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Once jugadores del Sporting pueden despedirse ante el Cádiz

Roberto Canella bromea con sus compañeros en el entrenamiento de ayer en Mareo. / ARNALDO GARCÍA
Roberto Canella bromea con sus compañeros en el entrenamiento de ayer en Mareo. / ARNALDO GARCÍA

El futuro de Canella, que podría jugar su último encuentro con el Sporting, marca la cita de mañana

JAVIER BARRIOGIJÓN.

Los pequeños detalles que transmitió la jornada de ayer recordaron que el Sporting está en pleno periodo de desconexión, con un incómodo trámite mañana (El Molinón, 20.30 horas), eso sí, frente al Cádiz, hacia el que miran principalmente los de Álvaro Cervera y el Oviedo de Sergio Egea. Algún futbolista abandonaba las instalaciones con maletas, anticipando los trámites de la siempre mediática recogida de pertenencias. Incluso Babin, que tiene al final de la próxima semana el primer partido de la Copa Oro, ya salía de Mareo con la enorme y clásica bolsa negra.

En la sesión, de menor intensidad que la de la jornada anterior -el penúltimo entrenamiento de la semana suele ser más liviano-, se multiplicaban las bajas: Aitor García, Álvaro Jiménez, Geraldes, Álex Pérez, André Sousa, Pedro Díaz, Traver, Isma Cerro y Carlos Cordero. La mayoría con golpes o inmersos en procesos de recuperación (Mariño). Otros, pasando ya página a lo sucedido, que tuvo trazo gordo en la reflexión de Francisco Molinero, autocrítico y contrariado por el desenlace, lanzando un aviso a los navegantes del futuro: «Aquí hay una historia y hay que estar entre los seis primeros. No hay otra, no hay más. Este es un club grande. Hay esa exigencia y el que no esté preparado para ello no podrá estar aquí».

Cuando termine el partido del Cádiz, el vestuario del Sporting quedará medio vacío. Once futbolistas terminan vinculación, bien por finalización de contrato o por la conclusión de un préstamo: Noblejas, Babin, Canella, Álex Pérez, Geraldes, Peybernes, André Sousa, Blackman, Ivi López, Álvaro Jiménez y Álex Alegría. El 63% de esa cifra (7 jugadores) no seguirá seguro. Únicamente Babin, Canella y Geraldes, con más dudas sobre Peybernes, tienen alguna opción de continuar. Cada caso es diferente y sobre todos emerge la figura de Roberto Canella, la situación más sensible de todas por los 312 partidos que lleva en las piernas y una vida entera en Mareo, un futbolista que podría disputar mañana su último partido con el Sporting.

Hoy por hoy, consultando distinta fuentes de la negociación, su futuro parece difícil de desencriptar. El club tiene previsto trasladarle una propuesta de renovación el lunes. A partir de ahí, el jugador decidirá. La oferta tendrá unos términos económicos inferiores a los de su contrato actual, aunque el tiempo de duración puede marcar mucho el criterio del lavianés. Por si acaso, el club tiene en la recámara la elaboración de algún tipo de homenaje a Canella, que podría correr mañana la banda izquierda de El Molinón por última vez en su carrera.

Más Sporting

Lo de Babin, también en compás de espera, tiene otros matices. Miguel Torrecilla le planteó una propuesta de renovación hace unos días por dos temporadas, con opción a una tercera en función de una serie de parámetros alcanzables. El defensa, que valora alguna opción más, tiene de límite la próxima semana para dar una respuesta. Más allá de ese margen, en el club entienden que han puesto toda la carne en el asador por Babin, alcanzando el tope de lo que pueden ofrecer al jugador sin hipotecar su proyecto y, en ese sentido, no hay disposición de presentar otra mejora para terminar de persuadirle.

Un traspaso

Lo de Geraldes, por otra parte, va para largo. El jugador quiere continuar y, tanto José Alberto, como Torrecilla y los dirigentes, le tienen en alta consideración. El problema radica en que el Sporting de Lisboa insiste en buscarle una vía de salida al lateral a través de un traspaso o de una compensación, lo que complica la operación. Con Peybernes, mientras, hay más dudas, teniendo que llegar a un acuerdo antes para rescindir el año de contrato que le resta con el Lorient. Del resto, salvo Noblejas, Álex Pérez, Sousa y Alegría, no hay una valoración positiva de su estancia por Gijón, acentuada esa percepción en los casos de Nick Blackman y, especialmente, Ivi López.

Con independencia de la situación de los porteros, que todavía tiene que clarificarse, hay otro grupo de jugadores con contrato que podrían dejar Gijón en las próximas semanas. Robin Lod, que se encuentra con su selección, es el que tendría un cartel más atractivo en el mercado. También está en ese punto Isaac Cofie por, al igual que el finlandés, su alta ficha, difícil de soportar con una merma de ingresos. Con Juan Rodríguez y Hernán Santana, mientras, no se cuenta. Muchos de ellos se despedirán mañana.