El Comercio
Sporting

Dos traspasos millonarios

Sergio escucha al técnico Pedro Braojos, en junio de 1999.
Sergio escucha al técnico Pedro Braojos, en junio de 1999. / J. B.
  • El Atlético pagó 300.000 euros por Pío en 1950 y Petón cerró en tres millones el de Sergio Sánchez en 1999

Las relaciones entre el Sporting y el Atlético siempre fueron cordiales en los despachos desde antes del inicio de la Liga.

Fue famosa la triple cesión de los denominados jugadores 'taxi', con los defensas Pena y Tronchín y el delantero Adolfo, en 1927, quienes sólo iban a jugar con el Atlético los fines de semana, desplazados en taxi desde Gijón. Aún no había comenzado la Liga.

El resto de cesiones fueron en sentido contrario. Mújica llegó en 1948 para intentar evitar el descenso, sin poder conseguir su objetivo; Piñel se incorporó en 1973 para quedarse cuatro temporadas; Leal, internacional tras su vuelta al Atlético, estuvo un año en los 70 en proceso de formación, y el portero Diego, en una tacada de cinco partidos, para cubrir la baja del lesionado Ablanedo II, con una participación testimonial por otra lesión, que dejó paso a Isidro, actual entrenador de porteros del Sporting.

La relación de jugadores que militaron en ambos equipos la componen 24 futbolistas, entre los que destacan dos traspasos que en su momento fueron espectaculares por su montante económico. En 1950, el Atlético se hizo con los servicios de Pío, el goleador del Sporting. El club gijonés tenía apreturas económicas, por lo que aceptó la propuesta atlética, que ascendía a medio millón de las antiguas pesetas (300.000 euros), una cantidad irrechazable.

Pío no tendría continuidad en el conjunto 'colchonero', por lo que posteriormente se iría a Zaragoza, para volver a Gijón a poner el colofón a su trayectoria deportiva, cuando estaba bastante castigado por las lesiones. Como rival sólo jugó un partido frente al Sporting, en el que anotó un gol en El Molinón que sirvió para que el Zaragoza empatara en el campo gijonés.

Guardameta de futuro

Otro traspaso espectacular fue el de Sergio Sánchez. El portero sierense había emergido en Mareo como sustituto de Juan Carlos Ablanedo, con una buena trayectoria en los filiales. En el primer equipo ofreció un buen arranque, lo que despertó el interés del Atlético, que buscaba un guardameta de futuro, pero que ya fuera una realidad.

La operación se cerró en el mes de noviembre de 1999 en una gestión negociada por José Antonio Martín 'Petón', quien tenía de colaborador en Asturias a Gelu Rodríguez. La situación financiera del Sporting era crítica, por lo que no hubo problemas para llegar a un acuerdo. El Atlético pagaba 414 millones de las antiguas pesetas, más el IVA, lo que dejó el traspaso en lo que ahora serían tres millones de euros. Además, el cancerbero de Carbayín seguía cedido en el equipo gijonés hasta el final de la temporada.

Como en el caso de Pío, Sergio Sánchez también acabó su carrera futbolística en el Sporting, tras regresar después de pasar por el Atlético, en dos etapas, el Espanyol, el Hércules y el Den Haag de Holanda. Como rival del Sporting, disputó tres partidos. Con el Atlético se vio superado por una falta de David Pirri en el último triunfo gijonés en el Vicente Calderón, en febrero de 2002, tras suplir al lesionado 'Mono' Burgos. Tras colgar las botas, Sergio Sánchez siguió su trayectoria como técnico en Mareo, donde en la actualidad entrena al equipo juvenil de Liga Nacional.

En la relación de jugadores que militaron en ambos equipos, además de los citados, figuran Palacios, Ramón Herrera, Abdón, Andrés Pandiella, Domingo, Bachiller, Campos, Pérez Zabala, Barragán, Alberto, Eusebio, Morán, Julio Salinas, Biagini, De las Cuevas y Cuéllar.

Como entrenadores, Carriega y Miera se sentaron en los dos banquillos, mientras que Antonio López fue jugador en el equipo madrileño y técnico en el Sporting, así como Braojos, que jugó en el filial 'colchonero' y se sentó en el banquillo de El Molinón. Lo mismo que Mariano Moreno, que en el Atlético fue auxiliar de Marcel Domingo.