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Abelardo: «Si el Sporting asciende a Primera tendrá un futuro impresionante»

Abelardo, sonriente, antes de la entrevista con EL COMERCIO, sentado en una valla en el Parque de Isabel La Católica, muy cerca de El Molinón./ARNALDO GARCÍA
Abelardo, sonriente, antes de la entrevista con EL COMERCIO, sentado en una valla en el Parque de Isabel La Católica, muy cerca de El Molinón. / ARNALDO GARCÍA

«Es un acierto que José Alberto siga al frente del equipo. Lo conozco desde la base y está preparado», asegura el técnico gijonés

JAVIER BARRIOGIJÓN.

«El próximo año supongo que iré más a El Molinón», aventura con una sonrisa Abelardo (Gijón, 1970), en paro voluntario tras su marcha del Alavés. «Tengo mi asiento frío de no usarlo. A ver si el Sporting hace una buena temporada porque si logra ascender, tiene muchas opciones de crecer. Ya no hay una deuda que le limite», observa durante una larga entrevista con EL COMERCIO en los bajos de El Molinón. El 'Pitu', que luce un físico más afinado, se expresa con la vitalidad de siempre. Pide agua con gas y de cuando en cuando recibe alguna felicitación cariñosa por el curso. Reparte juego y aborda temas del presente y del pasado. Incluso, a modo de 'revival', se cruza con Jorge Meré.

-¿De año sabático?

-Me planteo descansar un poco. Vengo de un año y medio intenso en Vitoria, con una etapa muy buena. El año pasado nos salvamos de forma increíble y este se hizo una campaña espectacular. La primera vuelta fue la mejor en la historia del Alavés y ya veía el tope. No estaba preparado mentalmente para afrontar un tercer año. Ahora quiero recargar pilas para ver si sale algo que me interese.

-¿Influye su experiencia final en el Sporting en su decisión de parar?

-Las circunstancias del Sporting eran distintas. Incluyeron dos años de dos gestas y el tercero fue lo que fue. Esta situación no tiene nada que ver. Cuando nosotros estábamos en el Sporting no había dinero. Cometí una equivocación al seguir, pero no por eso me quito la culpa de lo mal que estuvimos ese tercer año. Gran parte fue mi responsabilidad porque yo era el entrenador. Pero no tenía que haber seguido. Era muy difícil establecer un proyecto de garantías en Primera entonces y, a diferencia de aquello, en Vitoria sí hay un proyecto firme. Y es un club en el que tengo una sintonía muy buena con el director deportivo (Sergio Fernández), con el que es muy fácil trabajar. También le digo que ahora el Sporting tiene una buena economía. El verano pasado se fichó a Djurdjevic por 2,3 millones de euros, por ejemplo, y en mi época eso era inviable. Creo que el Sporting, si ascendiese, tendría un futuro impresionante. Deuda cero para armar un equipo.

-¿Regresará algún día?

-No lo sé. El Sporting me produjo un gran desgaste y un disgusto. Lo pasé mal. Pasé dos o tres meses fastidiado. No lo sé. Es un poco reciente, aunque hayan transcurrido ya un par de años. Es mi casa y soy del Sporting. Tuvimos dos años sensacionales. Me sentí muy valorado. Pero el tercero no salió y la decepción fue doble por lo que siento por este club. En este año y medio en Vitoria, además de que nos haya salido bien, me sentí muy querido. El ambiente de Mendizorroza es muy parecido al de El Molinón.

-¿Algún club le ha tanteado?

-Me ha salido alguna cosa en el verano, pero no he querido ir. Tengo una situación personal, de una enfermedad de una persona cercana, que también me retiene un poco. Quiero estar con mi familia y disfrutar de ella, que he estado un año y medio sin verla. Puedo permitirme no entrenar. Cuando vaya a coger a un equipo quiero tener las pilas cargadas.

-¿Le tira el extranjero?

-Mucho.

-¿La Premier?

-Por supuesto, pero no es nada fácil. Aunque fuera la Championship (Segunda). Me gustaría también Italia o Francia, pero es difícil mover a la familia. Tengo dos hijos de 17 y 20 años. Irme solo me tira para atrás.

