El Comercio
Sporting

VÍCTOR DÍAZ

125 aniversario del fundador del Sporting

Sporting Gijonés, en 1912. De pie, Corsino de la Riera, Ernesto Zuazua, Julio Quirós,
Anselmo López, Luis Bascarán y Alfredo Quirós. Sentados, Luis Álvarez,
Senén Villaverde, Manuel Argüelles, Fernando Villaverde y Cuno Felgueroso. :: E. C.
Sporting Gijonés, en 1912. De pie, Corsino de la Riera, Ernesto Zuazua, Julio Quirós, Anselmo López, Luis Bascarán y Alfredo Quirós. Sentados, Luis Álvarez, Senén Villaverde, Manuel Argüelles, Fernando Villaverde y Cuno Felgueroso. :: E. C.
  • HISTORIA ROJIBLANCA. Tal día como el de mañana, 25 de enero, de 1891 nacía en Gijón Anselmo López, quien en 1905 fundó el Sporting Gijonés, embrión del actual Sporting. Víctor Díaz, estudioso de la historia rojiblanca, recuerda en este artículo cómo el empeño de Anselmo López desembocó en la creación del club gijonés.

Nacido el 25 de enero de 1891, Anselmo Ramón López Sánchez creó a los catorce años una pequeña sociedad deportiva que con el paso del tiempo se ha convertido en el mayor exponente de su ciudad natal, Gijón. El arte pictórico, la literatura, la cultura regional y, por supuesto, el fútbol jalonaron su corta, pero intensa vida, haciendo de él un auténtico 'sportman'.

Acompañado de su amigo Ignacio de Loyola Lavilla Nava, que sería el primer secretario del club, presenció los primeros partidos formales celebrados en nuestra villa, años 1903-1905. Los componentes del fabuloso equipo local, el Gijón Sport Club, generaban tal admiración que se produjo en ellos el deseo de emularlos. El lugar escogido fue la playa San Lorenzo, por lo general, en la zona que está enfrente del martillo de la calle Capua.

A Anselmo le gustaba jugar de portero, como Eduardo Prendes, el admirado guardameta del Gijón Sport Club, y también ejercer de entrenador. Dos montoncitos de arena, rodeados de chaquetas y viseras de sus compañeros de juego, formaban la portería hacia la que estos, de manera rotativa, lanzaban el balón. Cuando no lo golpeaban de forma adecuada, él les corregía.

El domingo 20 de agosto de 1905, durante los festejos de Begoña, juega el Sporting Ovetense en el campo gijonés de El Bibio, situado al lado de la plaza de toros, siendo su oponente la Sportiva Gijonesa, que ganó el encuentro por tres goles a uno. Aquel nombre sería la referencia utilizada por Anselmo para denominar a su equipo, lo llamó Sporting Gijonés. En aquella época era habitual recurrir a términos que tuvieran cierta implantación entre los aficionados, de ahí que existieran también la Sportiva Ovetense, la Avilesina, y en 1908 el Sporting Avilesino.

La fundación del club

Es muy probable que la formalización del Sporting Gijonés tuviese lugar al día siguiente del mencionado partido: es decir, el lunes 21 de agosto de 1905. Además del acta notarial levantado en 1957, que señala a ese año como el de fundación, unas interesantísimas declaraciones de Ignacio Lavilla, efectuadas en paralelo al acta, orientan la fecha y clarifican lo acontecido. Dijo: «Recuerdo que fue en verano, en la tarde de un lunes», jugaban en la playa. «A todo esto la marea estaba subiendo y cuando ya apenas quedaba terreno de juego, nos mandó que le acompañásemos a casa». La segunda pleamar del antedicho día 21 fue a las 19.01 horas. Por lo tanto, lo manifestado pudo haber sucedido entre las cinco y las seis de la tarde. «Anselmo, lo recuerdo muy bien, nos fue hablando por el camino de la necesidad de formalizar la sociedad y establecer una cuota. (...) El caso es que en aquella salita, que todos conocíamos, se constituyó la primera junta. El propio Anselmo nos designó, a mí, secretario, y al chico que se ausentó después a Norteamérica, tesorero. (...) Aquella tarde salimos él y yo, y adquirimos en la librería de Palacios una libreta grande con tapas de hule. Con ella, volvimos a casa de Anselmo y él me dictó una especie de acta constitucional, (...) ¿Qué sería de aquella libreta en la que yo escribí todo esto con una cursiva inglesa recién salida del Colegio de don Justo?» De los colegios privados de primera enseñanza los niños salían a los diez años, Ignacio Lavilla había nacido el 28 julio de 1895.

