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El Sporting habilitará el fondo Sur como grada de animación por exigencia de la Liga

Lector de huellas dactilares instalado en el Calderón.
Lector de huellas dactilares instalado en el Calderón. / ABC
  • Esta zona del estadio quedará acotada y los 1.100 seguidores que se ubicarán en ella solo podrán tener acceso a El Molinón a través de la huella dactilar

El Molinón deberá adaptarse la próxima temporada a la normativa que impone la Liga de Fútbol Profesional. Ya no caben más demoras para los clubes, que tendrán que cumplir con determinadas exigencias que velan por la seguridad de los aficionados, pero también para proporcionar el mayor espectáculo visual posible a los espectadores que siguen los partidos por televisión. El organismo que dirige Javier Tebas quiere controlar hasta el último detalle al objeto de impedir que pueda resentirse la calidad del producto que comercializa.

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El recinto gijonés ha dilatado la aplicación de medidas que otros conjuntos, más asentados en la categoría, han puesto en marcha a lo largo de la pasada temporada. La Liga no concede más margen de tiempo y el Sporting tendrá que asumir diversas remodelaciones a corto plazo.

La iniciativa más importante es sin duda la creación de la grada joven en el sector del fondo Sur, donde se ubican los componentes de la peña Ultra Boys. La principal novedad reviste en que los seguidores que se instalan en esta zona del estadio sólo podrán acceder a su localidad a través de la huella dactilar. Esta es la forma elegida por la Liga para tener controlados a los hinchas supuestamente más radicales en cada campo. La identificación biométrica a los aficionados obligará al club rojiblanco a instalar tornos específicos en las puertas por donde estos aficionados entran al estadio.

El Sporting ha iniciado los contactos con los abonados que ubicarán en este sector del estadio a fin de explicar cómo funcionará a partir de ahora la también llamada grada de animación, que tendrá una capacidad para 1.100 seguidores. Cuando acudan a las oficinas a retirar su abono, tendrán que dejar registrada su huella para posteriormente ser utilizada en los partidos que se disputen en El Molinón.

Estos tendrán carné como el resto de abonados, pero no lo necesitarán en la práctica para acceder al estadio. Será suficiente con poner su huella sobre el lector. La primera consecuencia es que el pase será intransferible, pues como es lógico nadie podrá poner la huella de otro socio para entrar al estadio.

Esta iniciativa, que ha sido ya puesta en marcha en algunos estadios como el Vicente Calderón y Mestalla, implica la obligatoriedad por parte del club correspondiente de cerrar la zona que alberga esta demarcación. No se sabe cómo se realizará esta acotación, aunque el planteamiento que tiene más opciones de prosperar pasa por la instalación sendas pantallas a ambos lados del sector que acoge a los seguidores de la grada joven.

Una propuesta similar puede adoptarse en el sector que se emplea habitualmente para instalar a los aficionados del equipo rival. Ubicados en la esquina entre la tribuna Este y el fondo Norte, el club valora cerrar este emplazamiento, que tiene una capacidad para unas 800 personas. El Sporting, hasta ahora, delimitó el área mediante la intervención de miembros de la seguridad privada. Eso permite ampliar la zona cuando acuden a El Molinón más seguidores de fuera, como ocurrió esta temporada con las visitas del Deportivo o el Atlético de Madrid, por citar algunos ejemplos.

Adecuación

Hay otras cuestiones, menos relevantes para los aficionados, que deberán ser resueltas igualmente antes del inicio del nuevo curso. El Sporting, sin ir más lejos, tendrá que asumir la instalación de una red de fibra óptica en todo el estadio para mejorar la señal de televisión.

La Liga, además, exige a todos los clubes que la publicidad de la zona perimetral tenga un aspecto homogéneo, ya que considera incrementa el valor audiovisual. El club rojiblanco, ante esta recomendación, deberá modificar las vallas estáticas utilizando el mismo color, al igual que los logos y los mensajes que aparezcan sobre este fondo. El mismo planteamiento debe llevarse a cabo en la publicidad asociada a los vomitorios de la primera grada de la tribuna opuesta a la cámara principal que retransmite el partido.

Precisamente, por el impacto de las imágenes de televisión, esa zona del campo debe estar ocupada, al menos, en un 75% de su capacidad. De lo contrario, la Liga advierte de que podría sancionar a los clubes que desatiendan esta obligación. Las multas, según la reglamentación que se aplicará a parte de esta temporada, se duplicarán en los casos en los que no se llene al menos la mitad de los asientos.