«Mi regalo de cumpleaños es el carnet del Sporting»

Nicolás y Alfonso Lobo, con su padre Jesús. /  A. GARCÍA
Nicolás y Alfonso Lobo, con su padre Jesús. / A. GARCÍA

El club inició ayer el periodo de nuevos abonos y ya ha recibido más de 900 solicitudes para darse de alta

ANDRÉS MAESEGIJÓN.

Las oficinas de El Molinón recibieron ayer, desde las 10 de la mañana, a los primeros seguidores del Sporting que esta temporada se convertirán en nuevos abonados de la entidad rojiblanca. A diferencia de años anteriores, el club adjudicó turnos en el mismo orden que fue recibiendo las solicitudes para nuevas altas de los seguidores. El objetivo no fue otro que evitar las largas colas formadas temporadas atrás y que decenas de aficionados tengan que pasar la noche en la calle, como ya sucedió, para lograr su abono.

A las diez en punto de la mañana se abrió la puerta de la oficina. Un miembro de la seguridad apareció con un bolígrafo y una carpeta y comenzó a llamar en voz alta a los aficionados. No había más de 30 personas esperando su turno.

La primera persona que retiró su abono fue María Estrada Muñiz. Acompañada de su primos Israel Estrada Martínez se convirtió en nueva abonada del Sporting. «Por fin lo consigo», comentó la seguidora. Llevaba varios años intentando hacerse socia, pero no fue hasta este año cuando pudo lograrlo. «Me lo han regalado», explicó. La sportinguista añadió que «el carnet del Sporting es el regalo de mi 18 cumpleaños».

Una treintena de personas acudieron a las diez de la mañana a la oficina de El Molinón María Estrada Muñiz fue la primera en retirar su abono que le acredita como nueva abonada

Su primo es abonado desde el año 2008. Fue socio anteriormente, pero en la temporada en la que Manolo Preciado hizo tocar el cielo al sportinguismo, él no pudo abonarse. «Eso sí, al año siguiente hice noche en la calle para no perderme el regreso a Primera», señaló Aitor, que desde entonces es fiel abonado al cuadro gijonés.

La alegría de su prima fue por partida doble. Además de haber conseguido su carnet, María se sentará justo en el asiento que está al lado del de su primo. «Pudimos sacar el abono juntos, así que todo perfecto», subrayó.

A Israel parece convencerle el nuevo proyecto liderado por José Alberto Suárez. Principalmente porque «ahora tenemos en el equipo jugadores jóvenes, con futuro y que encima sienten los colores». Unas cualidades que a este sportinguista le han ilusionado para creer en el ascenso en la campaña que está a punto de comenzar.

En torno a las diez y veinte de la mañana llegó el turno para Nicolás Lobo González y su hermano Alfonso. Eran los más pequeños de la cola en aquel momento. Quince minutos antes de que se abrieran las puertas, los hijos de Jesús Lobo Uría ya estaban impacientes por recoger sus abonos.

No podían parar quietos. Estaban justo al lado de la puerta, pero vieron pasar a varios aficionados ante su incredulidad. Necesitaban tener sus carnets en las manos.

«Tenemos muchas ganas de ir al fútbol», comentó Nicolás, el mayor de los hermanos. Su futbolista preferido del Sporting es Carmona, mientras que el de Alfonso es Manu García. Pese a su corta edad, ya tiene controlado al fichaje más caro de la historia del club.

Su padre se sitúa entre los dos para hacerse una fotografía. Ellos, muy obedientes, posan para la cámara de este periódico mostrando sus nuevos tesoros. «Ya podéis guardarlos bien porque si los perdéis no os dejan entrar», les avisó su padre.

Jesús decidió abonar a sus hijos porque «el año pasado los traje pensando que no les iba a gustar y no pierden detalle de ningún partido». Desde este verano tendrán acceso a todos lo partidos. «Tienen ganas de sufrir y yo les ayudo a que se unan a esta familia», apuntó Jesús. Este padre sportinguista ya tiene planes con sus dos hijos y comentó entre risas que «mi mujer extrañamente está muy contenta».