El primer desplazamiento

Los partidos entre equipos locales no despertaban entonces gran expectación. Por ello, no se reseñaban en la prensa. Sin embargo, cuando el rival era de una población distinta, la noticia salía en los diarios. Así, en 1907, cuando el Sporting Gijonés se desplaza a la capital asturiana para enfrentarse al Sport Ovetense, aparece por primera vez en letras de imprenta. El «match», jugado el domingo 18 de agosto, terminaría con empate a uno. La alineación del Sporting, publicada por EL COMERCIO, fue ésta: portero, Anselmo López; defensas, Oscar Muñiz y Manuel Muñiz; medios, Constantino Palacio, Conrado Pineda y Félix Alonso; delanteros, Loyola Pineda, José Morilla, Laureano Antuña, Ramón Muñiz y Eduardo García. El periódico local 'El Independiente' citaba a Cesáreo Cadavieco, que tendría una larga trayectoria en el club, en lugar de Eduardo García.

Los presidentes de honor

El club no deja de crecer y Anselmo, con tan solo veinte años, consigue en 1911 que el presidente del Gobierno, don José Canalejas, acepte la presidencia honorífica de la citada sociedad, y al año siguiente, asesinado ya Canalejas por un anarquista en Madrid, logra que aquella presidencia recaiga en el mismo rey Alfonso XIII. Esto sucedió poco tiempo después de que el monarca pasase unos días de asueto veraniego en Asturias. El título de Real fue determinante para que los mejores futbolistas de Gijón terminaran recalando en el Sporting.

Federación y periodismo

La pluralidad puso punto final al exitoso monopolio de Anselmo, que abandonó su obra para fomentar el fútbol federado y desarrollar labores informativas, en las cuales dejaba su grave impronta. En un articulo suyo titulado 'Ingratitud' se lee: «Es el egoísmo del hombre, la fatuosidad del deportista, la ingratitud de este, que después de haber sido encumbrado por su padre-club, a quien debe su ser de futbolista, paga, en premio al bien, con las monedas del desprecio y de la ingratitud... ¡Egoísmo!, ¡Falsedad! ¡Traición! ¡Ingratitud! ¡Oh! ¡Los mercaderes del fútbol!»

Necrológica

En uno de sus viajes a Madrid, representando a la Federación Asturiana de Fútbol contrajo una terrible tuberculosis intestinal que acabaría prematuramente con su vida el 5 de noviembre de 1919. Al día siguiente, EL COMERCIO, le dedicaba estas palabras:

«Justo dolor ha causado entre sus numerosas amistades el fallecimiento, acaecido ayer tarde en nuestra villa, del estimado joven don Anselmo López Sánchez, que abandona la vida a la edad de 28 años, después de larga y cruel enfermedad. Anselmo López fue secretario de la Federación Asturiana de Fútbol y presidente del Real Sporting Gijonés, a cuya prosperidad contribuyó con sus alientos e iniciativas.

Este apreciable amigo nuestro fue un constante y entusiasta fomentador de los deportes en nuestra provincia y cronista muy competente y leído, pues llegó a publicar sus escritos en numerosas revistas profesionales de España, pudiendo decirse que a él se debe el auge que en Gijón llegó a alcanzar la vida deportiva.

Persona afable y bondadosa, su recuerdo será guardado siempre entre sus muchos amigos.

Nosotros unimos nuestro dolor al de su desconsolada madre, doña Crescencia Sánchez Campbert, y hermanas.

La Federación de Clubs Asturianos de Fútbol ruega a todos los socios de las entidades federadas asistan al entierro de don Anselmo López Sánchez (que en paz descanse), acto que se verificará a las cuatro y media de la tarde de hoy».

El olvido y el recuerdo

Aún en la actualidad, ni una calle, ni un busto ni una simple placa recuerda a este ilustre gijonés, que fue el alma, el corazón y la vida de nuestro querido Sporting en los años iniciales, el verdadero padre del club. ¡Qué su recuerdo perdure en el corazón de cada sportinguista!