«Quiero comerme el césped»

Isma Cerro da un pase en la sesión matinal que completó ayer el Sporting en Mareo. /  ARNALDO GARCÍA
Isma Cerro da un pase en la sesión matinal que completó ayer el Sporting en Mareo. / ARNALDO GARCÍA

Ocho meses después de su lesión, Isma Cerro solo quiere tener «las mismas oportunidades que sus compañeros»

A. MAESEGIJÓN.

Recibido con aplausos en la sala de prensa de Mareo, Isma Cerro vuelve a sentirse futbolista en el Sporting. Ocho meses después de que se retirara lesionado de gravedad del Carlos Tartiere, el extremo ha dado el paso definitivo sobre los terrenos de juego. «Ahora participo sin miedo y sin pensar en la rodilla», explicó nada más concluir la primera sesión de trabajo de la semana.

Su lesión ya es cosa del pasado. Ayer cerró una dura etapa en su carrera profesional. «Lo peor es al principio, cuando tienes los puntos y te ves con muletas. El tiempo pasa muy despacio», aseguró el rojiblanco. Cerro ha aprendido en todo este tiempo «a saber apreciar lo importante que es la salud». Por ello, llega a la pretemporada con «ganas de comerme el césped».

Estaba nervioso. «Son ocho meses para volver con el grupo», recordó el futbolista, que no pudo demostrar la pasada temporada su valía como jugador de banda. «Quiero entrar con las mismas oportunidades que el resto de mis compañeros», explicó sobre la pretemporada que acaba de comenzar. Su primer objetivo, a corto plazo, es «coger confianza en los entrenamientos». Hacía tiempo que no trabaja con las mismas condiciones que el resto del grupo.

Antes de zanjar todo lo relacionado con su lesión, Cerro recordó la figura del readaptador César Castaño. «Es el pilar fundamental de mi recuperación», indicó el extremeño. Su lesión se produjo unas horas antes de que la directiva rojiblanca tomara la decisión de destituir a Rubén baraja como técnico del Sporting para después nombrar a José Alberto López como nuevo entrenador: «Es cierto que José me conoce bien y logró que hiciera en Segunda B mi mejor temporada como futbolista, pero Baraja me dio la oportunidad de jugar en Segunda y le estaré siempre agradecido».

«Dura competencia»

Pese al gran recuerdo que tiene del vallisoletano, no esconde que «José Alberto confía en mí y tan solo pienso en devolver esa confianza con trabajo e ilusión». Se exprime al máximo en cada sesión y, pese a que «las piernas pesan y todavía no responden», espera hacerse un hueco en una de las bandas. «Es cierto que mi posición escasea en el equipo, pero eso no quiere decir que no haya una dura competencia», comentó el jugador extremeño.

El último paso para él será el de volver a competir con el primer equipo. Un hecho que lleva pensando «desde el primer día que me lesioné». En su mente han pasado muchas imágenes de su regreso al estadio gijonés como futbolista del Sporting. Cada vez le queda menos.

Pero no todo han sido malas experiencias en los meses de trabajo a la sombra. Cerro se ha aficionado a las carreras por la montaña. Compitió en varios 'trails', pero, tal y como dijo ayer, «de momento me quedo con el fútbol, cuando me retire veremos si vuelvo a la montaña».