Las raíces de Nick Blackman

Las raíces de Nick Blackman
Nick Blackman celebra eufórico un gol durante su etapa como futbolista del Reading. / E. C.

Nieto de un superviviente del 'Holocausto', el delantero inglés se inició en la base del Manchester United

J. BARRIO GIJÓN.

Vertical, zurdo, con buenos movimientos al espacio, potente en las alturas y una poderosa zancada en campo abierto. El Sporting espera por la bendición del Derby County -solo falta el intercambio de la documentación y la operación podría oficializarse hoy- para la incorporación de Nick Blackman, un delantero de 28 años, que ha hecho carrera en la Championship (Segunda División inglesa), aunque también llegase a saborear la exquisitez de la Premier. Eso sí, de forma más testimonial. Puede que en ello influyera una trayectoria con poca estabilidad, pero interesantes bordados. El Derby County, de hecho, llegó a pagar una cantidad cercana a los tres millones de euros para hacerse con sus servicios en el invierno de 2016. «Es un buen futbolista. Falta por ver cómo se adapta al fútbol español», conceden sobre él.

Nació en 1989 en Saldford, muy cerca de Manchester, con un potente mestizaje en su sangre. A los ocho años ya se enroló en las categorías inferiores del United. Allí pasó su infancia y parte de su adolescencia. El primer impulso a su carrera llegó cuando dejó el abrigo de los 'Red Devils'. Dio el primer abrazo al profesionalismo en el modesto, aunque histórico, Macclesfield Town, que le ofreció su primer contrato y con el que llegó a debutar con apenas 17 años. Luego, ya como propiedad del Blackburn Rovers, iniciaría un constante periodo de cesiones que, entre otros destinos, le llevaría hasta Escocia. Cerca de Glasgow, en Motherwell, abrochó una de sus mejores estadísticas, participando en quince partidos y marcando diez goles. Un par de años después desembarcó en el Sheffield United, en la Ligue One, anotando catorce tantos en 33 encuentros.

Lejos del balón, Blackman se presenta como una persona familiar y comprometida, muy vinculada a Barbados por sus raíces paternas. Este verano, de hecho, visitó la isla caribeña después de pasar unos días en Miami, participando en actos con las comunidades más desfavorecidas de la zona. En 2017 ya había donado 400 camisetas para los más pequeños de Barbados. Y crecen sus raíces. Su abuelo materno, de origen polaco -su abuela es holandesa-, fue un superviviente del 'Holocausto'. «Es alucinante que haya sobrevivido», reconocía el futbolista hace varios meses en Tel Aviv. Vivió recluido durante buena parte de la Segunda Guerra Mundial en el infierno de Auschwitz, algo de lo que tuvo conocimiento su nieto en el inicio de su adolescencia.

También se ha destapado como un profesional con bastante gusto por las redes sociales y la comunicación. Incluso tiene su propio canal de 'Youtube' en el que da cuenta de sus experiencias dentro y fuera del fútbol. En una de sus grabaciones, desde Israel, Blackman reveló que había empezado a recibir clases de español, uno de los motivos que le persuadieron para abrir una nueva página en su trayectoria. La presencia de Babin en el vestuario de Mareo acelerará también esa adaptación. Ambos mantienen una estrecha amistad desde esa temporada en Tel Aviv. Allí hicieron muy buenas migas, según fuentes consultadas. Tantas que el defensa del Sporting, con raíces en Martinica, isla vecina de Barbados, fue una pieza fundamental en la negociación para terminar de convencerle.

«Solo tengo palabras buenas para él. Nick es un amigo mío. No le voy a mentir. He hablado con él este verano para que venga aquí. Es un delantero que puede jugar solo arriba o con dos puntas. Es muy bueno. Aguanta el balón, va bien de cabeza, tiene buen 'chut' con la izquierda y va muy bien a los espacios», certificó ayer Babin, convencido de la capacidad de este espigado delantero (mide 1,88 metros y pesa 73 kilogramos).

Contacto con Gijón

Hace tres días, Blackman ya estuvo en Gijón para terminar de decidirse, manteniendo un primer contacto con la ciudad guiado por el defensa rojiblanco, que ejerció de anfitrión y al que Baraja considera uno de los hombres fuertes del proyecto. Incluso tuvo tiempo para mantener una breve conversación con el entrenador rojiblanco, quien ahora espera a que Torrecilla mueva ficha y termine de definir el ataque rojiblanco con otras dos incorporaciones más.

En principio, la operación de Blackman se articulará a través de una cesión hasta el final de la temporada, con la que llegará también la extinción de su contrato con el Derby County inglés, el club que tiene la propiedad de sus derechos. Los próximos meses de la temporada determinarán si la unión entre los dos se amplía y el delantero inglés, culo inquieto de momento y que en estas próximas horas regresará a Asturias, continúa en Gijón por más tiempo.

Síguenos en:

 

Fotos

Vídeos