Una década sin pasar a octavos

Una década sin pasar a octavos
Jorge se eleva en un saque de esquina en aquel partido de vuelta del 14 de enero de 2009. / J. BILBAO

J. BARRIO GIJÓN.

El efecto 'José Alberto' cambia de frente y pasado mañana se medirá de nuevo en la Copa del Rey, en un compromiso que anuncia severas dificultades por el guión de la ida. Antes de la cita en el Martínez Valero, el Sporting se plantará en Ipurúa para defender el 2-0 del primer envite ante el Eibar. Si resiste el campo de minas en el que se ha convertido el estadio 'armero' (solo nueve derrotas en los últimos veintiséis partidos), logrará el pase a los octavos de final, una frontera de la que ha estado alejado durante una década. La última vez que la cruzó fue en enero de 2009, en el congelador de Zorrilla.

«Me acuerdo como si fuera hoy de todo lo que pasó aquel día», recuerda Jorge García, el héroe absoluto del definitivo partido en Valladolid. Del 3-1 en la ida, en El Molinón, se pasó a un 2-0, con el Sporting fuera. Pero llegó el minuto 89. Córner para los gijoneses, vestidos de rojo. «Omar (Sampedro) lo sacó desde la derecha y rematé de cabeza en el primer palo a gol en la última jugada. Era el 2-1 que nos daba la clasificación definitiva», recuerda el defensa del Rayo Majadahonda, que había cumplido años el día anterior. «Jugamos los menos habituales aquel día contra un Valladolid muy fuerte y, por suerte, pudimos cambiar el desarrollo de todo en esa jugada», explica.

Aquel partido sería recordado por ese testarazo, entrando con todo y dejando tiritando al Valladolid, renacido por los goles de Canobbio y Pedro León. También por la explosiva celebración de Preciado, con bufanda, eufórico y descontrolado en el festejo, agarrado por Gerardo Ruiz. Al otro lado, maldiciendo su suerte, José Luis Mendilibar, quien estará pasado mañana en el banquillo local de Ipurúa. «Aquel partido nos dio la ocasión de ir a San Mamés, en una eliminatoria de cuartos preciosa con el Athletic. La Copa te da estas alegrías y es un aliciente para la gente con pocos minutos. Espero que el Sporting haga un buen partido y logre pasar», concluye Jorge.

Ahora, casi diez años después de aquella cita, José Alberto tiene entre ceja y ceja el pase de ronda, allanado por el resultado de la ida. Aunque en Mareo son conscientes de la dificultad que entraña el partido, sobre todo por el alto grado de competitividad que se le presupone a un equipo entrenado por Mendilibar y que hace algo más de una semana se zampó al Madrid de Solari en Ipurúa.

Con todo, José Alberto tendrá que hacer equilibrios para alinear un equipo fiable, solvente para encarar la eliminatoria, pero, al mismo tiempo, que no comprometa el partido del domingo frente al Elche. Se intuye, en ese sentido, la titularidad de futbolistas como Álex Pérez y Molinero, relegados en este inicio de la etapa de José Alberto, así como de Álvaro Jiménez. Incluso Blackman podría estrenarse como titular.

El Sporting, por otra parte, puso ayer a la venta las entradas para el encuentro del jueves (Ipurúa, 18.30 horas), con un precio único de 10 euros. El primer tramo de la actividad en las taquillas -desde este lunes hasta hoy- estará centrado en el reparto de localidades a los abonados. Mañana la venta de entradas para Eibar ya se abrirá al público en general. El club armero, por su parte, regalará entradas a las personas que donen al menos un kilo de alimentos no perecederos.

 

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