Djurdjevic, tras un golpe en la rodilla: «Sigo, sigo»

Djurdjevic, atendido ayer por Diego Lobelle. / ARNALDO GARCÍA
Djurdjevic, atendido ayer por Diego Lobelle. / ARNALDO GARCÍA

El serbio estuvo varios minutos en el césped por un golpe fortuito en la rodilla derecha tras un encontronazo con Cristian Un golpe en la rodilla de Djurdjevic, sin consecuencias, dispara las alarmas

J. BARRIO GIJÓN.

Caminaba el entrenamiento hacia su final cuando Djurdjevic y Cristian Salvador disputaron un balón con energía. Saltaron chispas del encontronazo. La rodilla derecha del futbolista serbio soportó la carga. Aulló. Peligro. Cayó Djurdjevic, tumbado de lado, apoyando la cabeza contra el césped y apretándose la rodilla. Luego se tapó el rostro, en un claro síntoma del dolor que sentía, aumentado por sus lamentos. Pocas veces se ha visto este año al serbio (por no decir ninguna) en una situación así. «Tuvo que ser gorda porque esti ye duru como una piedra», apuntaba un aficionado muy cerca de la escena en el número 2.

Salvador le observaba con rostro de preocupación y explicaba el desarrollo de la secuencia. Y se sumaban más compañeros a la compañía del serbio, como Geraldes, testigo. Aparecía raudo el masajista Diego Lobelle para atenderle. Y, por supuesto, José Alberto, que permaneció varios minutos junto al serbio, interesándose por su estado. «Es la rodilla», se escuchaba. Pasado un breve lapso de tiempo, de tensión muda, la garra de 'Djuka' sobresalió. Estiró y flexionó su pierna para tranquilidad de los presentes. «¿Quieres seguir o quieres salir a poner hielo?», le preguntó el entrenador rojiblanco. «Sigo, sigo», confirmó finalmente Djurdjevic en castellano, ayudado a levantarse. José Alberto anticipó el final del entrenamiento poco después. El parte médico oficializó que todo había sido un susto. Ni una línea sobre el goleador del Sporting, camino del domingo.

Hacia ese día, con la excepción del susto por el serbio, van dirigidas todas las miradas del vestuario. «Tenemos que hacer bueno el punto de Tarragona ante el Elche», verbalizó a mediodía André Geraldes, enumerando que «seguimos en una buena dinámica, llevamos ocho partidos sin perder y tres sin recibir goles». Ante la tensión de la situación, el portugués tiró de recuerdos y aseguró que «sabemos de dónde venimos y dónde estábamos hace dos meses, después de jugar contra el Rayo Majadahonda, y tenemos que seguir partido a partido».

El futuro de Geraldes

Evitó Geraldes revisar los cruces directos de la jornada, considerando que «dependemos de nosotros» y añadiendo que «vamos a intentar ganar todos los partidos y ver hasta dónde llegamos». En esa situación, no quiso detenerse mucho en su futuro, con la intención del club de adquirirle en propiedad y la suya de seguir en Gijón: «Sigo con la misma intención y estoy encantado aquí, pero lo más importante ahora es ayudar al Sporting. Creo que aún no ha habido contactos (con el agente), pero no lo sé».