Mariño: «El equipo vuelve a dar señales de vida»

Álex Pérez conduce el balón ante la presión de un rival. / A. GARCÍA
Álex Pérez conduce el balón ante la presión de un rival. / A. GARCÍA

«El gol llega tras una jugada ensayada. La toca un poco Álex Pérez y marqué con el hombro y la cabeza», afirma Alegría | «Cometí un grave error, pero pude arreglarlo. No podía fallar al equipo», explica el guardameta sobre su fallo

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

La alegría vuelve a reinar en el vestuario del Sporting. La situación no es la mejor, pero los futbolistas se han quitado un peso de encima después de acumular dos victorias consecutivas en la Liga. La mejor fue la que lograron ayer, ante su gente, con un estadio entregado a la causa que celebró como hacía mucho tiempo que los tres puntos se quedaran en casa.

Los dos futbolistas que dieron la nota en los pasillos del estadio fueron Peybernes y Geraldes. El francés cogió el micrófono de la televisión del club e intentó entrevistar a su compañero. «Haces un partido regular y te vienes arriba», comentó entre risas el portugués. Mientras el central se dirigió al aparcamiento, Geraldes analizó una victoria sufrida y necesaria para todos. «La clave es que ya no encajamos los goles que encajábamos antes, no nos los podíamos permitir», explicó el defensa.

También muy satisfecho abandonó El Molinón Diego Mariño. Lo primero que hizo el portero fue reconocer su error. Ese que casi le cuesta un gol al Sporting: «Le pegué mal, quise despejar y el balón le quedó en las botas a Giménez. Por suerte pude enmendar el error. No podía fallar al equipo».

Aitor García Jugador del Sporting «Hemos resuelto el partido peleando cada balón como si fuera el último. Necesitábamos la victoria» André Geraldes Jugador del Sporting «La clave es que ya no encajamos goles. No podíamos permitirnos errores atrás»

Una vez que evitó el tanto del Almería, El Molinón animó al gallego con un sonoro aplauso. Un gesto de reconocimiento a la buena temporada que está haciendo en la portería rojiblanca. «Teníamos muchas ganas de volver a amigarnos con la afición», comentó un Álex Pérez, que repitió en el centro de la zaga junto a Mathieu Peybernes. El Sporting no encajó goles y eso «ayuda a que todos cojamos confianza», apuntó el madrileño.

Para el zaguero, la reconciliación con el sportinguismo es la mejor noticia posible porque «siempre digo que son el jugador más importante que tenemos».

No menos feliz se mostró Álex Alegría. Al delantero, que marcó por tercera jornada consecutiva, le jugó una mala pasada el subconsciente. Su último gol en El Molinón fue con la mano y a la hora de explicar su tanto ante el Almería dijo que «el gol llega tras una jugada ensayada. La toca un poco Álex Pérez y marqué con la mano». No tardó ni medio segundo en rectificar. «Con la mano no, perdón, con el hombro y la cabeza», afirmó entre risas.

El delantero, que ya suma tres goles con la camiseta del Sporting, destacó lo cómodo que se siente con Uros Djurdjevic como referencia ofensiva. Uno de los hombres que les acompañó en el ataque fue Aitor García. Pese a que no tuvo su mejor día en la banda izquierda, se dejó notar en la primera parte. «Hemos resuleto el partido peleando cada balón como si fuera el último. Necesitábamos los tres puntos», destacó uno de los tres fichajes invernales del equipo, que se ha ganado un hueco en el once inicial.