José Gragera, 'víctima' de una novatada del vestuario

Gragera, con su nuevo look, saluda a los niños del Campus. /  J. C. TUERO
Gragera, con su nuevo look, saluda a los niños del Campus. / J. C. TUERO

El centrocampista asume con humor la broma de sus compañeros que le raparon el pelo al cero como jugador más joven de la plantilla rojiblanca

A. MENÉNDEZGIJÓN.

Sorprendió a todos con su nuevo 'look' afeitado al cero. Lo hizo el jueves por la tarde, después de posar para las fotos oficiales con su look habitual. Tenía una explicación. José Gragera, uno de los más jóvenes en esta pretemporada rojiblanca, explicó el porqué de su llamativo corte de pelo. «Me tocó por ser una novatada dentro del vestuario. Es un corte radical y la verdad es que no me lo esperaba», asegura un tanto resignado después de perder la media melena que porta desde que llegó a los juveniles.

Se consuela, irónicamente, el centrocampista gijonés sabiendo que no será el último futbolista objeto de las bromas por parte de sus compañeros. «Espero que ahora le toque a Pelayo Morilla», afirmó con una sonrisa el canterano en referencia al extremo valdesano, que se encuentra estos días concentrado con la Selección Española Sub 20 y que es el más joven de los discípulos de José Alberto.

El técnico cree mucho en la cantera y eso es una inyección anímica muy importante para los jugadores que vienen de abajo y que intentan hacerse un hueco en el primer equipo. Gragera, como sus compañeros con pasado en el filial, celebra este protagonismo y la apuesta decidida del club. «Es verdad que poco a poco hay más jugadores del filial. Yo presento mis condiciones y lucho por estar ahí, aunque asumiré el rol que me toque», desgranó el futbolista que ha pasado por todas las categorías en la base.

«Espero que cuando vuelva Pelayo Morilla le toque a él pasar por la misma experiencia»

Compartir vestuario y centro del campo con Javi Fuego es una motivación más para el gijonés, que considera al mediocentro de Pola de Siero «un privilegio de futbolista». Otra de las incorporaciones sonadas de este verano es Manu García, otro futbolista que conoce la base de Mareo. «Basta ver su calidad en los entrenamientos para darte cuenta de la calidad que tiene como jugador, aunque hay que darle tiempo para que se adapte», reclama antes de reconocer que habla mucho con Pedro Díaz y Nacho Méndez. Con ellos, además, comparte un sentimiento único: «Es extraordinario poder cumplir el sueño de la niñez de poder llegar al primer equipo».

Sabe, como otros futbolistas que vienen desde abajo, que su sitio en teoría está en el filial, donde proseguirá con su formación a base de minutos. Mientras, asegura que disfruta de cada entrenamiento con el primer equipo. «Cada vez me siento mejor, disfrutando de esta experiencia», subraya antes de sortear las preguntas referentes a su desempeño en el centro de la defensa, «un puesto en el que apenas he actuado antes, pero lo demandaba el equipo». No obstante, hace suya la teoría de que lo importante es jugar «sea donde sea».

La prudencia de Javi Fuego

La pretemporada acarrea más de una baja por las secuelas físicas que se producen en algunos futbolistas. Pedro Díaz e Isma Cerro, que arrastraban molestias volvieron ayer a trabajar con normalidad, mientras que Javi Fuego abandonó el entrenamiento matinal antes de tiempo por precaución, aunque no se espera sea nada importante.