La solidez defensiva del Sporting inclina la balanza frente al Real Oviedo

Los rojiblancos encajan un gol por cada 4,91 remates en contra, mientras que los azules reciben un tanto por cada 2,2 disparos a puerta

D. BUSTO GIJÓN.

Cuesta hacerle un gol al Sporting. A pesar de que la trayectoria del equipo rojiblanco ha sido muy irregular en el comienzo liguero, las estadísticas reflejan algunos detalles positivos. El conjunto gijonés recibe un gol por cada 4,91 remates realizados sobre la portería de Diego Mariño (once goles recibidos tras 54 disparos, de los cuales el meta rojiblanco tuvo que intervenir en 43 de ellos), según los datos recopilados por la Liga. Tan solo al Alcorcón, Granada, Las Palmas y Albacete es necesario realizarles más tiros para perforar su portería.

El caso contrario se vive en el Real Oviedo, que ha recibido un gol casi por cada dos disparos enviados a la portería azul (veinte goles recibidos tras 44 lanzamientos). Su media de 2,2 tiros por gol recibido tan solo es superior a la del Córdoba (2,19).

El cambio bajo palos, con la presencia de Champagne en sustitución de Alfonso desde hace dos jornadas, y las variantes de sistema realizadas por Juan Antonio Anquela todavía no han enderezado la situación. Pese a ello, el conjunto carbayón ha sabido rentabilizar sus goles a favor (catorce) para paliar la inconsistencia defensiva. De hecho, tan solo tres de los equipos en puestos de descenso han recibido más goles en contra: Córdoba (27), Extremadura (24) y Nástic (23).

A partir de aquí, las estadísticas tampoco son muy prometedoras para el Sporting. El equipo rojiblanco recibe pocos goles, pero su bagaje ofensivo es muy discreto: doce goles en Liga, cinco de ellos anotados por Carmona, y ninguno marcado por alguno de los delanteros centro.

Pese a todo, las estadísticas siempre se quedan a un lado en cuanto el balón echa a rodar, más si cabe si se trata del derbi asturiano, al que ambos equipos llegar urgidos de puntos y en riesgo de complicarse el futuro.