar ganar el primer partido que nos daría una liga de esas catorce», repitió en varias ocasiones de forma un tanto alambicada, aunque con un mensaje claro de fondo. En su momento más delicado, el reto ya está en la cabeza del vestuario y tiene una única traducción: espantar de la mente el 'play off'. Numancia esta semana, Almería la siguiente, Córdoba y Oviedo... Y el paso determinará qué será del Sporting. «Intentar afrontar cada partido para ganarlo y ver hasta dónde podemos llegar. Hablar de un 'play off' es algo que no debemos hacer porque está muy difícil», manifestó.

Más Sporting

Tuvo mucho trazo de realismo y humildad la intervención del entrenador del Sporting, que este mediodía capitaneará el traslado del equipo hasta Soria, donde tratará de cortar de cuajo el peligroso desinfle del proyecto. «La realidad es que estamos donde merecemos estar después de las jornadas que van de competición. Si estamos en el puesto trece es porque nos merecemos estar ahí porque hemos hecho cosas mal», asumió. También puso un énfasis especial en asegurar que su ánimo no ha perdido fuelle. «Estoy bien, fuerte, y creo en el trabajo que estamos haciendo. Hay que estar preparado para ganar y lógicamente más para una situación como esta», avisó convencido.

En ese tramo de su visión emergió su carácter más rebelde, ganador e inconformista, cincelado desde la misma base, ganándose a pulso cada promoción. «Nadie me ha regalado nada para llegar hasta aquí», recordó, dispuesto a presentar batalla y recordando dos ejemplos de situaciones adversas con las que tuvo que lidiar en el pasado. «He pasado en el juvenil por dos dinámicas malas y en el Covadonga, en Tercera, por una muy buena y otra no tan buena, salvando las distancias con esto, claro», observó. Reforzó su alegato con un punto de intimidad familiar: «Mi mujer me dice que soy un entrenador de rachas y que la buena no me ha llegado aún. Tengo que pelear por conseguirla».

Prosiguió José Alberto mezclando con intención esa ambición por pisar el acelerador en este tramo final, con la muletilla de la lejanía con el 'play off'. «Tenemos que pelear las catorce jornadas que quedan para estar lo más arriba posible, pero lógicamente es difícil engancharnos con la diferencia que hay», reiteró con perfil bajo. Ni el derbi le sirvió de distracción en esa mirada cortoplacista. «Eso queda lejísimos todavía y no podemos desviar la atención de la semana», enfatizó. Al mismo tiempo se puso como objetivo primordial recuperar la complicidad de la afición, perdida especialmente en el derrumbe reciente de El Molinón: «Es normal que la afición esté desilusionada. ¿Cómo no lo va a estar? No les hemos dado nada y estamos en una situación no esperada. Tenemos que darles más».

Lanzó un par de preguntas antes un guiño a buena parte del grupo. «Tenemos un buen vestuario y nosotros estamos para que nadie se deje ir», señaló contra el riesgo de un desenlace sin objetivos y la tentación de que alguno, desmotivado o con una fuerte competencia en su posición, dé por finiquitada la temporada antes de tiempo. «Si alguno se deja ir, tenemos 25 futbolistas y los 25 no lo van a hacer», apuntó. Más adelante encajó la derrota como parte del proceso, pero rebelándose contra ella: «Aprendo en las victorias y en las derrotas y hay una cosa clara: vivimos de los resultados y estamos para ganar».

En el Ayuntamiento

Eso lo mantuvo incluso para los menos rodados en el fútbol de élite, como Cordero, Nacho Méndez, Cristian Salvador y compañía. «No hay mucha paciencia con algún chaval de los que hemos sacado porque su rendimiento a lo mejor está siendo inferior al que esperábamos», apreció. «Aquí no vale de nada sacar chavales, dar oportunidades, sino ganar», indicó. Y puso como ejemplo gráfico de lo primero a Carlos Cordero: «Hace dos años estaba trabajando en el Ayuntamiento de Almendralejo y jugando en Tercera. Es un diamante en bruto por las condiciones que tiene y porque lleva poco tiempo entrenando con calidad. Ha dado mucho y va a dar mucho, pero necesita ir pasando esos peajes».