-¿Cómo le va a Diego (su hijo) con el fútbol?

-(Sonríe). Ahí anda en el Sporting. Lo principal es que se lo pase bien. Tanto él, como Aitana, están en la mejor edad. Todo lo ven de forma positiva. Tienen que disfrutar, pasarlo bien y nada más. Con respecto a él, no me obsesiona que esté en el Sporting, sino que sea feliz.

-No tiene nada que ver con usted...

-¡Nada! Jugador de banda y va fatal de cabeza (risas). No tiene nada que ver conmigo. Sacó los genes de la madre, que es zurda también.

-¿Algún viaje en la agenda?

-Me gustaría ir a Inglaterra. Tengo la suerte de haber coincidido muchos años con Guardiola y ya me ha ofrecido alguna vez ir a visitarlo. Es un entrenador de otro nivel, el mejor del mundo, y una persona muy inteligente y culta. Mejora a los jugadores que tiene. A nivel nacional, en el top, están él, Luis Enrique y Marce.

-Cuando usted salió del Sporting se habló mucho de la posibilidad de unirse a Guardiola.

-Nada. Se habló, pero, no.

-¿Cómo está Luis Enrique?

-Bien. Con ese problema que tiene, pero con mucho ánimo y ganas de que se solucione todo. Y yo, con ganas de verlo otra vez con la selección. Tenemos mucha suerte de que sea el seleccionador. Estoy convencido de que con él volveremos a pelear por ganar una Eurocopa o un Mundial.

-También se habló de usted como posible relevo de Luis Enrique...

-Lo leí. Me llamaron varios amigos, pero no sé nada. Para mí es un halago, pero no hay nada de cierto. Es más, estoy seguro de que Luis (Enrique) va a estar ahí dentro de poco. Han salido muchos rumores, pero no ha habido nada. Mi cuerpo me decía basta y tenía ganas de hacer un parón.

-¿Tiene madera de futuro entrenador del Sporting?

-Creo que no. Antes quiero decir una cosa. Me fastidia que me tachen de defensivo, como por ejemplo a Bordalás. No me considero un entrenador defensivo. Todo se reduce hoy a la posesión. Me gusta el control de balón del Barcelona cuando juega en campo rival, ¡pero es el Barcelona! A algunos les puede gustar dar ochenta toques en su campo y no tirar a puerta. Lo respeto, pero no me gusta. A mí deme un equipo que sea vertical, con equilibrio, y que cuando llegue a banda pueda meter un centro.

-¿Y lo de entrenar al Barcelona?

-Creo que todavía me falta formación para coger un equipo así. Hay que jugar con un estilo, llevar una plantilla, saber gestionar el entorno. Me fastidia por Valverde. Parece que ganar la Liga ahora es una porquería.

-¿A dónde irá Jony?

-Ha hecho un año fantástico. Sé que tiene alguna cosa, pero debe esperar al Málaga. Si asciende y yo fuera su entrenador, me quedaría con él. Si no sube el Málaga, me imagino que buscarán un traspaso.

-¿Cómo vivió aquella renovación frustrada en el Sporting?

-Pienso que no se le ofreció lo que se le debería de haber ofrecido. Y cuando sí se hizo, ya era tarde. Hablé mucho con Javi (Fernández) aquellas semanas. Sabía que, tanto Luis, como Bernardo, como Jony, eran muy importantes. El futuro del Sporting. A partir de esos tres, hacer un equipo. No me metí en las otras negociaciones, igual pedían mucho, pero sé lo de Jony porque hablé con él. Eso no significa que por eso descendiéramos.

-¿Mantiene el contacto con Javier Fernández?

-Sí. A veces nos mensajeamos. Tengo una buena relación con él. Me da pena ver al Sporting en Segunda, pero vamos a ver si este es el año. La Segunda es muy larga, pero hay que mantener una regularidad.

-¿Fue un error que no siguiera Guerrero en su Sporting?

-Sí. Un error mío. Me equivoqué porque pensé que podíamos mejorar en ataque. Nuestra idea era Sergio León, pero no teníamos un duro. Si llego a saber eso, me habría quedado con él.

-¿Ha visto mucho al Sporting?

