Noventa años después

Último partido de la temporada en El Molinón, que acabó con empate ante el Iberia de Zaragoza. De izquierda a derecha, Meana, Pin, Armando Quirós, Cuesta, Luis 'el Canario', Domingo, Chus, Tronchín, Nani, Arcadio y Adolfo./
Último partido de la temporada en El Molinón, que acabó con empate ante el Iberia de Zaragoza. De izquierda a derecha, Meana, Pin, Armando Quirós, Cuesta, Luis 'el Canario', Domingo, Chus, Tronchín, Nani, Arcadio y Adolfo.

El Sporting perdió las opciones de lograr el ascenso en las seis últimas jornadas de su debut en la Liga

MANUEL ROSETY

Esta temporada se cumplen noventa años del inicio de la Liga. El Sporting comenzó en Segunda División, después de perder en la primera eliminatoria de clasificación contra el Celta. Inicialmente, los diez equipos que empezaron la competición en la máxima categoría eran los que habían ganado alguna Copa de España o disputado alguna final. Ese requisito lo cumplían el Real Madrid, Barcelona, Athletic, Real Sociedad, Atlético de Madrid, Espanyol, Real Unión de Irún, Arenas de Guetxo y Europa de Barcelona.

Lo mas lejos que había llegado el Sporting en la Copa fue a semifinales, quedando eliminado por el Barcelona, en la edición de 1922, y por el Europa, de Barcelona, en la de 1923.

Las negociaciones para organizar la Liga empezaron en el mes de mayo de 1927, pero hasta el mes de noviembre de 1928 no se llegó a un acuerdo definitivo. La ambición del Sporting era estar en la élite desde antes del inicio de la competición liguera. Hasta entonces, los rojiblancos habían sido habituales en la Copa de España, competición que empezó con una presencia reducida de ocho equipos, que se fue ampliando mediada la década de los años años veinte. Sin embargo, los gijoneses no pudieron con el Celta en el primer envite, disputado a un partido, en tierras leonesas, en una fase en la que también el Oviedo, Sevilla, Betis, Valencia, Iberia de Zaragoza, Alavés, y Racing de Santander participaron en las eliminatorias previas para una plaza. Los gallegos ya se les habían atravesado a los rojiblancos en la Copa en dos ediciones. En la ronda previa resultó vencedor el Racing de Santander, que fue el equipo que completó la decena de Primera, tras ganar al Sevilla en la final, club que previamente dejó en la cuneta al verdugo de los gijoneses.

La primera Liga del Sporting tuvo un inicio bueno, pero el final resultó desastroso, para tirar por la borda las opciones de ascenso en las últimas seis jornadas, en las que los rojiblancos sumaron cuatro empates en el tramo final liguero, para acabar a tres puntos del Sevilla, que sería el campeón del grupo.

El entrenador era el santurzano Francisco Pagazaurtundúa González-Murrieta, conocido deportivamente por Pagaza, quien antes había dirigido al Racing de Sama. En la temporada 1928-1929, el técnico utilizó 23 jugadores, aunque la formación de los más habituales fue la compuesta por Luis García; Armando Quirós, Pena; Corsino, Tronchín, Chus; Adolfo, Arcadio, Campanal, Pin y Nani. En aquella plantilla, Corsino y Manolo Meana estaban en la fase final de sus trayectorias.

Completaron el plantel el portero Armando, el defensa Prida, los medios Menéndez 'el Barrosu' y Belarmino Castro y los atacantes Pachín, Morís, Paco Quirós, Domingo y Campomanes. Algunos tuvieron una participación testimonial. Algunos tendrían posteriormente alguna repercusión en su trayectoria. Meana y Campomanes también serían entrenadores del Sporting y Ramón Antuña haría historia en el Caudal de Mieres como presidente y daría nombre, junto a un hermano suyo, al campo del club mierense.

El jugador más destacado de la temporada fue el delantero Guillermo González Del Río, conocido por el apodo de Campanal, quien al finalizar la temporada daría una espantada para irse al Sevilla, sin que los dirigentes rojiblancos de la época reaccionaran para evitar su marcha del Sporting sin ninguna contraprestación.

El objetivo del Sporting desde antes del inicio de la competición liguera fue integrar el grupo de Primera División, pero el objetivo tardaría trece temporadas en cumplirse, cuando logró mantener a la mayoría de jugadores, con una plantilla que destacaba como bloque. En la temporada 1935-1936 se había formado una base de equipo, con Amadeo Meana como principal referencia, pero la guerra civil lo rompió y en 1939 hubo que empezar de nuevo.

La línea del Sporting en la temporada actual recuerda algo a la de los inicios ligueros, hace noventa años, aunque en esta campaña empezó antes la línea de irregularidad, como prolongación de los ejercicios anteriores. Sin embargo, es un denominador común la falta de capacidad para conservar un plantel tipo. Cuando emergió Herrerita fue preciso traspasarlo al Oviedo por las apreturas económicas. Una historia que no es nueva. Nueve décadas después se respiran atmósferas similares, tras haber conocido un época dorada y otras de tristes recuerdos.