Nick Blackman saca músculo

Nick Blackman saca músculo
Nick Blackman realiza una sentadilla con peso durante el entrenamiento de ayer en el campo número dos de Mareo. / JOAQUÍN PAÑEDA

El ariete continúa con su puesta a punto y estrenará titularidad en la Copa ante el Eibar

ANDRÉS MAESEGIJÓN.

Nick Blackman parece haber dejado definitivamente atrás la lesión de su rodilla derecha. El británico aterrizó en Gijón el pasado verano con unas dolencias musculares que le impidieron trabajar al 100% con el resto de sus compañeros. Un hándicap con el que ha tenido que luchar el delantero desde el inicio liguero. Cuatro meses después del comienzo de la temporada, el futbolista ya se ha olvidado de sus problemas.

Las ausencias del atacante en las sesiones de trabajo de los rojiblancos terminaron por convertirse en habituales. Su rodilla derecha fue la gran culpable de que el anterior titular del banquillo del Sporting, Rubén Baraja, optara por echar mano del jugador del filial Neftali y tan solo pudiera ofrecerle 63 minutos en los catorce encuentros que dirigió esta temporada.

Su debut con la camiseta rojiblanca no se produjo hasta la sexta jornada. Fue en Pamplona. Allí dispuso de algo más de un cuarto de hora para intentar empatar el duelo ante Osasuna. Su participación duró dos semanas más, en las que tuvo minutos en la victoria del Sporting ante Las Palmas en El Molinón y en la derrota del equipo ante el Rayo Majadahonda en el Wanda Metropolitano. Hasta dos meses y medio después no volvió a aparecer. Fue en Granada.

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En los 127 minutos que acumula en el curso, Blackman ha demostrado que es un futbolista diferente a Uros Djurdjevic. El delantero, de gran envergadura, se caracteriza por su verticalidad en el juego, un buen disparo y una gran velocidad. El último entrenador que pasó por El Molinón, José Luis Oltra, destacó la rapidez de un jugador que parece estar totalmente recuperado de sus lesiones.

Pese a que el domingo no se ejercitó con normalidad, ayer destacó en la sesión dirigida por José Alberto. Blackman es un hombre que se encuentra muy cómodo con un compañero a su lado para ser la referencia ofensiva del equipo. Su participación en Granada, cuando salió junto a Pablo Pérez en la segunda mitad, fue un buen ejemplo de ello. El británico generó tres acciones de peligro que estuvieron muy cerca de terminar en gol.

No fue el único encuentro en el que revolucionó el juego. Su entrada el pasado sábado, por ejemplo, al césped -a los diez minutos de comenzar la segunda parte- fue determinante para que el Sporting doblegara al Tenerife. Se situó junto a Djurdjevic y le liberó del marcaje férreo que sufría el serbio hasta entonces en el partido.

Babin fue uno de los jugadores que avaló su fichaje por el Sporting el pasado verano. El francés mantuvo contacto directo con el británico, que viajó a Gijón antes de vincularse con el club para conocer de cerca tanto El Molinón como la Escuela de Fútbol de Mareo. El central coincidió con él en el Maccabi Tel Aviv griego la pasada temporada y siempre ha tenido buenas palabras para su compañero.

Blackman estrenará mañana titularidad con el Sporting. Después de cinco partidos ligueros, el atacante disfrutará de la vuelta de la Copa del Rey ante el Eibar en Ipurúa. Al menos ese parece que será el plan de un José Alberto al que le ilusiona la competición copera y que quiere hacer bueno el resultado (2-0) cosechado en El Molinón ante el cuadro armero.

Además de intentar acceder para los octavos de final, Blackman también tiene como objetivo estrenarse como goleador en el presente curso. Tanto Djurdjevic como Neftali ya saben lo que es hacerlo en la Copa del Rey. Firmaron los tantos del choque de ida ante el Eibar. Ahora le toca al británico rematar la clasificación.

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