-He visto casi todos los partidos. Ha tenido fases buenas y malas. Con José Alberto, por ejemplo, tuvimos una racha muy buena al principio. Me gustó mucho el equipo en Granada, pero la Segunda es complicada. Mire el Alcorcón qué primera vuelta hizo. O lo que le pasó al Málaga con 'Muño' (Muñiz). Creo que es un acierto que José Alberto siga. Lo conozco desde la base. Lo ha hecho muy bien y está preparado. Creo que hay que tener una mezcla de cantera y de jugadores que puedan cubrir esos puestos a donde Mareo no puede llegar.

-¿Es necesaria una continuidad?

-Es muy importante, pero este año hay bastantes jugadores con contrato, entre ellos los Nacho o Cristian, que tendrán un año más de experiencia y serán mejores. Incluso Pedro Díaz, Gragera y Pelayo Morilla. Hay jugadores interesantes, pero hay que rodearlos de otros que les ayuden a crecer. Gragera, Pedro, Nacho y Cristian no sé si serán los pivotes que lleven al Sporting a Primera. Ojalá. Pero hay que rodearles de la gente idónea para crecer. Me gusta mucho esa posibilidad que ha salido de Javi Fuego.

-¿Qué le parecería su fichaje?

-A Javi Fuego lo quisimos traer en nuestro último año en el Sporting, pero no pudimos. Me parece un jugador fantástico, ideal para el Sporting. Daría un rendimiento increíble, a pesar de su edad, porque se cuida muchísimo. Es un portento físico.

-¿Quién le ha llamado la atención de este Sporting?

-Por ejemplo, Djurdjevic. Tuvo un comienzo irregular en cuanto a goles, pero siempre generó ocasiones. Me parece un delantero muy bueno para el Sporting. Me ha gustado Geraldes, Lod tiene calidad... Hay jugadores válidos y que pueden seguir. Pero, por encima de eso, hay que dar un poco de estabilidad y seguir con esos chavales. Creo que mantener a Miguel Torrecilla también es importante. No se puede cambiar cada año de director deportivo. Hasta los equipos grandes, con más presupuesto, se equivocan. No es fácil acertar. Es importante dar una estabilidad.

-¿Es importante retener a Mariño?

-El Sporting tiene dos porteros muy buenos, incluso Christian Joel. Mariño es un portero de Primera y Dani tiene un futuro extraordinario, pero es joven. Me quedaría con los dos, pero no sé cuál es el pensamiento.

-¿Nacho Méndez es una buena noticia?

-Nacho, Gragera, Pedro, Morilla... Cualquier chaval que salga de la cantera y llegue al primer equipo. Nacho hizo una pretemporada con nosotros, como Pedro Díaz. Tiene mucha calidad, pausa y pase. Ha jugado mucho este año, pero puede dar más. Tiene que atreverse como hizo el otro día contra el Cádiz. Es un jugador de mirar hacia arriba y este año quizá ha jugado más para asegurar, que es lo lógico. El año que viene va a crecer.

-¿Es amigo de sus jugadores?

-No. Hay que tener una relación de respeto, pero también dentro de un vestuario debe de haber futbolistas que ayuden al entrenador a mantener esa línea de disciplina. El Alavés creo que es difícil que baje por los jugadores que tiene: Pacheco, Laguardia, Manu García, Pina, Rodri Ely, Maripán... Contagian al resto. Son ejemplares. Es muy importante que haya eso porque, al final, los entrenadores dependemos de las plantillas. Si el jugador no se identifica, no vas a ganar. Me pasó en el tercer año en el Sporting. Veía que ya no confiaban en mí. Culpa mía, ¡eh! No les achaco nada. Pero si el grupo no está identificado con el entrenador, está muerto.

-¿Se ve entrenando muchos años?

-Ya voy para cincuenta y no me veo con sesenta y pico entrenando.

-¿Y en otra labor?

-De director deportivo, no (risas). Me gusta mucho, por ejemplo, el trabajo de cantera.

-¿Eso sí se lo plantearía en el Sporting?

-Puede ser. Eso me gusta mucho. Es una faceta muy enriquecedora y en el Sporting hay unas posibilidades enormes de sacar futbolistas.