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Álex Menéndez vale tres puntos

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Álex Menéndez es felicitado por sus compañeros tras marcar, en el último minuto del partido, el gol de la victoria del Sporting. / ROS DE MORA

  • Halilovic abrió el marcador con un gran tanto y el portero rojiblanco Alberto detuvo un penalti a Caicedo

  • Un gol del canterano en el último minuto del partido ante el Espanyol da al Sporting su segunda victoria

Dio la primera victoria, hace dos semanas en La Coruña, y ayer la segunda. Un golazo de Álex Menéndez sirvió para que el Sporting se llevara los tres puntos del campo del Espanyol cuando menos se esperaba. Los rojiblancos aguantaron bien en el primer tiempo con el extraordinario tanto de Halilovic, pero se complicaron en la segunda mitad para ceder el empate después de no aprovechar la posibilidad de aumentar la ventaja y lograron ganar gracias a su insistencia final.

Abelardo presentó una alineación con tres modificaciones, en las que las novedades fueron Bernardo, una vez cumplida su sanción; Sanabria, después de recuperarse de una lesión en la cabeza, y Canella, que ocupó el puesto de Isma López, quien pagó con la suplencia los errores cometidos ante el Betis. En el bando local, Sergio González repitió el equipo que dos jornadas antes había ganado al Valencia, con Marco Asensio como compañero de Caicedo en el vértice del ataque, si bien el cedido madridista se escoraba bastante a la banda izquierda.

El partido empezó con una presión fuerte del Espanyol, pero sin lograr el control del balón. El Sporting estaba mejor posicionado, sobre todo en la zona de cobertura, aunque los gijoneses sufrieron algunos riesgos por errores en los pases. También el árbitro salió demasiado tenso, puesto que en las dos primeras faltas amonestó a Víctor Sánchez y Canella. El aragonés Clos Gómez puso el listón demasiado alto, si bien contó luego con la deportividad de los contendientes.

Con las pérdidas fáciles en los dos equipos, el desarrollo del encuentro era intenso. Quien mejor aprovechó esta circunstancia fue el Sporting en una salida de balón que Víctor Álvarez no pudo controlar por la presencia de Lora, quien entregó el balón a Halilovic. El croata, espléndido, controló el balón y se acercó al borde del área, desde donde lanzó un potente disparo que superó a Pau López.

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Con el gol a favor, el Sporting se tranquilizó y logró frenar a un rival impreciso. El Espanyol apretaba el acelerador, pero lo hacía de forma alocada y sin opciones claras de remate. Las oportunidades más diáfanas eran de los gijoneses. En un contragolpe, Sergio lanzó fuera cuando estaba en una buena posición de disparo.

El Sporting estaba más tranquilo ante un rival impreciso, que solo se dejaba notar con los errores aislados de los gijoneses. En cualquier caso, tanto Alberto en la portería, como los dos centrales transmitían una gran seguridad. Los laterales cerraban bien los espacios ante la ofensiva local. Halilovic protagonizó otras dos internadas que no tuvieron consecuencias. En una se lució Pau López en la salida y en otra lanzó alto, tras una buena combinación.

El partido pudo complicarse al filo de la media hora en uno de los despistes de los gijoneses. Bernardo sujetó a Caicedo, quien adornó la caída. La pena máxima la ejecutó el ecuatoriano, pero Alberto adivinó su lanzamiento. Hasta el descanso, el partido fue de control rojiblanco, con algunas ofensivas aisladas de los locales, aunque sin peligro.

Tras el descanso, el Espanyol salió con más intensidad. Sergio González retiró al desdibujado Víctor Álvarez para dar entrada a Burgui y poder utilizar a Asensio como enganche. El conjunto local llevó el peso del partido, pero sin crear opciones de remate.

El Sporting pudo aumentar la diferencia en una internada de Jony, que acabó con la intervención de Halilovic y Sanabria, pero sin una opción diáfana de remate. Más clara fue la que al cuarto de hora se produjo en un córner ensayado, con ejecución de Jony, y un pase del croata que Sanabria empujó al larguero con la portería libre.

En un minuto se complicaron las cosas, porque en la siguiente jugada llegó el empate en una internada de Duarte que remató Caicedo al superar a Bernardo. Con la igualada, el Espanyol apretó el acelerador al máximo. Abelardo buscó gente de refresco con la entrada de Guerrero para retirar a un agotado Sanabria. También Sergio González buscó más profundidad con Gerard, para lo que retiró al goleador Caicedo.

La fuerte presión de los locales encerraba al Sporting en su área. Los rojiblancos empezaron a perder el centro del campo y la presión local aumentaba por momentos. El Espanyol reclamó unas manos de Guerrero en el área gijonesa poco después del gol, aunque parecieron involuntarias.

Con el partido complicado, Abelardo modificó el estilo de juego con la entrada de Mascarell por Jony. Halilovic pasó a la banda y los rojiblancos reforzaron el centro del campo para cortar la salida del balón en la zaga espanyolista. El partido parecía nivelado y hasta se daba por bueno el empate. Al menos por parte del Sporting. En el bando local, mientras, se mantenía una ofensiva demasiado desdibujada. La zaga gijonesa había recuperado el orden inicial y los intentos de los locales carecían de peligro claro.

Abelardo buscó más frescura con la entrada de Pablo Pérez ante un agotado Halilovic. Fue una variante providencial, porque cuando se jugaba el segundo minuto de la prolongación un toque del gijonés llegó a Álex Menéndez después de que Guerrero dejase pasar el balón. El canterano, que llegaba en carrera, lanzó un potente disparo raso que superó a Pau López. Era el gol del triunfo cuando menos se esperaba. Previamente, el Espanyol había perdido una referencia ofensiva con la lesión de Gerard, cuyo puesto fue ocupado por Salva Sevilla, quien trató de entrar desde atrás, pero sin encontrar espacios libres.

Del partido se puede valorar la seriedad defensiva de los rojiblancos, pero también los despistes aislados que fueron los que en algunas fases del partido metieron en juego a los locales. La insistencia final de no dar por perdido el encuentro también fue determinante para haber logrado la victoria cuando no se contaba con ellas. En el cómputo global, la actuación gijonesa fue notable porque supo frenar a un Espanyol que tuvo fases de juego muy presionante. El triunfo es un desahogo importante para los rojiblancos, que se ubican en una zona muy tranquila de la clasificación.