El Sporting busca su identidad con el dibujo

La lesión de Peybernes ante Osasuna llevó al técnico asturiano a jugar con tres centrales, tal y como hizo en la Copa José Alberto ya ha utilizado tres sistemas diferentes desde su llegada al banquillo en busca de soluciones efectivas

A. MAESE

Las cosas no funcionan en Gijón. El Sporting de Miguel Torrecilla va camino de sus segundo fracaso con una temporada en la que no acaba de engancharse al 'play off' de ascenso. Pese a los catorce fichajes realizados por el director deportivo y el cambio en el banquillo, el equipo rojiblanco no acaba de mostrar una mejoría que haga soñar al sportinguismo con el ascenso.

Además de las incorporaciones, José Alberto López tomó el relevo de Rubén Baraja en el banquillo para realizar una pequeña revolución en un vestuario que se encontraba perdido en mitad de la clasificación. El entrenador ovetense logró grandes resultados en sus primeras semanas, pero en las últimas jornadas el equipo se ha desinflado.

La dinámica negativa de resultados, con tres derrotas en los últimos seis partidos, ha llevado a José Alberto a volver a buscar soluciones sobre el terreno de juego. Después de retirar los galones a jugadores como Molinero, Álex Pérez, Cofie o Blackman, al técnico no le queda otra alternativa que variar los sistemas para intentar sorprender a los rivales y así empezar a sumar de tres en tres puntos.

El principal cambio en el dibujo táctico lo realizó nada más liderar el proyecto. Apostó por introducir a dos delanteros para ganar presencia ofensiva y la estrategia le sirvió para mejorar los números goleadores, aunque también perdió solidez defensiva. Esto último le ha llevado a reforzar el centro del campo en las últimas jornadas.

El Sporting carece de centrocampistas que lideren el juego del equipo y con dos hombres en la medular resultaba casi imposible ver a los rojiblancos marcando el compás de los partidos. Un hecho que terminó por perjudicar al grupo por la cantidad de goles encajados.

Así pues, el preparador asturiano volvió a utilizar el trivote para equilibrar las fuerzas tanto en ataque como en defensa. Pero el sistema no acaba de funcionar. Principalmente porque el Sporting no mejoró en la creación del juego y tampoco contaba con futbolistas verticales para participar en los costados. Una circunstancia que podría variar si Ivi López y Aitor García son capaces de marcar las diferencias sobre el césped.

El tercer y último esquema que utilizó José Alberto fue en dos momentos puntuales. El 3-5-2 con el que jugó en Mestalla en la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey ante el Valencia lo repitió el pasado viernes después de que Peybernes solicitara el cambio.

Cristian Salvador, Álex Pérez y Cordero actuaron en el centro de la zaga con Canella y Geraldes en las bandas. Pero el experimento no funcionó. Con dos delanteros o con uno, lo que resulta evidente es que el Sporting tiene que salir al ataque. Solo sirve sumar de tres en tres.