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Sporting | «Un duro golpe» que hizo saltar las alarmas en Mareo

Santana llega tarde a una pugna con Damián y termina con los tacos en la pierna del argentino, que concluyó con dos marcas. / FOTOS: ARNALDO GARCÍA

Damián Pérez se retiró en el tramo final del entrenamiento tras una entrada de su compañero Hernán Santana | Aitor García y Fuego se ejercitaron al margen del grupo por precaución, mientras que Pablo Pérez arrastra molestias musculares

ANDRÉS MAESEGIJÓN.

El Sporting regresó ayer al trabajo en la Escuela de Fútbol de Mareo. Lo hizo después de que la plantilla disfrutara de una jornada de descanso. La sesión comenzó con media hora de retraso respecto al horario anunciado (10.30 horas) para el inicio de la misma. A los rojiblancos les tocó sudar en el gimnasio antes de salir, en torno a las once de la mañana, al campo número dos de las instalaciones, donde se produjo una dura acción que terminó con Damián Pérez camino de los vestuarios antes de tiempo.

La sesión transcurría con total normalidad. El cuerpo técnico dividió al equipo en dos. Mientras un grupo ensayaba centros laterales, el otro trabaja posesiones del balón en espacios reducidos. Fueron los ejercicios que precedieron a un pequeño partidillo con el que finalizó el primer entrenamiento preparativo de cara al duelo ante el Huesca.

El preparador físico, Fran Albert, llevó el peso del entrenamiento hasta que se repartieron los petos para iniciar el partidillo. Pelayo Morilla se vistió con uno blanco para ejercer de comodín para el equipo que tuviera la posesión del balón. Un duelo con goles e intensidad sin sobresaltos hasta que se escuchó a Damián Pérez gritar de dolor.

El lateral cayó fulminado en el terreno de juego tras una acción que protagonizó con Hernán Santana. El centrocampista salió de la presión del equipo rival con cierta soltura hasta que recibió una pequeña falta que le desestabilizó. El desequilibrio propició que llegara justo al duelo con el lateral por hacerse con el esférico. Una pugna que terminó con el argentino sobre el suelo.

Los servicios médicos del club no tardaron en asistir al defensa, que, desde el primer momento, estuvo acompañado de Santana, que le explicaba que la entrada se había producido sin mala intención. Simplemente había sido fortuita. «Quedaban diez segundos para el final», se escuchó decir a José Alberto al resto del cuerpo técnico. Fue la última jugada del entrenamiento porque tras la misma el preparador rojiblanco dio por finalizado el ensayo.

«Fue un golpe duro, el problema es que me agarró el pie apoyado», aseguró Damián Pérez a EL COMERCIO unos minutos después de que concluyera la sesión matinal. «Fue un golpe y si Dios quiere voy a estar el fin de semana disponible», explicó el argentino, que le quitó importancia a la acción, que la considera como gajes del oficio.

La zona dolorida terminó con dos marcas de los tacos de la bota de Hernán Santana. No son las únicas cicatrices que luce Damián en la parte baja de su pierna izquierda. El rojiblanco tiene amoratada la parte superior de la tibia debido a la entrada que recibió en la segunda parte del choque ante el Albacete en El Molinón.

Tres ausencias en el ensayo

Por otro lado, José Alberto no pudo contar con tres futbolistas sobre el terreno de juego. A media mañana, Pablo Pérez, Aitor García y Javi Fuego abandonaron el gimnasio para realizar ejercicios específicos en el campo número uno de Mareo.

De los tres, tan solo el atacante gijonés se encuentra en el parte médico debido a unas dolencias musculares. En cuanto a Fuego y Aitor, ambos se ejercitaron a menor ritmo que el resto del grupo por precaución. La plantilla volverá esta mañana al trabajo (10.30 horas) en una sesión a puerta cerrada en Mareo.

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