La firma de la que nació la leyenda

La firma de la que nació la leyenda
Reproducción de la histórica crónica que publicó EL COMERCIO el 9 de noviembre de 1968, firmada por José Avelino Moro. / E. C.

Hoy se cumplen cincuenta años del fichaje de Enrique Castro 'Quini' por el Sporting

JAVIER BARRIO GIJÓN.

Así se escribe la historia y nace la gran leyenda sportinguista. EL COMERCIO. Sábado 9 de noviembre de 1968. «Cuando ya temíamos que la margarita se seguiría deshojando por algún tiempo más, al fin, ayer, a las nueve de la noche en punto, Enrique de Castro González, 19 años de edad, 1,78 metros de estatura, 68 kilogramos de peso, y conocido por Quini en los medios futbolísticos, quedó adscrito a la plantilla del Sporting por tres temporadas». De esta forma arrancaba aquel día este diario la información relativa al conjunto rojiblanco. El titular, claro y directo: «Quini fichó por el Sporting», matizando, eso sí, que «de momento continuará en el Ensidesa».

Hoy se cumplen cincuenta años de aquel histórico acto, inmortalizado por el fotógrafo Vegafer, en el que un jovencísimo Quini estampaba su firma en un contrato ante la mirada del directivo Joaquín Loredo. El popular periodista José Avelino Moro, que firmaba aquella información y que escribió en su día el primer gran libro del Sporting, daba cuenta de una reunión que había durado una hora, con miembros de la directiva del club gijonés -con el presidente Carlos Méndez a la cabeza- y del Ensidesa, donde había comenzado a hacer boquetes en las portería rivales aquel menudo delantero.

«El punto de vista de algunos directivos es que Quini no será, de momento, la solución», se decía aquel viernes

«Allí mismo nos enteramos que el muchacho seguiría, de momento, en el Ensidesa», confirmaba Moro, quien esbozaba un prometedor retrato del atacante, firmado por Jesús Barrio (el Oviedo lo había intentado antes, queriendo enrolarle al Vetusta, pero el padre de 'El Brujo' preferiría que siguiera en Llaranes, «a la puerta de casa», señaló en su día el propio Sporting), a través de las declaraciones de un joven director deportivo del club avilesino: «Tiene unas estupendas condiciones, pero creo que le vendría bien un año más en Tercera. Es una pena que se haya llegado a este momento después de tantos comentarios. Tiene que quedar bien claro que Quini no es ningún fenómeno. Pensar en otra cosa y traer al muchacho en esta creencia, sería hundirle». El «muchacho» en cuestión, residente en Llaranes y hermano de Jesús Castro, que ya estaba en la portería del Sporting, también tenía voz y traía el descaro de serie.

Bajo estas líneas se reproduce de forma íntegra su primera histórica entrevista con EL COMERCIO tras la firma de aquel contrato:

-¿Cuándo te enteraste que ficharías por el Sporting?

-Esta misma tarde, después del entrenamiento.

-¿Satisfecho de la forma en que terminó el último pétalo de la margarita?

-Nunca hice composiciones de lugar. Reconozco que de vez en cuando me afectaba algo el ambiente, pero de ahí no pasó.

-¿Qué dice tu hermano?

-En todo momento me animó a venir al Sporting y creo que se sentirá feliz de tenerme a su lado.

-¿Cómo te consideras futbolísticamente?

-Un principiante que tiene mucho que aprender. Que quede muy claro que no soy ningún fenómeno.

-¿Pasarás esta temporada al primer equipo?

-A mí me gustaría hacerlo cuanto antes.

Aunque había otros planes. «El punto de vista de algunos directivos del Sporting es que Quini no será, por el momento, la solución que precisa el equipo», explicaba la información tras recabar el testimonio de los máximos responsables del club gijonés. No querían aplastarle con la presión. Sucedió que el joven Quini debutó un mes y medio después (el próximo 22 de diciembre se cumplen cincuenta años de su estreno en Sevilla frente al Betis) y se desbocó. Aquel año en Segunda, en media temporada, ya celebró quince goles. Del «muchacho» nacía el mito.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos